Recetas de Semana Santa

Nuestras recetas de Semana Santa favoritas, recetas dulces, saladas, platos tradicionales de aquí y de fuera. Y por supuesto un especial tributo al protagonista absoluto de estas fiestas, el bacalao ¡Pincha en la imagen!.

Cremas de verduras

Ricas cremas de verduras para elaborar en estos meses de frío, para que disfrutéis con los vuestros de unos primeros platos muy sencillos, vitaminizados, mineralizados y muy nutritivos que os saquen de más de un apuro. ¡Pincha en la imagen!.

Sopas

Echar un vistazo a las sopas que tenemos en el blog para que hoy mismo las hagáis en casa, reconstituyentes y con una inmediatez sorprendente ya que todas ellas son muy fáciles de hacer. Ideales para las cenas y para que os saquen del apuro en un primer plato. ¡No os las perdáis! ¡Pincha en la imagen!.. ¡Pincha en la imagen!.

Masas y panes

Hogazas, panes de molde, barras de pan, panecillos, masas de pizza, focaccias el mundo de las masas nos apasiona y aunque no tengamos las habilidades y técnicas de los panaderos de verdad, con el tiempo vamos perfeccionando esta maravillosa técnica de hacer pan en casa. ¡Pincha en la imagen!.

Restaurantes y bares

Restaurantes, bares, chiringuitos, nos encanta contaros cosas de los sitios a los que vamos, decidimos hace tiempo hablaros solamente de los sitios que más nos han gustado intentando siempre hacer una crítica constructiva de todos ellos. ¡Pincha en la imagen!.

Nuestra selección de productos comerciales

Analizamos los productos gastronómicos comerciales que más nos gustan, también productos que nos envían empresas y particulares aunque este tipo de colaboración os la indicamos a pie de artículo. ¡Pincha en la imagen!

Nuestros viajes

Crónicas de nuestros viajes nacionales e internacionales para todos los que queréis tomar nota de algún testimonio de nuestra experiencia particular. Intentamos siempre afrontar los artículos desde el punto de vista culinario, aunque nunca falta una breve descripción del lugar a donde vamos. ¡Pincha en la imagen!.

Aguas minerales

Las aguas minerales siempre nos han llamado la atención, nos gusta probar las aguas minerales de cualquier parte del mundo, independientemente de modas y tendencias, y sacamos nuestras conclusiones en una sección independiente en el blog. ¡Pincha en la imagen!.

Patatas fritas

Las patatas fritas de bolsa son desde siempre nuestra perdición, desde que tenemos el blog nos encanta probar marcas nuevas y aunque las que más nos gustan son las patatas fritas tradicionales, somos muy abiertos de mente y probamos de todo tipo de snack. ¡Pincha en la imagen!.

Aceites de oliva

Normalmente probamos aceites de oliva virgen extra de todas las procedencias y variedades, es otras de nuestras pasiones desde hace muchos años y siempre os mostramos las fichas de los aceites que más nos gustan. ¿Decidirnos por uno en concreto?. Imposible, menuda calidad hay ahí fuera. ¡Pincha en la imagen!.

Repostería

Las recetas dulces que os mostramos en el blog son una selección de las que mas nos han gustado en casa, los que nos conocéis sabéis que no somos muy dados a la repostería pero tenemos claro que existen dulces inolvidables que tenían que tener hueco en nuestro blog. ¡Pincha en la imagen!.

28 septiembre 2007

DECALOGO DE LA TRUFA

La trufa amigos es un hongo misterioso y maravilloso. El mundo de este tubérculo es toda una cultura, una afición y un sueño que se remonta a hace siglos. Pero los que no sabemos mucho sobre este hongo no debemos de verlo como algo complejo, porque para empezar y en resumen, sólo existen cinco grupos en el mercado de trufas comestibles; os las enumero, las trufas negras; las trufas negras (de menos calidad), las caras trufas blancas, la ansiada trufa de verano y la desprestigiada (y con razón) trufa china.

Foto extraída de alibaba.com

No hay mejor punto de partida que éste. Limitar la teoría a estos cinco grupos, luego sí, en total hay más de setenta tipos (más de treinta se encuentran en Europa por ejemplo, el Tuber Borchii, Tuber mesentericum Vitt., Tuber albidum Pico, Tuber uncinatum Chatin etc). Aunque cada grupo tiene muchas peculiaridades, llegar a un detalle excesivo de los mismos creo que no es necesario para conocer esta maravilla culinaria, con los cinco grupos principales creo que pasaremos un buen rato.

Antes de nada, el nombre de trufa proviene de Tuber, que significa excrecencia. Una definición de trufa muy fácil de aprender es “La trufa es un hongo aromático, fruto de un micelio (es un compuesto de hifas, filamentos muy ramificados), que viven bajo tierra asociados en simbiosis (por medio de micorrizas) a las raíces de determinados árboles truferos, que son siempre árboles nobles, leñosos y de hoja caduca (llamados huéspedes)*, y claro está, en ciertas condiciones climáticas, minerales y de humedad”. Son en definitiva parásitos vegetales que suelen estar a unos 30-40 centímetros de profundidad, en terrenos calizos, soleados y permeables y con una humedad alta y constante. ¿Fácil no?.

¿Qué tipo de simbiosis existe? Pues muy fácil, el micelio proporciona al árbol algunos elementos (como el fósforo) y oligoelementos que el no puede sintetizar, y el árbol suministra al micelio sustancias varias (principalmente hidratos de carbono y/o azúcares) necesarios para el desarrollo de estos hongos. Y que duda cabe que algunas simbiosis duran mucho tiempo, y otras menos (desde 1 a 10 años)

Foto extraída de croatia.org

Dicen que la trufa asume coloraciones, sabores y olores distintos dependiendo del árbol en el que se desarrolla. La trufa chupa de la raíz todo lo que necesita y leo que dependiendo del huésped, existen diferentes connotaciones. Por ejemplo, las trufas que más tiempo huelen son las que están en contacto con la encina, o las más aromáticas (en intensidad) son las que surgen del tilo. Comentan también que para todas es importante que llueva en verano para que el suelo mantenga esa humedad necesaria. Es aquí, cuando empiezan a crecer.

