08 junio 2007

PATATAS SUPREMAS A LA RIOJANA

O patatas con chorizo. Desde hace unos días me ronda por la cabeza hacer estas exquisitas patatas a la riojana al más estilo casero y tradicional. Reconozco que para estos meses que nos vienen de calor no es un primer plato cualquiera, porque es de los más contundentes del primer tramo de un menú que yo ahora mismo recuerde. Por lo que os propongo que si lo hacéis lo pongáis precedido sólo de un pequeño picoteo previo (por ejemplo) de quesos, pequeños pinchos y una buena ensalada verde coronando la mesa. No obstante lo voy a enmarcar en el blog como cocina de primer plato porque es verdad que así se define en todos lados, y además así lo he probado yo en los restaurantes de menú del día de la zona centro de Madrid que yo frecuentaba allá por finales de los noventa.

Foto extraída de www.lariojacalidad.com

Al grano. Según leo en Internet recomiendan preparar esta sencilla exquisitez con el famoso chorizo riojano que desde hace bien poco ha conseguido poseer la denominación de origen cárnica protegida. Y es que sobre esto no sé qué voy hacer porque ahora mismo no sabría deciros dónde comprarlo. He mirado en alguna gran superficie y nada, no veo nada. También me surge la duda de si hacerlo con su chorizo fresco, o con algo más curado, la verdad es que ambos me gustan para un regusto final a chorizo, pero me gustaría que saliera un plato bien hecho, expresivo y muy apetecible, a la par de bien desgrasado, para poderlo repetir con muchas ganas una próxima vez y que no nos resulte a la postre muy pesado.

Curiosamente leo por Internet maravillas de este guiso, hay una famosa anécdota del conocido precursor de la nouvelle cuisine y francés de pro Paul Bocuse que cuenta que una vez de visita por la Rioja en un tour gastronómico probó este guiso, junto con algunos otros, en una conocida bodega de la zona, y que tras repetir tres veces, dijo que un plato así debía representar a España en el mundo entero porque era lo más sabroso que había probado en su vida.


Cierto o no, es verdad que el plato es una auténtica maravilla, pero que este francés se zampe tres platos de patatas con chorizo me parece un poco exageración. Además con lo mirados que son los franceses con sus cosas y su imagen, que venga a España y se infle de patatas apostillando que es lo más sabroso que ha probado en su vida ¿no creéis que ha ocurrido un poco lo del teléfono disparatado?. Y si no mirad pues cómo lo hemos ido exagerando conforme pasa el tiempo “Dicen que el genial Paul Bocuse se emocionó hasta la lágrima cuando probó unas patatas a la riojana, plato humilde y popular en el norte de la Península donde los haya” (laverdad.es).

En fin, que más que curioso es gracioso. Según le escuché a Jose Andrés hace tiempo, el cuál investigó el origen de este plato, nos comentaba que el mismo era muy humilde (a la vista está) y que procede del siglo XIX el cuál ya oficiaban los jornaleros de las huertas riojanas que lo preparaban durante el invierno, en una olla improvisada al fuego de sarmientos y maderas que encontraban en los alrededores. En Internet no veo nada al respecto o que por lo menos lo contradiga, así que ahí queda este origen que deja al menos patente su relación con la Rioja.

Me llama la atención como el genuino Pepe Iglesias, nos propone una forma creo que también exquisita de darle una vuelta de tuerca creativa al plato que estoy seguro que os encantará “Chorizos a la brasa con puré de patatas guisadas. Una aplicación fastuosa de esta receta es la que les voy a explicar, eso sí, no apta para cardiacos, gotosos, ulcerosos, ni otras calamidades tan presentes en nuestra sociedad actual. Se prepara el guiso como he descrito, luego se sacan los chorizos y las patatas escurridas se pasan por el chino haciendo un sabroso puré que ajustaremos de cremosidad añadiendo un poco de la salsita del propio guiso (es una forma de aprovechar las patatas que hayan sobrado de otro día)"

Mientras, en unas brasas, a ser posible de sarmientos, se entierran o se hacen sobre una parrilla unos chorizos, uno por cabeza o dos según sean de bestias los comensales. Cuando estén churruscados, se ponen en el plato acompañados del puré antes descrito y que Dios les proteja, porque si salen vivos querrán repetir al día siguiente”. Sin comentarios.

Os dejo pues esta estupenda receta que haré al pie de la letra y que espero que si no la habéis hecho nunca la disfrutéis.

PATATAS A LA RIOJANA


INGREDIENTES

Patatas
Chorizo Riojano (echad a demanda, pero siempre menos que patatas)
Cebolla
Un vaso de caldo de cocido (fondo blanco)
Vino Blanco
Pimiento verde
Media cabeza Ajos
Agua
Laurel
Pimentón (opcional)
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal

PREPARACION

Si los chorizos son frescos los coceremos pinchados en una olla con agua junto con una hojita de laurel durante unos quince-veinte minutos. Una vez cocidos apagaremos, dejaremos reposar unos minutos y desgrasaremos totalmente esta agua de cocción mediante una cuchara y con paciencia. Reservaremos.

Si no vamos a usar un chorizo fresco, no haremos nada de lo anterior y ya pelaremos y lavaremos pues las patatas las cuáles partiremos en cachelos (al crujido) y rehogaremos en una olla junto con unos dientes de ajos y una pizca de sal durante unos minutos. Una vez rehogados echaremos la cebolla en brunoise y el pimiento verde en trozos a vuestro criterio.

Al pocharse todo echaremos de seguido el vino (al gusto) y el vaso de caldo de cocido.

Removeremos ahora todo y lo llevaremos a hervir, y una vez hecho esto echaremos el agua de los chorizos al guiso hasta un punto prudencial, es decir, hasta que cubra el guiso y un poco más. Si sobra líquido servirá para que los chorizos no cojan color mientras esperamos a que se echen al guiso.

Si os gusta más colorado podéis echarle un poco (muy poco) de pimentón que si queréis podéis echarle picante. Ahora dejaremos que cueza todo unos veinte minutos más, y con los chorizos, si son los frescos ya cocidos, los rehogaremos en una sartén con una gota de aceite y los partiremos en rodajas (o no), y los echaremos un poco antes de acabar. Si no son los frescos los echaremos tal cuál.

Este guiso debe de acompañarse de guindillas en vinagre.

Yo no le voy a echar pimiento choricero ni costillas de cerdo.

07 junio 2007

PASTAS RANA, DEL SUPER A LA MESA

Pues es que siempre que podemos y nos acordamos compramos estas pastas frescas Rana para cenar o comer algún día que no nos apetece mover un dedo, o claro, cuando vemos que han salido pastas y rellenos nuevos. Y es que todo el género que hemos probado de esta marca nos han gustado bastante (sobre todo la gama granfinezza). Discrepamos de algunas salsas, pero también es normal, es obvio que por lo general esta línea de productos está hecha para que de vez en cuando te saquen de un apuro, pero es que esta marca casi siempre lo hace por la puerta grande.


