No os podemos disimular nuestra alegría, hemos dado por fin con la
ensalada alemana de remolacha y arenques de nuestra vida. Por fin ésta ha sido la combinación de ingredientes que nos ha encantado, no necesita ni le sobra ninguno, aunque estamos abiertos a sugerencias :). Resulta una
ensalada muy equilibrada, bastante ligera pese a que parezca lo contrario, económica y muy sencilla de oficiar en casa. Si buscáis por ahi muchos
roter heringssalat con algunos ingredientes diferentes, normal, es una
ensalada muy popular, pero insistimos, así nos ha encantado y creemos sinceramente que si la probáis también os va a encantar. Pues nada, si sois devotos de estas
ensaladas con salsas ya estáis tardando en comprar hoy mismo un racimo de
remolachas frescas (mucho mejor que cocidas), una lata de
arenque ahumado (
geräucherte heringsfilets), algunas
hortalizas bastante accesibles
y unos cuantos
encurtidos... y la
salsa ¡veréis qué fácil! ¿Os animáis?
Aprovecho de nuevo para sinceraros la profunda devoción que siento por la
remolacha fresca, tubérculo del que disfrutamos bien poco en nuestro país y que su sabor, textura y color me parecen absolutamente fantásticos. Y es que desde que hicimos aquel
gazpacho de remolacha, o aquella
ensalada vinegret o cómo nos vamos a olvidar de la exquisita
sopa borsch, no puedo decir otra cosa que chapó, menudos sabores (y colores) tan espectaculares confiere a los platos este bulbo, platos que a nadie les puede dejar indiferentes y eso que seguramente las
remolachas que compramos en las tiendas no sean tan ricas como las cultivadas por uno mismo. En este asunto tenemos que investigar.