¿Cómo es el terreno dónde se encuentran las trufas (llamado trufero)? Es un lugar del bosque que los expertos y truficultores llaman "quemado". Es un lugar dónde apenas crece vegetación y te da la sensación de que es un suelo sin vida. Es aquí dónde escarbando con cuidado y tras seguramente varias aproximaciones erróneas, el animal llega al fruto. Infoagro dice sobre “el quemado” “se explica por la acción competitiva y herbicida del propio micelio en contra de las plantas no micorrizadas por éste

¿Quiénes es el trifolao? Pues es el hombre buscador y experto en trufas que se ayuda de animales adiestrados. Aunque el nombre es italiano, se usa por aquí. Hoy por hoy son más extensivos los servicios del perro, pero antiguamente se utilizaban cerdos (cerdas mejor dicho). Ya no se recurre a ellas porque pese a ser las mejores (a 10 metros de distancia y con el viento en contra) había un serio problema, al encontrarlas se las comían (o las destrozaban). Además tenían que ser ejemplares jóvenes, porque si no, no resistían los largos recorridos que tenían que realizar con su dueño. En Cerdeña es curioso, pero usan cabras adiestradas para su captura.

Foto extraída de cmt lugcix

Es curioso pero el adiestramiento animal es bastante complejo. Antiguamente se les entrenaba con trufas naturales bien escondidas por el adiestrador o dueño, pero esto como es lógico, ya no se usa. Lo que se hace es enterrar productos que despiden olores fuertes equivalentes al de la trufa, por ejemplo, quesos fuertes envueltos en un paño, o por qué no, trufas en conserva. Tras muchos ensayos, el animal se habitúa a escarbar y a obtener resultados que dependiendo de lo encontrado se le dará un premio. Esta es la única forma de que aprendan a buscar ejemplares importantes y descarten los menos buenos.

Una vez que nos hemos introducido en este apasionante mundo, que sepáis que sí, la trufa más cara del mundo es la blanca italiana (Tuber magnatum pico), muy avistada sobre todo en Alba, Piamonte y noroeste italiano (se le llama tartufo bianco de Alba). Suele costar alrededor de los 4000€ el kilo, pero no por ello es la que mejor fama tiene.

No se puede cultivar y al parecer es difícil de encontrar. Su peso suele ser entre 40 y 700 gramos, aunque el record mundial está en 1 kilo 200 gramos. Es una trufa de apariencia irregular, muy olorosa (aromas que recuerdan al ajo, heno, tierra mojada y hongos), es extremadamente caduca. Su gleba (interior) es amarillo y posee su peridio (piel) fino. Es ahora cuando se recogen hasta el invierno. Se ha llegado a pagar hasta 90.000 euros por un ejemplar.

Desde luego al azafrán le ha salido un duro rival.

Foto extraída de sibaritissimo.com

La trufa negra pope o más prestigiosa de todas (Tuber melanosporum). Es más común en Europa (sobre todo en Francia) y es la reina de los chefs, es el "diamante negro de la cocina". La mejor trufa negra dicen que es la de Périgord (Francia) y ésta variedad de trufa se encuentra muy poco en España. Es una trufa muy redonda, ligeramente amarga y picante, y la piel es negra carbón con verrugas más bien homogéneas. Es un fruto muy fino y muy versátil. Por dentro pasa por varias fases, blanco, gris y negro.

Foto extraída de plantastruferas.com

Existe un tercer grupo que también es de familia negra pero de menos calidad (Tuber brumale Vitt) es la que hemos comprado todos alguna vez, junto con la de verano. Y existe mucha en España creciendo cerca de la melanosporum. Su interior es blanquecino y se puede cultivar.

Foto extraída de micologia.net

La trufa de verano (Tuber aestivum Vitt) crece desde la primavera hasta el otoño. En España se descubre con éxito en Soria y Castellón, y realmente es muy preciada. Esta trufa tiene muchas verrugas homogéneas únicas sólo en este fruto. Sabe a nueces y es un fruto de sabor muy intenso. El interior es claro y su precio es inferior al resto de trufas selectas. Se la considera muy apreciada por la mayoría de chefs (y micólogos). Acaba de acabar la temporada.

Foto extraída de Provincia Grosseto

Antes de continuar os digo que en España abundan las trufas negras, de cualquiera de sus tipos, e incluso algunas se cultivan desde los años 90 por ejemplo en Navarra. Existe además un museo o centro de interpretación que hoy por hoy me encantaría visitar, pero creo que me pilla un poco lejos. Si lo queréis saber el record de trufa negra está en casi dos kilos (1.995 gramos). Llega a costar los 1000€ el kilo. Sólo se consigue durante el pleno invierno.

Por último está la conocida trufa china, que es muy parecida a la melanosporum pero sin el mismo olor o sabor. Pese a existir una gran historia social y culinaria detrás de esta trufa procedente de las provincias de Yunnan y Sichuan, ésta se ha extendido tanto por el mundo, que la comunidad científica francesa está preocupada por la imagen final de su producto emblemático, la melanosporum. Incluso ha elaborado un test de ADN para distinguir la sintética de la verdadera sin probarla porque los chinos, para introducir en el mercado sus trufas no lo hacen con elegancia, si no que muchas veces las intentan confundir. Por ejemplo, algunos frotan la trufa china con un hongo francés para ver si cuela dándote por la mitad de precio una trufa prácticamente igual. Y es que además la historia no acaba aquí. Como esta trufa es barata, el comerciante, que no tiene por qué ser chino, mezcla unos ejemplares de tuber himalayense entre su oferta de melanosporum, para aumentar así sus ganancias en base a un fraude encubierto.

Bueno, pues de esta variedad hay cinco especies pero las más importantes son Tuber indicum, Tuber sinensis y Tuber himalayense. Las dos primeras son las que más se asemejan a la francesa ya que el color del interior es negro y tiene numerosas finas venas blancas que no cambian de color al exponerse al aire.

Recomiendan que todas ellas se tomen crudas porque si no se perdería mucho aroma al cocinarla. Eso sí, si las vamos a estirar demasiado es conveniente que se guarde (maceren) en aceite o brandy, porque así, aunque pierda un poco su aroma, alargaremos más su olor en el tiempo.

Y ya sobre su pasado, cuenta la historia que ya los egipcios la comían rebozada o cocida. Los griegos también la conocían y cuentan que en el siglo IV a.c., en una especie de concurso gastronómico celebrado en Atenas, el primer premio fue otorgado a una receta que consistía en un picado de pechugas de faisán, y trufas cortadas en finísimas láminas, aderezado todo con sal y especias. Los romanos también se entusiasmaron con este hongo.