En cuanto a las pastas hemos probado unas cuantas (incluidos los gnocchis) y de las salsas tres tipos de las cuatro que tienen por lo general en los supermercados, y destacamos una sobre manera, la napolitana. Una simple salsa de tomate y verduras que representa fielmente el concepto de la clásica salsa italiana hecha para pasta. Os la recomiendo (2,40€). Nos falta por tanto probar sólo una, que es la salsa de queso parmesano que no la hemos comprado por lo previsible que puede ser su sabor, pero que no descartamos comprar próximamente. La que menos nos ha sorprendido es la de setas, que complace a todos los amantes del champiñón porque pese a ser de setas variadas, es a lo que más sabe.

Ni que decir tiene que estas pastas son ideales como fondo de nevera, siempre y cuando sepamos que vamos a disfrutar próximamente (caducan en poco más de un mes) de ellas algunas noches de cansancio y sofá, pero insisto, que lo sepáis seguro, porque en épocas del año que no sea así preferimos mil veces la salsa hecha en casa y los productos caducan.


Por lo demás os cuento que pastas Rana lleva en España relativamente poco, me atrevería a decir que lleva menos de cinco años. Los comienzos de este restaurador de la pasta, conocido ya en medio mundo, nos remontan a principios de los años sesenta (1961) en Verona (Italia), cuando en una pequeña pastelería familiar empezó a crear tortelines caseros de pasta fresca que ofrecía en su tienda y repartía con su Renault 4 a nivel local. El negocio a los pocos años se le fue tan de las manos, que en 1968 pidió ayuda a su hermana y a cuatro amigos para que ampliaran más el mismo y por tanto ganar mercado. La cosa cambió cuando Giovanni construye una máquina más sofisticada para producir mucha más cantidad de pasta para dar cobertura en toda la comarca, concretamente en Verona, Vicenza, Padua y Rovigo (pasaron de 50 kilos a la semana a 10 kilos en una hora).

Foto extraída de www.economia.unibo.it

Al final de los años 70 la empresa se industrializó y en los ochenta barrió en Italia siendo número uno en ventas. En los noventa os podréis imaginar que la empresa se lanzó a nivel mundial, estando presente en muchos países con una curiosa publicidad protagonizada por él para dar fe y ser el propio embajador de la calidad del producto. Todo lo que ocurre a continuación con esta marca es ya historia, se encuentra sus productos en casi la totalidad de los países, y pese a que se ha encontrado con detractores y gente que ha opinado muy en contra de la calidad de sus productos, el reconocimiento a nivel mundial es claro y su trayectoria digna de contar. Ahí queda.

Pues poco más chicos, que si a todo esto le añadimos que solamente tardaréis en cocer su pasta menos de cinco minutos (siempre algo más que en la etiqueta), esta comida se abre paso dentro de la comida fastfood sana que hoy por hoy nos ofrecen las modas, aunque en este caso particular, más que una moda, parece una consagración.


Salud.

PLATOS PARA PRINCIPIANTES: ENSALADILLA RUSA CASERA

Hola chicos. Hoy vamos hacer un plato de esos de primavera-verano que tan locos nos vuelve a algunos y que tan apropiado es para estas fechas. Se trata de la sabrosa y apetitosa ensaladilla rusa. Ya hice un post hace meses sobre la misma, la cuál he querido recuperar para que la gente joven o inexperta se anime a hacerla un día de estos. Para hacerla, podremos usar ingredientes ya preparados comercialmente o ingredientes hechos por nosotros (recomendable).


Así que os doy dos opciones para hacerla, una con la ensaladilla congelada (perfectamente apta) y mayonesa de bote, y otra con todo hecho de forma casera, podréis no obstante compaginar ambas fórmulas a vuestro criterio, pero si os atrevéis con la opción casera no os arrepentiréis para nada porque su sabor y textura son únicos, aunque tendréis que tener ciertas precauciones sobre todo ahora que empieza el calor. Si en cambio os ponéis con la primera, no os preocupéis, os saldrá una ensaladilla muy aceptable y muy fácil.

06 junio 2007

¡UNA DE MAHOU POR FAVOR!

Hola amigos. Si existe una cerveza de baja fermentación que me haga de verdad feliz, esa es la cerveza Mahou en su versión Cinco Estrellas. Mirad que he probado cervezas buenas de este tipo, como la Estrella de Galicia, o San Miguel, o la Cruzcampo Especial (la antigua Alcázar de Jaén), cervezas que no son sólo un número dentro de las más de quince cervezas genuinamente españolas y que sobresalen del resto por su sabor, equilibrado amargor y categoría. Si sois de fuera de Madrid, supongo que la habréis probado, pero si no, por favor hacedlo, ya veréis que gusto para tu paladar y que sabor tan suave, burbujeante y fresco. Os recomiendo probar primero la Cinco Estrellas, que la Clásica (la verde).

Foto extraída de www.miscervezas.com

Mahou es la cerveza por antonomasia de España, y que me perdonen los del Valle de Ambrona (Soria) por arrebatarles todos los méritos del invento en un momento. Esta cervecera ex-madrileña (que en 1993 se trasladó a Alovera en Guadalajara por motivos de espacio y expansión), nació de una añeja fábrica de pinturas en la calle Amaniel, 29 que Casimiro Mahou Birhans (padre de todos los herederos de Mahou) dejó a sus hijos hace más de un siglo (en 1890) para que abrieran la primera fábrica de Mahou en España, con el curioso eslogan de "Hijos de C. Mahou. Fábrica de hielo y cerveza". Luego abrieron la fábrica del Paseo Imperial en 1962 por la increíble demanda de esta cerveza en toda la capital.


Tengo información de que la apertura de la cervecera de Amaniel, fue la primera empresa cerveza que se abrió en España, pero no las tengo todas conmigo. Lo que sí que está claro es que al menos es una de las más antiguas como tal de toda la geografía. Y curiosa es la historia de su antiquísimo comienzo. Según elmundo.es “Casimiro Mahou Birhans era de Metz (Francia), en la región de Lorena (junto con la disputada Alsacia, de gran tradición cervecera). Hasta su muerte, en 1875, tuvo tiempo para casarse con Brígida Solana, tener cinco hijos (entre ellos Alfredo Mahou Solana, padre de Casimiro Mahou García) y patronear «El Arco Iris», una empresa que se publicitaba como «gran fábrica de colores al temple y al óleo». Pero hubo que esperar hasta su nieto Casimiro y sus bisnietos, asociados el 30 de octubre de 1889 en la entidad mercantil «Hijos de Casimiro Mahou, Sociedad Regular Colectiva», para que Madrid empezara a saborear una espuma cervecera que, con 4.587.000 hectolitros producidos en 1995, es hoy la más degustada de todo el país. Como marca, es la líder del mercado nacional. Como empresa, sólo la supera en ventas el grupo Cruzcampo (controlado por Guinness)”.


