Sí, ya sabemos que el tubérculo que se vende en la mayoría de supermercados y fruterías como boniato en realidad es una batata. Lo curioso es que, en muchas zonas de España, incluido Madrid, el término batata sigue sin estar plenamente arraigado entre los consumidores. Estamos convencidos de que en aquellas regiones donde tradicionalmente se consumen ambos tubérculos sí existe una diferenciación más clara. Aun así, hay una noticia positiva, cada vez más supermercados donde solo se vende el tubérculo naranja, están corrigiendo sus rótulos y ya etiquetan este producto como batata. Ahora solo nos queda pedir un pequeño deseo. que también traigan boniatos de verdad, porque estamos bastante seguros de que nunca han llegado a entrar en nuestra casa.
Para aclararlo de forma sencilla, la batata es el tubérculo de carne anaranjada que encontramos habitualmente en cualquier tienda, mientras que el boniato tiene una carne más blanquecina o crema, aunque comparte ese característico sabor dulce que los hace tan apreciados. Bueno, el caso es que hoy os traemos algunas recetas que teníamos en el blog con batata o boniato, como queráis, y es que hemos estado recientemente en varias fruterías y se nota que ahora comienza su temporada ¡está todo lleno! Igual os resulta interesante preparar algo con ellos si nunca lo hacéis.
Y prestad atención al precio que os cobran, porque se trata de un producto que está de moda y hemos visto precios que, a nuestro juicio, resultan difíciles de justificar. Nos parece razonable pagar entre 1 y 2 € por kilo, aunque es cierto que su precio ha aumentado considerablemente con el paso de los años. A todo esto, resulta curioso cómo hemos pasado de una situación en la que el boniato o batata no se quería, a otra en la que está presente en la mayoría de las cartas de los restaurantes de corte moderno y omnipresente en las redes sociales. Su popularidad se debe en gran medida al público más interesado por la alimentación saludable, ya que suele asociarse con un índice glucémico más bajo que el de la patata. Además, su característico sabor dulce parece haber conquistado a la gente en déficit calórico.
Por concluir, a nosotros también nos gusta, sobre todo a nuestro hijo Jorge, y lo compramos durante todo el año pero la verdad es que nos encantaría tener un repertorio más amplio de recetas ya que al final lo usamos casi siempre como guarnición, pero tenemos amigos que lo preparan muy bien, y se lo copiamos. Hoy os traemos las cuatro recetas más relevantes del blog.
1. Ensalada templada de boniato y judías verdes. Una receta que salió de la chistera de Mikel Iturriaga "El Comidista", y que nos la enseñaron unos amigos. Nos pareció original, ligera e ideal para las cenas. Es absolutamente vegetariana y tiene muy pocos ingredientes. Probad y nos decís.
2. Bastoncillos de boniato con salsa de chipotle. A nosotros esta receta nos encanta, hemos variado las salsas, pero los bastoncillos horneados con la freidora de aire quedan muy bien. Intentad que los bastoncillos sean cuadrados porque si acaban en punta, ésta se quemara por sus azúcares.
3. Ensaladilla de boniato con sardina ahumada. Posiblemente estemos ante una de las ensaladillas más originales que hemos descubierto en los últimos años. Nos la sirvieron unos amigos y nos conquistó totalmente. En esta versión, el boniato cocido sustituye a la patata tradicional aportando su cásico dulzor que, junto a sus matices ahumados de la sardina, crea un contraste muy rico junto al sabor intenso de la mayonesa. Una reinterpretación sencilla, pero deliciosa.
4. Crema de boniato y angulas de monte. Pues esta receta nos encantó, una deliciosa crema otoñal untuosa, dulzona con el toque de las avellanas y el bocado terroso de angula de monte. Una improvisación que nos supo a gloria.
¿Vosotros cómo preparáis en casa la batata o el boniato?
Carlos Dube.


Ensalada de boniato, rúcula, garbanzos y aceitunas. Comida completa
ResponderEliminarHola, Carlos: vi tu entrada en su momento, pero hasta hoy no he tenido ocasión de leerla con detenimiento. Me han gustado las opciones que traes para cocinar la batata (siempre la he conocido con este nombre), tubérculo que sólo he utilizado en dos ocasiones y de eso hace más de diez años. El motivo es que de pequeña mi madre nos lo hacía asada en las meriendas otoñales y, como nunca me terminó de gustar, le cogí manía. De unos años acá, estoy replanteándome mis fobias infantiles, así que tu publicación me viene bien para animarme.
ResponderEliminarBss.
Hola Gloria, te pasa como a una conocida que tenemos que los odia por eso. Yo es que creo que a mi madre no le gustaban nada, por eso que creo que ni los probé. Una pregunta, por aquel entonces ¿eran boniatos (blancos) o batatas (naranjas)?
EliminarBatatas naranjas y las conocíamos por ese nombre. También recuerdo los buñuelos de batata y los pasteles de gloria, que no me gustaban nada, a pesar de que estos últimos se llaman como yo 😂
EliminarNo recuerdo haber comido boniatos (blancos). Y ahora tampoco los veo en la frutería.