Cuentan que la consideraban afrodisíaco, hasta que en la Edad Media cayó en el olvido por la censura e inquisición. Se creía que eran hongos del diablo sin embargo, las consumían y era un regalo bonito para reyes, príncipes y obispos.

Hoy por hoy, en la cocina las trufas se utilizan crudas o levemente cocinadas, normalmente cortadas en láminas, en rodajitas o en dados. O cómo no en su jugo, el de un fumet a base de futos. También es ideal para condimentar salsas y grasas.

Foto extraída de Smh.com.au

Nosotros hemos conocido el sabor a trufa en algunos platos, casi todos ellos eran de carne. Probablemente se utilizara trufa china, y ya el plato olía mucho a bosque, que es como ignorante de mí, creo que huele la trufa. Dios mío lo que tiene que oler una negra auténtica o blanca.

Compramos hace poco y en una gran superficie, un bote pequeño de cristal marca Boletus al precio de casi 3€ los 10 gramos netos de Tuber indicum. Vienen 2 trufitas y algo de jugo, probablemente no sea para tirar cohetes, pero esto es lo que hay.

Os voy a dejar una receta muy sencilla para tomar trufa de forma exquisita, y si te parece demasiado sencilla, te recomiendo que te compres el libro de Carlos Ruiz de Vergara. “Cocinar con trufa”.

Seguro que es increíble.

TIMBAL DE HUEVOS A LA TRUFA CON CHAMPIÑONES Y BUTIFARRA

INGREDIENTES

2 Huevos (los más frescos que podáis conseguir)
1 trufa
1 butifarra blanca
2 lonchas de Jamón Ibérico
1 bandeja de champiñones
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal

PREPARACION

Se limpian los champis y se saltean en una sartén con algo de aceite y sal. Se reservan en la sartén al mínimo.

En otra sartén con algo de aceite se hacen las butifarras en rodajotes para que se doren por ambos lados. Una vez se hayan hecho, se sacan los champis y se colocan en un plato con un timbal de acero que delimite nuestros ingredientes. Encima de ellos las butifarras, y por encima el jamón crudo. Se aplasta bien con la mano bien limpia.

En la sartén de las mismas butifarras se fríen los huevos en abundante, humeante y limpio aceite de oliva virgen extra con pellizcos de sal.

Una vez se vayan haciendo se colocan por encima de la carne, y terminado el plato, se ralla con un rallador pequeño la trufa que tengamos.

Salud.

*Encina, carrasca o chaparra, Roble pubescente. albar y común, Quejigo, Coscoja, avellano o tilo.

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27 septiembre 2007

SABROSO ARROZ CON GALLINA

Hola a todos. Por fin mi hermano me ha enviado por correo electrónico el reportaje fotográfico sobre el arroz con gallina tipo paella que se ha hecho siempre en mi casa. Y os preguntaréis, ¿qué tiene de peculiar este arroz?, pues os contesto brevemente, su sabor y la untuosidad final del mismo. ¿Por qué el sabor? porque tiene un regusto suave a puchero, ¿por qué untuosidad?, por contener esa fina grasa tan característica de la gallina, que aporta una delicadeza diferente al arroz con pollo tradicional.


Pues si, se trata de un arroz meloso y sabroso, pero creo que lo mejor es ver el reportaje fotográfico que os adjunto y leer lo que os pongo a pie de foto porque creo que os va a gustar. Además por muy poco dinero, hablaríamos de un ave que está unos 2,50€ el kilo, realzaremos notablemente un caldo que además, es ideal para un arroz.

Bueno, antes de empezar, al ver las fotos os advierto que a mi hermano le suele gustar hacer el arroz con poca coloración, por lo que si os gusta más amarillo, ya sabéis, echad un poco de colorante alimenticio, que ya os he dicho en otras ocasiones que para mí el mejor es el Sabater con Azafrán (señores de Sabater, ¡vuestra web no funciona!), el cuál contiene pimentón, azafrán (en un 2%), colorante alimenticio (tartracina) y sal.

Bueno, pues vamos a la receta.

Cada uno que lo haga como desee, como se debería hacer la gallina es en una olla de toda la vida a fuego lento durante aproximadamente tres horas. Está demostrado que cocinar con olla tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes. Las ventajas están claras, tiempo, limpieza y cocción homogénea. Los inconvenientes son dos, el poco control que existe en general, sobre todo en los 'sobrecocciomientos' y aderezos, y lo más importante, los caldos de carne se quedan claros, es decir, la sustancia no es transmitida correctamente al caldo independientemente de si lleva sal o no (ya sabéis que la sal en la cocción provoca que las carnes liberen su sabor, y queden insípedas). Se trataría de un "puedo y no quiero", que es el dicho popular, justo al revés.

De todas formas a veces nosotros, por el ritmo de vida que llevamos, hacemos la gallina en la olla. Veréis. Se dispone de la gallina perfectamente limpia, rasurada, y salpimentada. La proporción es de una gallina entera para cuartos, aunque os aviso, casi siempre se vende en bandejas y podéis elegir la pieza que más os guste (recomiendo que no sea todo pechuga).


Se rehoga la carne pues en aceite de oliva muy caliente pero con la piel (ésta soltará un exceso de grasa y sabor, que luego desgrasaremos manualmente).


Una vez rehogada (unos diez minutos), se echan las verduras troceadas (pimiento y tomate pelado), el ajo podéis echarlo ahora o luego majao (o ambas).




Se deja que rehogue el conjunto y que se mezclen los jugos sobre el fuego, al final echad un refresco importante de agua, suficiente para que cubra la gallina.


Una vez hirviendo el preparado, se cierra la olla y se cocina dentro de la misma entre cuarenta minutos y una hora. Durante este tiempo prepararemos los ingredientes y condimentos que echaremos al acabar (el vino blanco, azafrán, sal, caldo concentrado, guisantes de bote, limón fresco, arroz, pimiento morrón de bote, ajo fresco, limón y perejil fresco).






Una vez se haya cocido la gallina se apagará el fuego y al destapar, la desgrasaremos cuidadosamente gracias a una cuchara. Se encenderá de nuevo el fuego y se echarán estos ingredientes seleccionados a la carne (menos el arroz y el majao de ajo y perejil que será lo último).



Echaremos el majao y lo dejamos cocer unos diez minutos para que se mezclen bien los sabores…


…y lo dejaremos cocer finalmente 20 minutos con este extraordinario arroz de Carrefour, de su sección de De Nuestra Tierra.Dejaremos reposarlo unos minutos y estará listo para tomar.