A esto hay que añadir que en el año 2000 Mahou compra el 70% de San Miguel formando el nuevo grupo cervecero Mahou-San Miguel, el cuál, posteriormente compró cervezas Reina de Tenerife (2004) y Alhambra de Granada (2006) y su expansión fue enorme.


Cabe destacar que en los años 50, concretamente en la fábrica de Amaniel, se abrió un bar con terraza donde poder disfrutar de una Mahou bien fría, esta terraza cerró al poco tiempo, pero la afluencia de gente fue masiva. Y es que desde estos años, Mahou ha sabido estar en la vanguardia. Desde los años cincuenta Mahou empieza a envasar en vidrio, y posteriormente a su venta en bodegas y bares. En 1956 Mahou produce el famoso “quinto” (20cl) de cerveza, que es quizás junto con la caña, la mejor forma de beber cerveza conservando perfectamente las características de la misma. En 1962 xerografían la marca en la botella, algo inédito aquí en España en una cerveza (en 1989 ponen etiqueta de papel a las botellas). En 1966 son los primeros que crean el barril de aluminio y dispensador para los bares, ya me diréis vosotros si esto no era una revolución. En 1969 sale al mercado la Mahou Cinco Estrellas, la mejor cerveza para mí de toda España. En 1978 Mahou inventa el formato “litrona”, piedra angular de la movida madrileña. En el año 2002 Mahou es una empresa que cada vez está más cerca de convertirse en una empresa 100% ecológica. Se me olvidaba comentaros que Mahou consigue dos medallas de oro a la calidad en París(1900) y en Bruselas(1897 y 1907).


No sé si sabréis además que Mahou tenía a sus trabajadores levitando sobre su sitio con estupendos salarios (95% de la plantilla cobra más de 5 millones) que desde siempre han sido una referencia en el mercado laboral superando la media nacional con creces. No obstante, y por decisión de su directiva y plan estratégico, se van fuera de Madrid para abaratar costes y ampliar mercado con una nave mucho más grande. Pero los expedientes de regulación de empleo (ERE) y remodelación de la plantilla y jerarquía, ha llevado a la empresa hasta incluso hacer una parada de una semana en su producción hace un par de veranos, llevando a la huelga a sus 1370 trabajadores. Problemas internos, disputas familiares y demandas varias que poca gente conoce, crea así una inestabilidad que nos ha asustado a todos pero que ya parece que se ha corregido.


Y ya sólo me queda contaros que para aprender a interpretar parte del gran mundo de la cerveza debéis saber que si la cerveza tiene mucho gas carbónico, ya sea natural o añadido, se denomina "Lager". Si véis que pone "Stout" es que es oscura, densa y algo dulzona, característica de Irlanda e Inglaterra. Si veis que es "Bock" es densa y guarda algo de aroma de las levaduras (esta no la he visto nunca). La cerveza clara es una clase inglesa, suave, endulzada y con intenso sabor a lúpulo. Las cervezas suaves tipo Coronita, son de poca concentración y muy baja fermentación.

La forma de tirarla es muy simple, tiene que ser en vaso enfriado con agua fría para evitar que se desgasifique, inclinada unos 45º y tirada sobre una de las paredes del vaso para evitar la aparición de espuma baja y que esta haga que pierda fuerza el zumo de cebada. Al final se coloca el vaso vertical, y se menea la cerveza ligeramente de arriba hacia abajo para producir la espuma deseada de unos 2,5 centímetros de máximo. Dejaremos reposar 10 segundos y deberemos de tomarla rápido.

No sé si sabrás que todavía podemos degustar una auténtica cerveza de Mahou en El Cangrejero (Amaniel, 25), marisquería inaugurada allá por la postguerra. Una caña por un euro y poco, tirada bajo la supervisión de un al parecer imprevisible en su carácter Angel Peinado, el cuál comenta a elmundo.es «le pusimos El Cangrejero porque en la década de los 60 ese animal era el único que llegaba vivo a la capital. En el tren los mojaban con agua y era suficiente». Lo genuino de este local es que la caña está tirada como mandan las buenas costumbres de Madrid. Cuentan que antes el grifo venía de la fábrica de Amaniel que estaba a los pies de la cervecería (y el serpentín tenía 180 metros de largo) ¿será verdad?.

Cervezones.com pone las siguientes fotos.


Foto extraída de www.elmundo.es

Pues nada más, que a disfrutar con esta cerveza que tan buenos momentos nos ha dado, además apoyan la candidatura de la Alhambra como una de las nuevas siete maravillas del mundo.

Salud, y beber siempre con moderación.

ENSALADA VARIADA DE PASTA

Ahora que llega la ola de calor, que no el buen tiempo, apetece más saborear platos frescos que no guisos o asados que lo único que hacen es ponernos de mal humor con digestiones pesadas y poco apetecibles. Esta claro que el plato estrella del verano son las ensaladas de pasta, las verdes, las de legumbre o arroz o los cuscús, y como no las cremas frías tales como el gazpacho, el ajo blanco, vichyssoise o el salmorejo. Esta que os voy a contar es un primer plato muy completo, o una comida completa.


Pues bien, nosotros nos llevamos a veces al trabajo esta ensalada que aunque sea algo fresco para el cuerpo es algo más calórica de lo normal, pero claro, está más rica y es más completa; está llena de vitaminas, sales minerales, proteínas e hidratos de carbono, sin contar que reunimos en un único bocado, productos frescos, energía en forma de proteína y postre.

05 junio 2007

TOMATILLOS EN CONSERVA MUTTI

Hola a todos. Ya sabéis que la competencia entre conservas de tomate natural es feroz. Muchas veces me pregunto cómo es posible que algunos supermercados y grandes compañías de alimentación importen productos de esta gama, supongo que para algunos pocos residentes, lo que pasa es que estos ya habrán comprobado que en España existen productos muy similares de igual o de mayor calidad a menos coste. Pues sí, ocurre, y además se compran. Este es el caso de estos pequeños tomates de la longeva empresa italiana Parma) que hace poco adquirimos para probarlos.


