Hace unos meses, unos amigos nos contaron que en su casa preparaban de vez en cuando pollo al curry japonés y que a sus hijos les encantaba. Nosotros nunca habíamos oído hablar de este plato, y nos sorprendió descubrir cuánta gente lo conocía y la enorme cantidad de recetas que circulan por internet. Lo más curioso es que se elabora a partir de unas pastillas sólidas que se disuelven con gran facilidad en los guisos, aportando un sabor y una textura realmente sorprendentes. Así que, después de encontrarlas en un conocido hipermercado, decidimos probar a prepararlo en casa.
También descubrimos que el curry lleva más de un siglo formando parte de la gastronomía japonesa. Fueron los británicos quienes, en plena era Meiji, lo introdujeron en el archipiélago desde la India. Lo curioso es que, a partir de los años sesenta, se convirtió en un plato muy popular en los hogares nipones y, con el tiempo, terminó extendiéndose por medio mundo gracias a la cultura pop japonesa. Doraemon, sin ir más lejos, ha sido uno de sus grandes embajadores; de hecho, nuestro hijo Jorge sí que conocía el plato, y eso se lo debe a él. Conviene destacar que el curry japonés se comercializa en todo el mundo gracias a la marca S&B Foods, responsable de estas peculiares pastillas elaboradas a partir de un roux de harina y grasa, ya sea aceites de semillas o mantequilla, mezclado con una combinación de especias que aportan un sabor intenso y un picante muy agradable. Además, existen distintos niveles de picor para adaptarse a todos los gustos.
Es cierto que su sabor recuerda a una mezcla entre el típico plato del restaurante chino de barrio y un curry indio. El resultado es muy sabroso, ligeramente picante, original y, para qué negarlo, un poco adictivo. Podéis prepararlo con la carne que prefiráis, aunque suele funcionar especialmente bien con carnes blancas, acompañadas de verduras u hortalizas. En esta versión añadimos patata porque aparece en muchísimas recetas, pero no terminó de convencernos. Lo que sí nos encantó fue dejar las verduras un poco al dente, aunque eso ya va en el gusto de cada uno.
Vamos pues con la preparación de un curry japonés 'express' para 3-4 personas, 3 medias pechugas de pollo, aunque puede hacerse con otras partes como contra muslos, un puñado de champiñones, 2 zanahorias, 1 cebolla, 2 patatas pequeñas (opcional), 1 pastilla de curry (unos 50 g), un poco de aceite de girasol, agua, pimienta y sal. Tiempo de preparación, unos 30 minutos.
Mientras sacaremos la pastilla de su envoltorio, y la trocearemos menuda para que se disuelva más rápido. La reservaremos. Cubriremos ahora de agua la verdura y dejaremos cocer todo 10 minutos si echamos patata, y sólo 2 minutos si no lo hacemos. Echaremos ahora los champiñones laminados y la pastilla.





Carlos, receta espectacular. Casualmente teníamos en casa una pastilla de Golden Curry, contramuslos de pollo…. Hemos hecho la receta para cenar y ha sido un éxito total. Acompañada de un poco de arroz. ¡Gracias!
ResponderEliminarMuchas gracias por este blog,. que a mi por lo menos, me salva de la rutina de cocinar siempre lo mismo, de la misma forma…, y aprendo mucho.
Nos alegramos mucho.... y gracias a ti por tus palabras!
EliminarBuenos días, Carlos: me ha hecho gracia porque a mí me pasó lo mismo que a vosotros, hace un par de años mi hijo me vino con esas pastillas y me pidió que le hiciera un katsu curry, también tuve que rebuscar en la red hasta que di con la receta (la tengo en el blog por si quieres echarle un vistazo). La he hecho con cerdo y con pollo y me quedo con el primero. Probaré tu receta (sin la patata, que no me llama en los curris) porque es más ligera que la mía y necesita menos ingredientes.
ResponderEliminarBuen fin de semana y un abrazo.
Hola Gloria, pero el katsu curry es una preparación con la misma salsa y con una carne empanada a lo katsu sando?
EliminarEfectivamente, es un filete empanado. Nos gustó mucho y, de vez en cuando, lo repito. La salsa es la misma pues se hace con las mismas pastillas.
EliminarHola Carlos, este plato es de los preferidos de mi hija. A mí me gusta añadirle una manzana, en brunoise o rallada. ¡Gran blog, os sigo desde hace mucho tiempo!
ResponderEliminarInteresante!! Lo tendremos en cuenta!
Eliminar