¿Fácil no? Yo creo que aunque haya gente que la gallina le de cosa, que sepa que es el ave que mejor sabor le da a un caldo, únicamente os digo que la carne es seca y fibrosa, pero os puedo prometer que es deliciosa desmenuzada en una ensalada de pasta o con salsa rosa, con pisto o tomate frito, en croquetas o sobre una pizza (o coca) con una salsa ligera de cabrales (por ejemplo).

Otra opción es que probéis sólo el arroz.

Salud.

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26 septiembre 2007

La coca, la pizza española

Antes de nada os digo rápidamente, si tenéis una masa de hojaldre congelada, y alguna verdura en la nevera, amasad la masa de hojaldre según instrucciones del fabricante y echad por encima las verduras troceadas (incluid champiñón laminado) con un chorrito de aceite de oliva. Una vez hecho esto lo meterla al horno sobre una placa del mismo embadurnada de aceite durante 20-30 minutos a 200º. Digamos que en sólo cuarenta minutos tendréis una improvisada coca de hojaldre bastante decente. Las cocas, para que lo sepáis, son típicas de Mallorca y de toda la zona de habla catalana, como bien nos corrige un seguidor en un comentario.

Foto extraída de la web de Alicia canekositas

Bueno, quizás la introducción de este post sea un poco desconcertante, porque aunque estéis elaborando una coca muy digna, las cocas auténticas no se hacen con hojaldre, aunque Maduixa de impresionante blog Salseando en la Cocina, nos corrije y con razón, advirtiéndonos que la coca de llardons se hace también con hojaldre, y es verdad que es una coca fantástica, aunque no la hemos probado.

Nosotros en casa no tenemos tradición de hacerlas, pero sólo es cuestión de cambiar de actitud. La coca es un plato sencillo que gusta mucho, y según dicen siempre sale bien. Nosotros hemos hecho alguna que otra masa de pizza casera, sobre todo hace un par de años que teníamos más tiempo, aunque hay que reconocer que alguna no nos salió muy bien ya que la base se quedó algo dura. ¿Qué fue? ¿La harina?, ¿el horno?, ¿la levadura?... ni idea. Lo que sí sabemos es que las que salieron buenas, tela....

De ahí que paráramos de hacerlas. Pero os preguntaréis, ¿Qué tiene que ver la masa de la coca con la de la pizza? Pues que sólo hay un ingrediente diferente, la manteca de cerdo, que si no se tiene, aconsejan usar mantequilla. El resto de ingredientes son los mismos, y la elaboración es parecida. Quizás a la pizza se la trabaje más, pero ahí me pilláis.

Lo curioso entre ambas es que, una vez cocinada la masa, en la coca no se usa un ingrediente fundamental en la pizza, el queso. Las cocas por regla general no lo llevan, aunque claro, esto es como todo, lo podéis variar y hacer una 'cocapizza' a vuestro criterio (lo de cocapizza creía habérmelo inventado ahora mismo, pero veo en la red que se me ha adelantado Sergi Arola).

¿Cocas famosas? Pues hay decenas, tantas como podáis imaginar. Quizás la coca de trempó, de recapte o la de verduras, sean las más conocidas. La de trampó o trempó debe de llevar obligatoriamente pimiento y cebolla (aunque con sólo con pimientos rojos sería la famosa coca de pebrots). También lleva tomate y si os recomiendo que las probéis con berenjena o espinacas (también la de espinacas solamente es llamada coca amb espinacs). Por último hay gente que le echa algo de pimentón de la Vera a la masa, o al aliño como hacen con una de las cocas más famosas.

Hablamos de una de las cocas saladas por excelencia, famosa cuando llega la primavera, se trata de la coca de recapte (viene de recaptar, en castellano 'recaudar'). Esta curiosa coca, tiene mil formas de hacerse ¿sabéis por qué?, porque normalmente reune verduras de temporada y allá cada cuál con lo que cultive o compre. Aunque la berenjena y los pimientos sean las verduras más habituales, reunía (y reune) como ninguna toda la tradición popular existente en los pueblos y comarcas durante los meses de recolección de verduras de las huertas catalanas, sobre todo de la zona de Lleida y Barcelona. Con los años su elaboración se ha extendido a muchas partes y restaurantes de nuestro país, y a receta se complicado un poco más añadiendo a la misma y una vez horneada, algunos pescados en salazón. Es curioso lo que se ve sobre esta coca por Internet, todo el mundo le da su toque pero coincide en que resulta deliciosa. Dentro de poco la vamos a probar.

Foto extraída de la web de yodona

También está la alicantina coca de atún o Coca Amb Tonyina, ideal para los principiantes como yo (verduras de base y atún). También la famosa coca de chicharrones de la festividad de San Juan, coca típica de muchas regiones catalanas y levantinas hecha a base de piñones y chicharrones (estos son planchas de manteca y carne). También está la sencilla coca amb tomàquet (amb tomaca), a base de tomates, cebolla y ajo, extraordinaria con la clásica añadidura de jamón. O la alicantina coca de anchoas o (coca amb salat), con tomate y anchoas a doquier. O por último la coca de sobrasada con miel.

Como dulces están, la famosa coca de patata de Valldemossa , o la coca de San Juan, muy parecida al Roscón de Reyes y que también se toma el día de San Juan y en todo el Levante Penínsular. O la coca de molletes o de mollitas que también es típica de Alicante. La coca de cerezas (coca amb cireres) de Reus, en Tarragona. O la valenciana coca de llanda, que es como un bizcocho en toda regla. O ya por último, la espectacular coca de castelloní.

Foto extraída de la web de comunicació i gastronomia

En fin, que si aplicamos el dicho de que en la variedad está el gusto, creo que con esta preparación acertaremos siempre.

Os dejo pues la receta auténtica de las cocas saladas, cuando tenga oportunidad de hacerlas os plantaré fotos propias, mientras tanto, espero que os gusten estas que he recuperado de la red y la receta, que es un compendio de todas las que existen, porque hay cientos.

Salud.