Y fue mi hermano el que nos los regaló hace un mes procedentes de alguna feria de productos europeos que ha visitado recientemente, la del Hipercor (creo). La verdad es que poco esperábamos de estos botes llenos de tomatillos después de tener por el super auténticos lujos de tomate en conserva, pero no me negaréis lo original de esta conserva. Sólo por la presencia de esos tomatillos tipo cherry (pomodoro italiano), hacen más apetecible la degustación de este producto, que además y a la postre, hemos comprobado que le aportan un ligero dulzor que nos ha gustado.


Por si alguno no lo sabe los italianos son grandes exportadores de tomates en conserva, además fueron junto con los españoles y los franceses los principales cultivadores de tomate fresco de toda Europa desde el siglo XVI. Con el paso de los siglos las conservas y presentaciones de tomate tuvieron su punto de inflexión cuando se inventaron las técnicas de conservación y de concentrado. Y es que todo empezó en 1888, cuando C. Vignali inauguró la primera empresa de manufacturado en Basilicanova (Parma) la cuál producía extracto de tomate usando técnicas que incluso hoy se siguen usando. A los pocos años Marcellino Mutti (1862-1941) inauguró otra factoría en esta región la cuál llamó en un principio Fratelli Mutti y que luego se hizo llamar Mutti. Pasado ya el siglo XX, la ciudad de Parma se convirtió ya en una floreciente zona de producción conocida en toda Europa por el tratamiento y envasado del tomate a escala mundial, y la marca se hizo muy conocida fuera de Italia. En 1951 esta compañía consigue producir el famoso tomate concentrado en tubo que os coloco en foto, se trató de una auténtica revolución que traspasó las fronteras con gran éxito y que hasta hoy en día se sigue usando en esta y en otras compañías. También fue a posteriori un éxito productos como el doble y tripe concentrado, dónde más de siete kilos de tomates frescos se reducían en uno sólo.

Como veréis la empresa tiene mucha más antigüedad que todas las empresas españolas de conservas vegetales (que haya visto), y sobre el tejido industrial que por aquellos años poseía esta compañía no encuentro ahora mismo nada parecido en nuestra historia. La verdad es que eso hace que ciertas marcas (benchmarking) trasciendan por generaciones y hagan muy popular productos que por razones obvias ya han imitado o mejorado. Además, lo que ha hecho bien esta compañía es especializarse en la comercialización del tomate y muchos de sus derivados, pero sólo eso. Eso le ha reportado valor, grandes ventas y calidad.


En fin, que la verdad es que el tomate estaba rico, lo hice como siempre y resultó ser delicioso. Pero vamos no menos apreciado que otros como el mejor tomate en conserva que yo he probado jamás que es el Inpralsa de Miajadas.


Aunque el aspecto impone ¿verdad?.


No sé el precio que le costaron estos botes a mi hermano en la tienda aquí en España, pero comprados en Italia (sin intermediarios ni costes de grandes transportes) es posible que sea muy barato, y para mí, si yo fuera un italiano o residente provisional, esta conserva sería un claro referente a la hora de preparar salsas y guisos.

No lo dudéis.

EL WAGYU (KOBE), LA MEJOR CARNE DEL MUNDO

Bueno, seguramente habréis escuchado en los medios en general que ha llegado hace aproximadamente un año a España una carne de buey que es única en el mundo por su exclusividad, por su bajo contenido en grasa y su altísima mantecosidad y calidad, la cuál se encuentra en muy pocos sitios al corte pero ya cada vez en más restaurantes. Sus precios rondan los 240€ el kilo (400€ en Japón), y se trata de la especialísima pero milenaria carne de Wagyu (Kobe), aunque de Japón no nos viene nada, es casi todo de Nueva Zelanda.

Foto extraída de www.blork.org

Al parecer, el pionero fue un puesto del mercado de Chamartín (Madrid), el Raza Nostra, el cuál importó por primera vez en España esta carne de vacuno con denominación (Wagyu negro, primo hermano del Kobe) procedente en sus orígenes del Japón. Kobe no es una localidad de pastos en Japón, sino una localidad comercial. La carne procede de de varias zonas rurales, y toda su producción sale del puerto de esta ciudad desde donde se embarca la carne hacia distintos lugares. Kobe es la capital de la provincia de Tajima, pero la res se llama Wagyu.

Ahora viene lo único, cada animal recibe todas las atenciones del mundo. Su dieta se controla de forma periódica, incluyendo en la misma sake y cerveza (sobre todo en verano), además existe una autentificación basada en el índice de masa corporal de la res, el cuál no supera el 6. Os cuento que la cerveza que les dan es para estimular el apetito y así comer más forraje, y el sake para lavarlas y mantenerlas perfumadas, que dicen que el aroma se filtra a la carne. Además cada día reciben masajes por parte de sus cuidadores para evitar el estrés y que ayudan a relajar el tono muscular proporcionando una carne muy tierna y sabrosa (mucha marmorización intramuscular, o veta) y oyen música.

Foto extraída de www.exoticmeats.com

La carne de este vacuno negro cuenta consumer que "[..] se usaba antaño para alimentar a los soldados del ejército imperial japonés. Eso sí, después de que regresaran vivos del campo de batalla y como consideración a sus méritos. En cambio, los granjeros que cuidan a esas reses consideraban que el consumo de su carne era un sacrilegio y una ofensa a los antepasados por lo que su sacrificio y elaboración culinaria, según los cánones del sukiyaki , debía hacerse fuera de la granja donde las reses habían crecido. Con el tiempo, estas normas tan rígidas se han ido relajando."

Leo también que las reses no son auténticas de Japón, fueron introducidas hace 19 siglos para alimentar a los jornaleros del arroz con alguna proteína. Y que contra lo que suele ser costumbre, los estadounidenses se han puesto a importar bueyes de Kobe de forma experimental (desde 1976 y al principio, con Japón en contra), siguiendo el mismo procedimiento que en Japón con la garantía de tener mejor pastos y terrenos. Lo mismo han hecho los de Nueva Zelanda o Cánada y gracias a estos países podemos disfrutar de carne de Kobe desde hace bien poco.


En fin, que hoy por hoy ya muchos restaurantes la tienen en su carta y la sirven a sus clientes, como el restaurante estik en Madrid, el cuál ofrece al parecer la hamburguesa más cara del mundo, a base de Wagyu de Nueva Zelanda "Solomillo de Kobe, canónigos, tomate de pata negra pelado, cebolla roja y pan de semillas de amapola". Aunque posees más variedades.

Foto extraída de msnbcmedia4.msn.com

Yo me enteré de la existencia de esta carne hace muchos años cuando un amigo de un amigo había estado en Japón trabajando y había probado una carne única en el mundo y muy cara. Aunque lo tenía ya casi en el olvido, hace menos de dos años y por un artículo en Internet (que no sé de dónde salió) y que se titulaba algo así como 'atrás quedan las vacas locas' (no logro encontrarlo), me recordó esta carne y por tanto esta anécdota. Recuerdo que en dicho artículo recuperaban esta carne para que en tono de humor nos advirtieran que consumiendo semejante vianda adiós a la problemática de las vacas locas si volviera a surgir (y a tu nómina claro).

