Y llegó el esperado descanso estival. Ya tenemos las maletas hechas y nos queda por delante un mes para disfrutar. Ya sabéis que las vacaciones siempre se pasan volando, pero no nos digáis que este día no es muy especial ¿verdad?. Por delante 30 días sin madrugar y con eso es casi suficiente. Necesitamos descansar como el comer, y aunque tenemos algunos planes interesantes en la cabeza, os aseguramos que el resto del tiempo sólo va a consistir en bajar la tensión a golpe de dormir, leer, comer, hacer sudokus, cine, tomar el sol, bañarse, y vuelta a empezar ¿se puede pedir algo más a unas vacaciones en verano?. Quizás sí, aunque nosotros llegados a estas fechas, siempre nos apetece tirarnos a la bartola(*) y más con estos calores y estos cuerpos exhaustos. ¡Ay madre! ¡qué mes de Junio hemos pasado!.
Esperamos a la vuelta contaros muchas cosas, y como no, enseñároslas.
Podéis encontrar amplia información sobre cocina en el blogroll de la derecha.
¡FELICES VACACIONES A TODOS!
El blog permanecerá cerrado hasta el 10 de Agosto de 2009.
(*) Extraído de Jose Luis C. de yahoo respuestas "Esta locución de Bartola -que también se oye como echarse a la bartola o tirarse a la bartola- expresa el hecho de holgazanear, de descuidar el trabajo y despreocuparse de todo.Algunos autores creen que Bartolo es un personaje proverbial, que pudo haber sido protagonista de algún cuento popular y al que se asocia con la vagancia, lo mismo que Abundio con la necedad o Picio con la fealdad.En cambio, otros autores -entre ellos Sbarbi y Joan Corominas- afirman que bartola era el nombre popular con el que se designaba la barriga, buche, vientre o panza. Así pues, tumbarse a la bartola sería tumbarse panza arriba -en posición supina- en actitud holgazana y perezosa.La razón de que la tripa recibiese el apelativo popular de bartola bien podría encontrarse en la festividad de San Bartolomé, que se celebra el 24 de agosto y que señalaba en muchos pueblos de España el final de la cosecha. Por ello se tomaba a San Bartolomé como un santo propicio para la fiesta, el jolgorio y el descanso. Siendo entonces fácil ver a más de un agricultor echando un sueño con la panza al aire.Durante los siglos XV y XVI, San Bartolomé fue uno de los santos más populares y al que se dedicaron más fiestas, al señalar su llegada el inicio de un merecido descanso. No obstante, la frase conserva un cierto deje de reproche si el holgazán aún tiene trabajo pendiente.Y no es extraño el apelativo de Bartolo para referirse a una persona despreocupada y perezosa".


