AUTENTICA MASA DE COCA (4 personas)



INGREDIENTES

1/2 Vaso de agua templada (hay gente que le añade un poco vino)
1 Cucharada Sopera de Manteca (vale Mantequilla)
1/2 Vaso de aceite oliva virgen extra
1/4 Kilo de Harina (o lo que la masa pida)
1 Cucharadita de Sal
1/2 Cucharadita de azúcar
3/4 Sobre Levadura


PREPARACION

En un recipiente se ponen los líquidos con la sal y el azúcar, es decir, lo que mucha gente llama el pie de la coca: el aceite de oliva virgen extra, el agua templada con la levadura disuelta y la manteca clarificada. La sal que sea

Una vez bien removido (recomiendo batidora) se coloca en un bol y se va añadiendo harina. Se amasa. Para amasar, ya sabéis, manos ultra limpias y hacerlo con ganas, triturando con los dedos al principio y meneando bien la masa al final.

¿Cuándo está la masa hecha?. Cuando se despega del recipiente.

Una vez amasada la historia, la metemos en un bol más o menos hecha una bola y la tapamos con un trapo. La dejamos reposar una hora.

Una vez pasado el tiempo, untamos de aceite una bandeja grande del horno y extendemos una capa más bien fina de masa (hecha previamente con el amasador).

Al algunas tradicionalmente se le hacen rayas cruzadas y paralelas con la punta de un cuchillo, y disponemos sobre ella lo que queramos, principalmente se colocan verduras. La masa debe de quedar elástica.

Una vez rayada meteremos la masa al horno muy fuerte durante unos 5-10 minutos (deberá de subir). Sacaremos y lo bajaremos a 190º.

Con lo que la gustemos rellenar, se debe de regar con un poquito de aceite de oliva.

Se hornea a horno suave (200º) unos 20-30 minutos, depende del horno.

Salud.

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25 septiembre 2007

RESTAURANTE EL MUELLE, BUENA RELACION CALIDAD PRECIO

Estuvimos hace algo más de una semana con unos amigos en un conocido restaurante sitiado en Torrevieja (Alicante) llamado el Muelle. Llevábamos ya tiempo esperando a poder cenar allí, porque ya habíamos oído de boca de varias personas que la comida estaba buena y además muy bien de precio. No hay más que ver las colas que hay todas las noches, incluídas las noches fuera de temporada, si es que en esta parte de Alicante existe el fuera de temporada. Para que os lo creáis, era mediados de Septiembre y tuvimos que esperar unos cuarenta minutos para que nos sentaran a las 23:00 de la noche.


Pues de verdad que cenamos fenomenal. Sin sorpresas, que muchas veces se agradece, y mucha cantidad. Nos pusieron en una mesa redonda muy amplia y luminosa. La atención fue muy eficaz en todo momento y la rapidez en servir excelente. Y no podría buscarle grandes pegas, a excepción de algunos pequeños detalles que os voy a contar, y que espero que nos toméis mucho en consideración.

Los refrescos que podías pedir, tipo Coca cola, Fanta etc eran de grifo. Hasta ahí vale, pero a precio de botella no estoy tan de acuerdo. No comprobamos si existía la posibilidad pedir botella, porque no veíamos ninguna en las mesas de alrededor. Lo que sí sabemos es que con las copas si te las ponían (pero calientes) que no sé que es peor. También destaco que las sillas no eran muy cómodas, y que el servicio del pan era algo mediocre.

En cambio, que de eso se trata, los platos eran correctos, estaban calientes, eran abundantes, y los aceites y salsas usadas muy buenas. Además, si pedías picante, te traían el clásico aceite picante de los restaurantes italianos y genuina salsa Tabasco, que desde luego es un punto a favor para los que amamos la guindilla.


Bueno, y ya os cuento lo que pedimos. Eramos cuatro, y de primero pedimos para compartir una pizza cuatro quesos que francamente estaba excelente, pan grueso y tierno (tipo pan pizza) que era una auténtica delicia al mezclarlo con los quesos fundidos. Después, acompañamos a esta suculencia con un pequeño queso provolone que te lo servían en cazuela de barro con alguna especia tipo pimienta y orégano. Muy bien, no tiene ningún misterio pero siempre puede ser peor de lo esperado. Formidable de temperatura y de textura. Y después los segundos platos que ahora os detallo al margen de las fotos.

Pedimos un servicio de tortellini con salsa puttanesca, un plato delicioso y bien preparado pero quizás muy abundante. La salsa era correcta pese a tener unas ligeras connotaciones gustativas a tomate de bote, pero vamos, apenas se notaba. La salsa nos gustó, la pasta estaba muy bien cocida y la temperatura era ideal. Creo que además, es todo un acierto si se tiene mucha hambre.


Se pidió también Lasaña de Verduras, un plato contundente que estaba francamente extraordinario. Perfectamente gratinado, las verduras abundantes, la pasta en su punto y servido de nuevo a una temperatura perfecta, y con una gran presentación. Un gran plato digno de volver a repetir cuando se vaya de nuevo.


Ahora, lo mejor, la carne. Dos bifes argentinos de Ternera de algo más de 400 gramos, perfectamente hechos al punto (más tirando a hecho, como me gusta) y de una gran suculencia al gusto y al olfato extraordinaria. La carne estaba jugosa y muy tierna, como si realmente fuera solomillo, nos llevamos desde luego una grata sorpresa porque este corte de carne nunca lo había pedido. A todo esto, la gran guarnición de patatas panadera (muy bien fritas a todo esto) dieron la campanada a la noche. A todos nos gustaron, aunque los champiñones, mejor habérselos ahorrado.

Hablamos pues de un plato completo y estupendo por 16€, un precio hoy por hoy bastante ajustado para una especialidad de carne como ésta.




Pues hasta aquí pedimos porque realmente no podíamos más. Si lo queréis saber la cena (sin postre) salió a unos 15€ por cabeza, y eso que pedimos tres chupitos (que en este litoral parece que los cobran) y 3 copas, una de whisky y dos de ron de importación. Creo que el precio es innmejorable, además, por el buen género que ponen y no arriesgar en la cocina, es apto para todo los públicos y perfecto para que los chavales con bajo presupuesto, coman y cenen con calidad y por poco dinero.

Salud.

RESTAURANTE EL MUELLE
Paseo Marítimo Juan Aparicio
(esq C/del Mar, 1)
03180 Torrevieja
Alicante
96 670 41 72

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24 septiembre 2007

PIMIENTOS DEL PIQUILLO EMPERATRIZ

Algunas veces te das un paseo por un supermercado y ves cosas realmente curiosas. Compramos hace un tiempo un bote de pimientos del piquillo bicolores, algo raro de ver en las tiendas o en Internet, lo probamos y realmente el producto nos satisfizo. Por si lo queréis saber lo encontramos en Alcampo, a un precio que además consideramos totalmente ajustado y a veces creemos que equivocado (1,80€). Lo envasa la empresa riojana conservas Emperatriz (Rioja Baja) y como no el que suscribe, quería rendirles un pequeño homenaje a tan exquisito producto.