Nosotros algún día la probaremos por supuesto, pero todavía no tenemos claro si merece la pena gastarse 60€ por un filetetillo en un restaurante, que aunque la carne sea única en el mundo, está claro que tiende a la baja y aparecer en más carnicerías. Indudablemente la demanda y la oferta crece, y es posible que en breve lo podamos probar por algo menos de dinero. De todas formas casi prefiero comprarlo primero en la carnicería de Chamartín que en un restaurante, vayamos a que en el restaurante no le de toda la salida que esperan, y lo tengan aún más congelado de lo que de por sí ya vendrá desde el otro lado del mundo.

Por lo demás, es cierto que me veo probándolo pronto.

Si la habéis probado, ¡ruego lo comentéis!


Salud.

04 junio 2007

VIAJE A PALENCIA III: FERIA DE LA TAPA PICATA MINUTA (2ª PARTE)

(Este artículo es continuación de éste).

Bueno, el siguiente bar al que fuimos fue ya al día siguiente cuando nuestro cuerpo digirió la cantidad ingente de bocados sabrosos y distintos que degustamos el día anterior.

Empezamos improvisadamente a tapear cuando visitamos el río, la catedral y sus aledaños. El sitio nos gustó, se trataba del bar Doña Berenguela (C/Santa Teresa de Jesús, 2), lugar perfectamente situado en Palencia y de los más céntricos, sitio de vinos y de aperitivos después de las bodas y misas y que nos deleitó con su Trilogía Palentina. Tapa curiosa y bonita que consistía en tres productos típicos de la comarca, morcilla palentina (con piñones), pimientos asados de Torquemada y jijas adobadas o matanza palentina dentro de un hojaldre (tipo empanada) que ofrecía consistencia y contraste. La verdad es que la tapa era muy contundente y estaba bien elaborada, además utilizaba productos de Palencia cosa que valoramos muchísimo, pero la presentación dejaba mucho que desear.


Nuestra puntuación es de un 7, pero podía haber sido menos, porque estaba recalentado del microondas, que no es que sea malo, pero se ablandó el hojaldre. También lo de la presentación y que además el bar no ofrecía género ni variedad en barra, cosa que a veces nos resultaba desconcertante si salías de tapas. No obstante la atención fue muy buena y las bebidas, que fueron refrescos, estaban muy fríos y bien presentados.


Aquí hicimos un receso en el camino para ir de compras y luego ir a comer a la Casa del Abad en Ampudia. Ya por la noche, y después de otra complicada digestión, decidimos ir de nuevo de tapas a ver si podíamos al menos llegar a conocer al menos la mitad de los sitios.

Como estábamos algo cansados fuimos a los sitios más cercanos al centro, porque aunque algunos de los que estaban más alejados ofrecían tapas con mas gancho, quedaba aún por conocer algunas que tampoco desmerecían.

Empezamos por una tapa que sólo pedí yo porque mi novia no había hecho todavía hambre, se trataba de un pequeño fiasco como el que sirvió la franquicia Gambrinus Calabazas (C/Patio de Castaño, 1). Su picata era una Tosta de Lacón con Huevo de Codorniz y Queso Fundido. Digo fiasco por captaros un poco la atención porque el bocado era apetecible, pero la tapa era demasiado previsible y sencilla, y no escondía ningún secreto ni sabor por probar. El bar en cambio sí tenía ambiente de barra, pero vamos, como todos los Gambrinus y tuvimos la suerte de podernos sentar en primera fila mientras la gente veía el fútbol por su televisión.


La puntuación que le doy es de un 2, porque insisto en que estas presentaciones no eran dignas de una feria de la tapa que se quiera constituir como tal, y no es que sea demasiado pureta con estos preceptos, pero por favor servir las tapas en platos de café y sobre un trozo de pan de barra, no por favor. Además la tapa era muy pequeña, y se veía descaradamente que o se buscaba un rendimiento económico, o es que las cosas no se quieren hacer bien. A mí me pareció muy mal y no os podéis imaginar lo que nos acordamos de Granada.

Continuamos nuestra andadura con el bar La Ermita (C/Juan de Castilla, 2), dónde probamos (mejor dicho probé) las Delicias de Morcilla con Salsa de Pate y Frutos Secos. El bar era acogedor para tomar unas cerveza o unos vinos, ponían además tercios de Mahou (que se agradeció enormemente) pero volvíamos de nuevo a lo mismo. No había ambiente de barra de tapas y de raciones, es más, yo creo que ni tenían cocina (sólo un sitio con nevera y microondas), pero vamos, esto tampoco lo sé seguro y si fuera así sería un punto positivo para ellos que no para la organización. La tapa estaba bien confeccionada, pero fallaba el sabor final. No era una tapa maravillosa, melosa o deliciosa, pero era sabrosa y estaba trabajada. No se apreciaban bien los sabores y estaba templada, pero aún así, destaco su originalidad y presentación.


Mi puntación es de un 5, pero insisto en lo mismo, este tipo de bares no eran atractivos para tapear y el bar no daba opciones en este sentido. No hablamos con ellos, pero los chicos de la barra se les veía muy majetes. Suerte.

En fin. Fuimos después al último bar dentro (del centro) y que no nos defraudó. Se trata del bar La Abadía (C/Berruguete, 8), con su Secreto de Mar. Un bonito pincho que venía acompañado de una espuma o mousse de fruta (mandarina o naranja) que enganchó. El bar también nos gustó mucho, aunque estaba un poco agobiado. Tenía también restaurante con acceso por otra puerta, pero no pudimos ver nada. Ponían además pequeñas tapas gratis con tu consumición, a nosotros nos tocó una de palitos de cangrejo igual de meritoria que la del Gambrinus, y por un momento pensamos que era su picata.


Y no. Su tapa bandera consistía en lo que os he dicho, en una brocheta de langostinos rebozados en una tempura y la mousse, sin más. Desde luego el bocado estaba bueno, y lo probamos caliente y crujiente, lo cuál, aunque parezca una tontería se agradeció. Además el marisco parecía fresco, pero no os podemos decir. Nuestra puntuación es de un 6. Aunque a lo mejor nos quedamos pelín cortos.


Por último fuimos al último bar, mi novia sólo había comido el pincho de marisco porque aún estaba llena, pero aquí ya nos teníamos que animar a cenar algo porque ya era tarde para desplazarse a otros lados y estábamos cansados. Se trataba del bar La Cántara (Casado del Alisal, 35), tasca que tuvimos que rebuscar porque la numeración del folleto estaba equivocada. Al llegar, nos dimos cuenta de que estábamos entrando en un bar de esos de cortinillas que era todo un desastre en decoración. La barra era amplia y modesta, y el personal abundante. El fútbol estaba a toda mecha.