El fabricante de Autol (Alberto de Miguel S.A.) considera en su etiqueta que la conserva es gourmet, y no es para menos. Los pimientos son sorprendentemente tiernos, carnosos y con un gran sabor hechos a la plancha. Me acuerdo que los usamos para muchas cosas (carne, pasta, guarniciones etc), y nos cundieron un montón porque en el bote hay muchos. Hablamos de casi 400 gramos de pimientos muy enteritos y perfectamente presentados, dentro de este ancho bote de cristal, con ese papel decorativo e informativo superficial, que hace que el bote sea cuanto menos distinto.

Recuerdo además que lo compramos porque en relación al peso, eran los más baratos, pero claro, se juntaba el hecho de que tenían una pinta bárbara y que a la postre estaban deliciosos. Creemos de verdad y a ciegas, que se han equivocado con su precio, y eso pese a que los pimientos del piquillo no son de denominación de origen española, que eso significa mucho a la hora del precio final del producto, son venidos del máximo exportador del mundo de conservas vegetales, Perú.

Eso sí, la web del fabricante, en alusión a la calidad de sus productos, reza lo siguiente “[..] Somos fabricantes de champiñones, setas y hongos, espárragos blancos y trigueros, pimientos del piquillo y morrones, productos delicatessens, verduras variadas, frutas en almibar, surimis de pescado entre otras cosas. Nuestros objetivo, más que nunca es preparar los mejores productos de cada estación servirlos con el mejor servicio y intentar que todos los clientes que componen nuestra familia estén satisfechos con su confianza depositada. Trabajamos tres líneas de producto: alimentación, Hostelería y gama gourmet.”


La empresa añade que “[..] Hace 40 años, aprovechando todos los productos que nos proporciona la tierra, el esfuerzo de los agricultores y las necesidades del momento D. Alberto de miguel y familia comenzó a envasar las verduras y frutas más características de la rioja. Desde entonces ininterrumpidamente, tenemos un compromiso diario con nuestros clientes. Solo gracias a ellos podemos día a día intentar superarnos en ingenio en aras de un producto mejor, mas cuidado y servido con la atención y respeto que merece el momento. Mucho ha cambiado desde entonces, permaneciendo la ilusión y el espíritu de trabajo que esta tierra nos ha dado.”

Una vez aclarado todo, me he dado una vuelta por toda su interesante web. He visto que no trabajan con la denominación de origen de Lodosa, y esto me ha llamado en parte la atención. ¿Por qué no le han encontrado mercado?. ¿Se nota mucho la diferencia entre pimientos del piquillo de Lodosa y los que no?. Pues si se nota, chicos, pero más que entre certificación y no, el gran diferenciador es la casa, fábrica, empresa o marca, como queráis llamarlo. Es aquí dónde un piquillo peruano como éste no tiene nada que envidiarle a la gama media o baja de piquillos con denominación de origen (eso os lo aseguro). Otros de más rango, ya no sé deciros, porque creo que los de más rango que he probado son La viuda de Cayo y son mi única referencia real. Fuera de España no cumplirán con rigor la forma artesanal de envasado y limpieza, pero la calidad del pimiento es realmente muy parecida.


Pues para poneros en antecedentes, el piquillo de Lodosa únicamente se cultivaba antes de los 60 solamente para consumo familiar. Sin embargo de esta fecha en adelante se ha multiplicado su producción (más del triple). El pimiento del piquillo ha tenido que conocer fronteras para producir toda la demanda existente, pero antes era sólo conocido en Navarra. Leo que el Valle del Ebro era un lugar muy turístico en verano, y los veraneantes que frecuentaban la zona, consumían muchos productos locales (como los susodichos pimientos del piquillo). La fama fue haciéndose sonar, y de boca en boca se consiguió que el mercado despertara, además, al terminar el verano muchos querían llevarse conservas a sus lugares de origen, y eso motivó el comercio.

Por si no lo sabéis, el pimiento del piquillo es una variedad autóctona de la zona pese a que originariamente viniera de América. Su preparación es sencilla. Se recolectan después de verano, se asan a fuego lento y se pelan a mano con todas las garantías. Los que obtienen la denominación de origen de Lodosa (desde 1987) son siempre artesanales al cien por cien, y la presentación es insuperable. Pueden llegar a costar cerca de los 15€ el kilo (aunque algunos he visto mucho más caros), el resto son realmente baratos (como mucho unos 8€ el kilo). Estos últimos son también cien por cien naturales, pero no son pelados a mano, ni limpiados a conciencia, ni envasados manualmente.


La denominación comprende la comarca llamada Ribera Meridional o Ribera baja, la cuál es atravesada por el río Ebro y sus afluentes, como el río Ega, en cuyas vegas se da la mayor producción, o el río Arga. El clima es semiárido y seco, y un régimen de lluvias escasas y abundantes nieblas en invierno.

Consumer advierte que para saber si un pimiento es de calidad, esto viene dado por unos cuantos factores, el color de los pimientos, su integridad (la proporción de superficie con piel quemada (máximo 1cm2/100g) y la cantidad de pimientos rotos) y la presencia de materias extrañas (semillas, cenizas etc).

Un pimiento de este tipo es contiene mucha agua (como un 95% del mismo) y nada de grasa (20 calorías cada cien gramos). También mucha fibra, muchos carotenos y muchísimo antioxidante natural (vitamina C), que en proporción es casi el doble que la que aporta una naranja de mesa.

Pues nada chicos, que a probar estos pimientos. No veáis que maravilloso queda el plato si usamos dos colores para decorarlo. Fantástico.

Salud.

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21 septiembre 2007

JORNADA GASTRONOMICA DEL COCIDO (1ª EDICION) - 22 SEPTIEMBRE

Pues sí, este fin de semana comenzará la primera jornada gastronómica dedicada al cocido madrileño que vamos hacer, concretamente mañana día 22 de Septiembre de 2007. Para tal evento vendrán (en un principio) siete personas, siete amigos vamos, pero la cantidad de gente podrá variar en las próximas horas.


Lo oficiaremos en nuestra casa, y para tal evento se presentará un cocido madrileño completo, con sus tres platos bien guarnecidos con variantes al vinagre, ensalada y buenos caldos.