La oferta no estaba muy visible, pero se intuía que había género por el olor a fritura y el ruido de la cocina que se veía desde la barra. Había carteles escritos a mano con algunas raciones, y comprobamos que el género parecía decente y muy económico, y eso desde luego no se ve muy a menudo. Bueno decente, no tanto. No os pidáis las gambas gabardina, que era una masa indigesta que no nos gustó nada, pero claro, a 0,50€ la gamba que queréis. Pedimos en cambio unos calamares a 3€ la ración que estaban muy aceptables para el precio.


Pero vamos a hablar de su picata, Pincho Relleno de Marisco, bocado que no estuvo mal de sabor y tamaño pero que dejaba la creatividad en algo inexistente. Croquetón relleno de marisco (sabor a gamba y palito de cangrejo) que más parecía un llena tripas que una degustación de algo. Poco ofrecía más el bar, que además la presentación de sus cosas mejor me la reservo. Nuestra puntuación es de un 3.


Y a nuestro pesar terminamos la ronda de pinchos.

Conclusiones. Bares estupendos pero sin refinar. Gente amable y buenos precios en general. Pinchos muy diferentes entre sí y selección, por parte de la organización, de cocinas (si tenían) en general algo impropia. Consumiciones bien puestas, y cultura de vinos en barra, aunque, cuando fui a pedir uno que anunciaban como vino de degustación, ya no les quedaba. Tirones de orejas a montones, pero siempre con simpatía y con añoranza.

Palencia tiene un todavía largo camino por recorrer, que es imponerse definitivamente como capital de las verduras de Castilla y León y una opción importante a tener en cuenta con algunas de sus propuestas culinarias, y por tanto de sus tapas.

Salud.

01 junio 2007

LAS GAMBAS QUE MEJOR VISTEN

Bueno, si hay una ración que siempre apetece tomar en un bar con una buena y bien tirada caña de cerveza, son las gambas gabardinas. Pasarelas de marisco vistiendo las mejores galas que pueda aportar una freiduría y que además sintonizan perfectamente con las bebidas espirituosas que en ellas existen (cervezas, sidras, vinos de aguja etc).


Todavía recuerdo al sitio que me llevo mi amigo Carlos hará más de diez años por Chueca (Madrid), dónde este plato y las bravas corrían por la barra que se las pelaba. Eran unas desaparecidas y añejas bodegas que despachaban por la zona de la calle San Bartolomé o Barbieri, no recuerdo exactamente qué calle era. Sólo servían estos platos calientes (si acaso alguno más), y eran famosas por esas gambas tan impresionantes, crujientes, ligeras, deliciosas que te preparaban en un momento. Y no digamos las patatas que hacían y su salsa brava, un escándalo que en pocos lugares homólogos han sabido llevar al éxito platos de esta sencillez. Inexplicablemente cerró sus puertas hará unos 8-10 años, no sabemos si fue porque se jubilaron o porque la empresa se rindió al avance cultural y social que estaba viviendo el barrio.

Desde luego lo recordaremos toda la vida, me acuerdo que era uno de los santuarios de este amigo mío que me descubrió hace mucho tiempo en esas rutas que emprendíamos en la fastuosa Plaza Mayor de Madrid, y acabábamos en el bar Santander a comer su ancestral Quiche Lorraine (Augusto Figueroa, 2).


El origen de las mismas a saber, puede haber sido en el norte, en el sur, eso nadie lo sabe. Lo que sí que es cierto es que a lo largo de toda la geografía, la hostelería local presume de hacer las mejores gambas gabardinas de España, y estoy seguro de que así será, pero esto tampoco es fácil de calibrar porque cada maestrillo... Yo os animo a que las hagáis vosotros, os dejo la receta, pero si las hacéis recordar que siempre tenéis que comprar un genero fresco (o congelado de calidad), y en este caso de un buen tamaño. Existe también la opción de comprar marcas de congelados que las preparan, pero no os lo recomiendo porque como las caseras no hay nada.

En fin, qué mejor foto puede haber en la barra de un bar que varias copas de cerveza helada concéntricas y un plato en medio de crujientes gambas rebozadas esperando a ser devoradas por los allí presentes. Yo creo que esto, y unas aceitunillas aliñadas, pueden pintar un bodegón de lo más castizo que te puedes echar a la cara, por ejemplo.

Salud.

TRADICIONALES GAMBAS GABARDINA

INGREDIENTES

Gambas medianas o Langostinos pequeños
Cerveza
2 yemas de huevo
Harina
Azafrán o colorante
Sal
Una pizca de Levadura
Aceite de Oliva Virgen Extra

Opcional: guindilla

PREPARACION

Se pelan las gambas con cuidado, dejando la cola o parte de ella. Con las cabezas, y si son las gambas muy frescas, haremos un opcional e improvisado fumet con poca agua, una hojita pequeña de laurel y una pizca de sal durante unos quince minutos a fuego suave. Colaremos el preparado y lo dejaremos reducir hasta que el líquido sea untuoso. Reservaremos (si es mucho podremos congelarlo).


Haremos ahora una masa con la cerveza tibia, los huevos batidos, la sal, la levadura, la harina, un poco de la reducción del fumet (dependerá de la cantidad, pero aproximadamente una cucharada sopera) y un poco de azafrán, aunque ya le daríamos color con el fumet.

Para hacer la masa, lo mejor es que sobre las yemas batidas añadamos la levadura (una cucharadita), la sal, y el colorante, y luego ir añadiendo harina y cerveza progresivamente y a demanda. Al final la masa debe de quedar bien distribuida, en su punto de sal y más bien espesita pero sin pasarse (como una bechamel). La deberemos dejar reposar al menos una hora en un lugar templado.

Una vez lista, mojar las gambas bien secas (menos la cola) en esta masa y freír en un buen aceite a alta temperatura e inmediatamente, así ¡Tal cuál!.

Al sacarlas de la sartén no olvidéis poner un papel absorbente, que luego lo vais a agradecer.


A veces le he añadido media guindillita a la masa.

31 mayo 2007

LAS GRANDES PATATAS A LA IMPORTANCIA

Ahora que hemos estado por tierras castellano leonesas, curiosamente estos días me he acordado de este sencillo y económico plato que en mi casa siempre se ha puesto durante todo el año y que siempre nos ha gustado a todos hincarle el diente sin rechistar. La verdad es que es un plato que para el que lo cocina, y para el que lo come, es ideal por su sencillez en la elaboración y su sabor, y te digo una cosa sin más, si no sabes hacerlas, es el momento ideal de tomar nota y no olvidarlas nunca.


Recuerdo difusamente el éxito que tuvo esa primera degustación de este plato en casa, pero muy buena tuvo que ser para que trascendiera hasta nuestros días y se acuñara sin problemas dentro de nuestro recetario familiar. Curiosamente se ha empleado más como plato socorrido que como plato a petición, y esto es muy injusto porque este detalle no le exime para nada de ser un auténtico todo terreno allá dónde se sirve.

Leyendo en Internet todo sobre esta receta, mucha gente le llama patatas importantes o patatas rebozadas (hoy se llamarían rebozado de patatas al caldo corto) y me doy cuenta que las variaciones de todas ellas son infinitas. Bien es verdad que yo prefiero comerlo con las patatas como auténticas protagonistas, porque echarle otras viandas lo único que hacemos es complicar el guiso (que no empeorarlo) y por tanto colocar a las mismas en un segundo plano destacando algún otro ingrediente que probablemente las desbanque de su trono, aunque sea ideal para acompañarlas. No obstante estas preparaciones tan sofisticadas las considero exitosas y muy válidas para llevar como apellido “a la importancia”, eso sí, si las patatas están guisadas como tal. Y es que también me he dado cuenta que existe una inercia a la hora de utilizar este apodo, y es que en cuanto están rebozadas con harina y huevo y estofadas, muchos ya las etiquetan así.

Foto extraída de www.muybien.info

Por tanto veo combinaciones realmente interesantes que hacen que el plato sea quizás la gran apuesta de algunos sitios o locales de hostelería, creando una magia alrededor que os reconozco que desconocía. Ejemplos muchos, las patatas a la importancia que llevan pescado y marisco (bogavante, almejas etc); u hongos varios (setas, trufas); o aderezada con vinos zonales (Rueda, sidra), o con pimentón, o con arroz, o con verduras (guisantes o pimientos del piquillo), y así un largo etcétera, hasta incluso se sirven de guarnición. También restaurantes de Madrid que al parecer las bordan, he visto unos pocos. Por ejemplo el Laray (Hermanos Bécquer, 6), “rebozadas en harina y huevo, estofadas con salsa de cebolla y servidas con hígado de oca fresco caramelizado a la plancha y sal en escamas", o en el caro y lujoso Lágrimas Negras (Avenida de América, 41 - Hotel Puerta de América) “Rebozadas en harina y huevo, con berberechos y elaboradas en una salsa a base de caldo de patata, chalota picada con laurel y azafrán y un golpe de vino fino.”.

Foto extraída de www.euita.upv.es

Sin embargo la receta que más me ha llamado la atención es la que nos cuenta Abraham García en sus encuentros de elmundo.es “[..] deje cocer lentamente cabezas y espinas de pescado con las habituales verduras (se las repito por enésima vez: cebolla, tomate, puerro, ajos, perejil, laurel). Corte las patatas en rodajas de un grosor no superior a un centímetro. Y pasadas por harina y huevo, fríalas hasta dorarse en abundante aceite y déjelas escurrir. En un recipiente de acero inoxidable (nuestro amigo cordobés en cazuela de barro) rehogue sobre poquito aceite ajo, cebolla y puerro muy picadito. Añada a continuación un chorrito de vino blanco y acto seguido las patatas. Cúbralas con el perfumado caldo de pescado bien espumado y colado y deje que cuezan lentamente no menos de 45 minutos. Será el momento de añadir gambas peladitas, almejas abiertas por separado o, si prefiere, bacalao desalado y desmigado a la buena de Dios. Agregue, si le place, al conjunto unas hebras de azafrán tostaditas y machacadas y una lluvia de perejil recién picado. Es éste uno de esos platos donde aún más importante que los ingredientes (nada le impedirá elaborarlo con langostinos, gambas rojas, rape, merluza, congrio...) será el punto, la mano del cocinero, que consigue una salsa ligadita, untuosa, sin que las patatas se rompan. Manzanal cuyo virtuosismo envidio decía haberlo heredado de su madre. Me lo creo.”

Aunque en la carta de su restaurante Viridiana (Juan de Mena, 24) proponga unas “patatas laminadas y rebozadas rellenas de trufa. Se sirven guisadas en un caldo concentrado de setas de cardo o boletus”.

En fin que ya véis que algunas combinaciones resultan maravillosas, y es que este plato posee una de las bases más sabrosas y que más gustan del mundo, las buenas patatas y sobre esas patatas, ahora puedes encontrarlas nuevas en los mercados, patatas que son ideales para estos menesteres. Yo de ti ni me lo pensaba.

Por si lo queréis saber la receta original nos la proporcionó allá por principios de los noventa, una amiga de mi madre oriunda de Burgos llamada Pili.

Salud.

PATATAS A LA IMPORTANCIA

INGREDIENTES

2 patatas medianas por comensal

1/2 Cebolla
2 Huevos (o los suficientes para rebozar unas patatas)
1 diente de ajo
Leche Entera
Caldo tipo Aneto
Aceite de Oliva Virgen Extra
Azafrán

Perejil
Sal

PREPARACION

Se pelan las patatas y se cortan en rodajas gruesas (algo menos de un dedo). Se pasan por harina y huevo batido en este orden. Se fríen en aceite humeante hasta que doren. Se van colocando en una cazuela cubriéndolas de una salsa que haremos cuando acabemos de freir todas.

Para la salsa yo echo un poco de cebolla en brunoise y se pone al fuego con dos o tres cucharadas soperas de aceite para que se vayan rehogando. Se añade ahora a la olla con las patatas. Se añade el caldo y la leche junto con un majao de azafrán.

A continuación, y en el mismo mortero, majaremos por último el perejil y el ajo con algo de sal (probar antes). Se echa esto a las patatas. Se deja cocer todo (con la tapa abierta) entre veinte y treinta minutos, y se deja reposar otros diez.

Se sirven calientes.

29 mayo 2007

VIAJE A PALENCIA II. CASA DEL ABAD

Hola a todos. Estuvimos hace poco en este restaurante el fin de semana que estuvimos por Palencia y en concreto por tierras cerratas. Nada más llegar, después de salir de Baltanás, población del queso cerrato, nos llevamos una desilusión tan grande que nos dejó un poco paralizados al escuchar del maître que el restaurante no servía ese día menú degustación por haber un congreso en uno (o varios) de sus salones y entonces nos ofrecía un menú cerrado que no teníamos mucho dónde elegir y que a mi novia no le gustaba especialmente.