Habrá variaciones de la receta original, por petición de la gente. Para que entendáis lo que os quiero decir, no habrá gallina, en su lugar habrá pollo. Compraremos un pollo alimentado con grano que le dará un gusto muy especial al mágico y universal caldo. Habrá también hueso blanco andaluz, que últimamente nos gusta porque clarifica suavemente el caldo, aportando un regusto especial. Habrá morcilla de burgos, por supuesto, y la carne roja (morcillo), que será ternera gallega certificada (la del 'carné'). Habrá por supuesto relleno (tortilla de ajo, miga y perejil, se le conoce como matahambre), es eso parecido a la bola de toda la vida.

Abriremos tanto vino como sea necesarios, en principio tengo reservado albariños muy especiales para los entrantes (serán variados y suministrados por un amigo mío, medio empadronado en Orense). Luego varios tintos diferentes para el trascurso del cocido. Un tinto joven de crianza para los primeros sorbos y bocados, y un par de reservas o crianzas selectos para la pringá, todavía no lo tengo claro.

El garbanzo será Pedrosillano, y la verdura repollo cocido y rehogado. De postres probablemente lo improvisaremos, pero seguro que habrá tarta y helados, con sus obligados y digestivos licores (licor de hierbas, pacharán casero, y bebidas espirituosas varias)

En fin, un rato agradable que espero bloggearos. Confío en que sea el principio de una gran fiesta anual.

Salud(os).

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RUTA NOSTALGICA POR ALMUÑECAR (I)

Hola a todos, hoy quiero que leáis un pequeño reportaje que desde hacía tiempo tenía pendiente. Se trata de una pequeña ruta por la tierra de mis amores, Almuñecar en Granada. Quiero plasmaros este documento porque realmente es todo un activo, en él os voy hablar de esos pequeños rincones y lugares dónde poder adquirir productos interesantes que os den las claves idóneas para poder disfrutar aún más de una localidad que aparte de tradición, tiene una interesante oferta. La verdad es que estos artículos son los que verdaderamente ayudan al turista a formarse una idea rápida de lo sitios que visita.


Bueno, muchos conoceréis esta localidad costera de Andalucía, pero estoy seguro que los que habéis ido ya aún no conocéis ciertas cosillas que creo que os gustaría saber, sobre todo si pensáis volver por allí próximamente. Precisamente ahora, Septiembre, es uno de los mejores meses del año para visitar tierras sexitanas, ahora hay aguas más limpias, menos gente, menos tráfico, pero misma oferta, aún mucha luz y calor. Sin duda, creo que es una de las mejores épocas del año junto con Junio.

Empezaré esta ruta culinaria desde casi el centro del pueblo, concretamente desde la pastelería que mejor pasteles hace del mundo, Mari Trini (C/Baja del Mar, 23). Estoy seguro que pensaréis que no soy para nada objetivo, pues os equivocáis. Si creéis que habéis probado todo en esto del dulce a pie de calle, creo que os falta probar los tres pasteles emblemáticos de este negocio familiar: los pasteles alargados de chocolate y de San Marcos y el tocino de cielo. Y si me tiráis un poco de la lengua, os diré que todo pastel, bollo o tarta que tenga nata montada casera, a priori está exquisito ya que la nata que elabora esta pastelería es de libro. Una cosa, si una vez allí no reconocéis los pasteles que os comento (que ahora mismo no me acuerdo de su nombre), los distinguiréis del resto porque son grandes y alargados y con un papel de plata en su base. ¡Ah! el strudel casero que hacen es fabuloso, y si queréis comprar/probar la cazuela mohína típica de la localidad (la veis en la foto), el sitio es sin duda éste. No lo dudéis.



Pues después de zamparnos un pastelillo, nos dirigimos por la bulliciosa calle Baja del Mar hacia el paseo marítimo. Su empedrado y angosto firme nos conduce de bajada hacia una gran plaza desde la que emerge la pequeña cuesta que da a las playas. Aquí yace la Plaza del Choco, antaño refugio de un pequeño bar que ha sido clave en la historia de Almuñecar.



Este bar homónimo al que todavía le recordamos con mucho cariño, ha sido una fuente de anécdotas y de buenos momentos para mí y para mucha de la gente que lo ha frecuentado. No sé cuando ha dejado de estar de moda, pero se llevan para sí el recuerdo de varias generaciones de jóvenes desde los 70. Era curioso pero el bar era la casa particular de unos señores que llena de recovecos y con una terraza en la parte de arriba, ofrecían consumiciones y buenos ratos, como también ofrecían su propio cuarto de baño, cuando lo encontrabas entre sábanas tendidas.


Recuerdo ahora mismo y por ejemplo que cuando se acababan las tapas de marisco o de guisos o fiambre, quisquilla fresca, pulpo en salsa, cangrejos, jamoncito de Trevélez etc, te ponían huevos duros. Sí, sí lo que oís. Y como le dijeras al camarero al entrar por la puerta que si “tenía huevos”, conocías al instante la famosa mala follá granadina. Qué perlas soltaba este peculiar y alopécico camarero el cuál regentaba la barra año tras año. Recuerdo también con nostalgia que el primerísimo día de un verano ya muy lejano, fuimos al bar. Recuerdo que sentado en su terraza, miraba abstraído a la gente con la que alternaba y pensaba para mí “Dios mío, ¡si me quedan aún dos meses y pico de vacaciones!”. Parecerá esto una tontería, pero estas sensaciones son lo más parecido a que te toque una lotería.


Una vez cargada la mochila de recuerdos, iniciamos nuestra andadura por la calle paralela a la calle Baja de Mar, se llama Alta del Mar. Atravesando al poco un pequeño pasaje, llegamos a las inmediaciones de la Plaza del Teatro, dónde cerca se sitúa la heladería más antigua de todo Almuñecar, la Jijonenca. Hasta aquí diréis que todo normal ¿verdad?, pues no. Aquí hacen la mejor horchata natural y granizado de limón de toda la zona. ¿A que ya no es tan normal?. Creo que por encima de todo destacan sus bebidas, pero los helados también son exquisitos. Si veis las fotos comprobaréis que por el comercio no ha pasado el tiempo. Por favor, si venís por esta tierra entrad y pedir algo, tomaréis mucha calidad por poco dinero y haréis posible que estos santuarios no desaparezcan. Juro por lo más sagrado que no conozco a nadie de allí.