No supimos reaccionar porque era para levantarse e irse, pero claro eran cerca de las tres y a ver dónde comíamos a más de 20 kms de Palencia sin recorrer la zona. ¡Qué putada! pensaréis, y no os falta razón, y es que el fallo no fue nuestro, fue del restaurante y del que nos apuntó la reserva el día de antes que tenía que haberlo advertido y no lo hizo. Por lo que siento deciros amigos del Arambol que cometisteis un fallo garrafal y que aunque nos portamos como buenos clientes, mi objetivo es advertir a todo el mundo de este tipo de despistes. Esto me ha hecho aprender que aunque parezca que las cosas son de una manera, siempre hay que preguntar y ser un coñazo. No es la primera vez que me ocurre ojo, porque se me vienen a la cabeza varias anécdotas.


Y no quiero poner a caldo el restaurante porque no soy así y siempre hay que dar oportunidades a las personas, pero estoy en mi derecho de ser crítico con estos detalles porque al igual que un restaurante exige una clientela formal, bien arreglada y aseadas, puntual y que reserven responsablemente, el restaurante como mínimo, que es el que además se lleva el dinero, debe ser respetuoso con los comensales e informar a sus clientes con antelación de ciertos detalles extraordinarios que pudieran afectar una velada en su casa (salones o terraza cerrada, horarios de cocina, bajas en el menú, salas de fumadores, parking etc).

Y para que lo entendamos bien, os pongo un claro ejemplo, si la especialidad de un sitio es el cabrito el restaurante debe obligatoriamente de advertir (aunque para muchos sea obvio) que si se quiere cabrito el día de la comida, el mismo se tiene que encargar. No creo que haya mayor problema para nadie y nunca sobra advertirlo, así evitamos sorpresas y desplazamientos en valde.

Una vez dicho esto, os comento cosillas del lugar. Esta posada se encuentra en Ampudia, ya os he comentado que a unos 22 kms de Palencia capital. La carretera es regular pero merece la pena acercarse a esta localidad que además posee una plaza interesante y un paseo con foto asegurada. Por lo demás es una población pequeña regentada por un hermoso castillo, ahora Fundación Eugenio Fontaneda. Preguntando os indicarán dónde está la posada, porque en el pueblo apenas hay señalizaciones. Llegaréis pues a una pequeña plaza dónde si podéis aparcar, será perfecto. Una vez hayáis llegado al recinto os recomiendo admirar el portón y el jardín interno un momento, es muy bonito. Gracias a que se celebraba este congreso, no hay mal que por bien no venga que pudimos ojear algunos salones los cuáles poseían una decoración vanguardista y minimalista que contrasta totalmente con los alrededores, y que nos encantó. Como la sala de los titarros.


Una vez que preguntamos que por dónde se accedía a El Arambol, nos acompañaron y nos sentaron junto a una simpática familia americana que según adivinamos se alojaba en la posada. Atrás sólo había otra pareja pero nadie más. El maître que nos atendió lo hizo bien, además era su primer día, pero no se notó en absoluto y no nos pudimos quejar en ningún momento. Las mesas y la decoración pasaron a ser más bien rústicas con piedra, forja, madera y muchos detalles cerámicos.


Desde 2002 Joachim Koerper, alemán de nacimiento y español de adopción, es asesor y/o dueño de varios restaurantes muy repartidos por España, el más conocido de los que posee (El Girasol de Moraria, 2 estrellas michelín) está desde el 2006 en Tarragona tras ser traslado desde Alicante. Este gran chef posee en total cinco estrellas michelín y su experiencia ya ha saltado la piel de toro para adentrarse en tierra portuguesas, con los proyectos Hotel Quinta das Lágrimas en Coimbra (Portugal), y su nuevo restaurante Eleven en Lisboa. Grandes apuestas que acompañana a El Arambol en su largo paseo por el estrellato michelín.

Este restaurante lo conocimos por Internet y no dudamos en visitarlo porque a nuestro juicio ofrecía lo más vanguardista de la zona, total, era desplazarse muy poco desde Palencia capital y creímos que merecía la pena.

Pues en qué momento lo decidimos, porque podíamos haber aprovechado para ir el Viernes noche y ese Sábado a la entrañable La Encina. En el olvido quedará la posibilidad de haber probado de Joachim el Solomillo de Ternera de Cervera con Salsa de Pimienta Negra de Sechouán, Pasas al Brandy y Risotto con Boletus o el Bogavante en Pil-pil de Borrajas y acompañadas de una suave Crema de Oricios.

El Menú fue el siguiente. Empezamos con unos aperitivos fríos (saladitos para la cerveza, risottos con reducción de PX, verduras confitadas sobre corteza y alguna compota de fruta), no estaban mal..


Seguimos con un tartar de carne el cuál nos dejó indiferentes.

Lo mejor sin duda para este menú tan particular, Crema de Guisantes con Puntillas y Jamón Ibérico. Realmente deliciosa y sin atragantarte a mantequilla o nata. Muy bien servida y de digestión perfecta. El mejor plato. Bravo.


Mi novia se pidió un simple plato de cortes ibéricos que entraba en este menú y que no destacaban en particular, sobre todo los fiambres preparados como el chorizo o el lomo, lo suyo era haber acompañado tal vianda con unas buenas y largas tostadas con pan tumaca, o con algún derivado del salmorejo. De todas maneras, y damos gracias a Dios, estamos muy acostumbrados al buen jamón y este plato no nos dejó seducir.


En los segundos platos yo pedí el Magret de Pato con Melón Cantaloup y Salsa de Regaliz, plato que a mí personalmente me gustó, con un lazo de arroz inflado bonito y una temperatura y corte excelentes. Ese sabor tan peculiar de esta variedad de melón y la salsa de regaliz puso la nota diferente al preparado, pero el pato no alcanzaba la calidad esperada. Para magrets de pato prefiero mil veces el de Kira en Madrid.


Sobre la parte que pidió mi novia la pobre, que del montón era. La merluza estaba fibrosa y de una textura horrible. No nos gustó nada, además tenía muchas espinas y sólo destacamos las guarniciones. Nos pareció un error monumental servir este pescado en su menú. Lo siento chicos.


Un aperitivo de postre que nos encantó. Mousse de Chocolates con polvo de oro que rebañamos porque estaba delicioso y era muy ligero.


El postre fue el segundo mejor plato Crema Quemada con Helado de Miel (¿o Ron y pasas?, no nos acordamos), excepcional. Nos encantó y nos entró perfectamente porque además de ser una confección maravillosa, nos quedamos con algo de hambre. Textura a la crema catalana y diferentes temperaturas en su interior. Destaco su untuosidad, parecida al tocino de cielo. Bravo de nuevo.


Por último la zona de pastas de té, que aún siendo un detalle de la casa destaco por su simpleza y buen gusto. Buenas y ricas trufas que entraron muy bien junto con un café y un té verde.


Pues nada más, espero que toméis nota y que si vais preguntéis antes.

Salud.