Una vez hidratados y con una sonrisa de oreja a oreja, volvimos siguiendo nuestros pasos hasta la plaza que une la calle Alta del Mar con la gran vía de Almuñecar, la calle Real. Nos topamos con el restaurante Francisco II del que guardo gratos recuerdos. Justo dónde está sitiado, hay una pastelería muy antigua llamada La Tropical. Esta pastelería abierta desde mediados del siglo pasado, hace un bizcocho legendario en la zona. Antiguamente, y según me han contado, lo servía una señora cerca de la Plaza del Ayuntamiento pero ya no. Y no sabemos con exactitud si se trata de la sobrina o la hija de la dueña, el caso es que su secreto sigue bien guardado entre los mostradores. El bizcocho o bollo es espumoso y muy tierno (es de los que te los comes secos y te da hipo), está bañado en azúcar glacé y es una delicia (alguna vez lo ha imitado mi hermano). El bollo sigue vendiéndose, pero creo que ya menos. Ahora te lo hacen por encargo, aunque al entrar vimos que lo tenían en el mostrador, y te lo venden al peso. Debe de ser que en verano lo hacen a diariamente porque surje la demanda.


Bueno, no podíamos comprarlo porque de Almuñécar no volvíamos directos a Madrid y el bollo se endurecería en Málaga. Pero sé que de haberlo llevado, mi hermano nos lo hubiera agradecido un montón (espero postearlo en breve). Pues nada, si aterrizáis por Almuñécar unos cuantos días encargar cuarto de kilo este bollo para desayunar. Con mantequilla por ejemplo, es un bollo excepcional que es cien por cien “mojable”.

Después de llevarnos esta grata sorpresa, seguimos subiendo por la misma calle Real hasta encontrarnos a mano derecha con la gran panadería Joaquín (último tramo de la calle Baja de Mar). Bollería de las de toda.. toda la vida, dónde es obligatorio comprar su pan de pasas entre otras cosas. Este pan, cien por cien artesanal, es ideal para desayunar o merendar. Es probarlo y caer rendido a los pies de esta señora que los hace desde hace años. Es una mezcla entre un pan de molde sin filetear y un brioché en toda regla, con la diferencia de que lleva pasas por todos lados y su ternura es sustancial. Un manjar que no podéis dejar pasar y que por la ubicación del despacho siempre os pillará de paso. También recordamos sus cuñas de chocolate, bloques rígidos de bollo recubierto de chocolate, que todavía gente como mi hermano lo recuerda.



Una vez avistado el pequeño escaparate del sitio, volvemos sobre nuestros pasos por la escalonada calle Real hasta encontrarnos en seguida con el bar del pueblo por antonomasia, la bodega Francisco. Sí, es de los mismos dueños que el Francisco II que antes os comentaba, del que ya os tengo que contar que fue el primer restaurante al que fui a cenar a la carta y a mantel puesto. Hablamos del año 1991, y yo tenía 18 años.


Bueno, anécdotas a parte, esta famosa bodega del año 1951 la he frecuentado menos de lo que me hubiera gustado, bien es verdad que siempre está hasta la bola y es un poco pesado esperar, además como yo en Almuñecar no vivo en el propio pueblo, no he podido disfrutar frecuentemente de sus tapas al mediodía dónde he comprobado en alguna ocasión que son dignas de tomar. Por la noche he ido varias veces, y lo curioso es que recuerdo probar mi primer gazpacho líquido en vaso de tubo, de verdad que era la primera vez que lo veía. Menciono por encima, la cantidad de barricas con vinos de la zona que posee, aunque de esto poco he comulgado. Excelentes los boquerones y el adobo.


Después de contemplar el lugar y admirar ese cartel tan peculiar que viste su fachada, nos disponemos a subir a la flor y nata de las despensas de la comarca, la tienda Gloria. Esta tienda sí que ha sido testigo del paso del tiempo de Almuñecar y de sus gentes. Primero por su situación, en plena calle Real y Ayuntamiento. Y segundo por su oferta, que ahora os cuento.



Aquí, recuerdo haber comprado por primera vez el vino de la Costa. Haber tomado también su famosa y ancestral miel de caña de Frigiliana (Málaga) en lata (De la Torre) con más de 75 años, o comprar el azúcar moreno a granel de producción local que venden en bolsas de 1 kilo. O el magnifico Ron Pálido, el único ron de España que al comprarlo (y desde hace décadas), te advierten que aproveches la compra que es el último año (mejor marketing imposible). También y por primera, vi botellitas en miniatura de licores y bebidas espirituosas en general, tan de moda en algunos pubs de Almuñecar a finales de los años 90. O el mal logrado Licor de Chirimoya de la zona, que creo que ya no se fabrica.


En fin, que una vez recordado y fotografiado este rincón, nos dirigimos tranquilamente hacia la archiconocida Plaza de los Higuitos pasando por la plaza del Ayuntamiento. Una vez en los Higuitos lo primero que ves es la fuente del centro. Fuente que fue remplazada hace más de diez año por la actual (qué pena). Antiguamente era la fuente del “niño meon”, fuente que representaba la meada más fina y larga micionada por una estatua, que yo haya visto jamás. Era tal que en la plaza sólo sonaba el caer de sus aguas internas.


Y aquí sí que perdurarán para siempre las noches locas de finales de los años setenta y los ochenta (y quizás noventa). A mí no me ha tocado, pero mis hermanos pueden deciros. Yo sólo recuerdo que tenían una ginebra muy particular, de la marca Lirios (que no Larios). El tío te venía a servir y pícaramente tapaba la 'i' con un dedo. Lo demás que servían era cerveza Alhambra y vino de la zona. Curioso. Hoy por hoy lo mejor es acompañar aquella cerveza Alhambra marca de una generación, con las raciones que ofrece hoy por hoy el mismo bar que adquiere por lógica el nombre de la plaza. El nombre de Higuitos como os imaginaréis, se debe a unas higueras tropicales (no las normales) que existían en la plaza y que creo que están todas arrancadas.




Destaco también en la plaza una ancestral frutería dónde podréis comprobar por la foto que el género es caro pero de primera calidad (papayas, mangos, uvas aguacates, etc). Aprovecho para deciros que existe otra frutería emblemática del pueblo en la calle Carrera de la Concepción, dónde el propietario maneja muy bien el cotarro de la fruta tropical de toda la costa, consiguiéndote uva autóctona del lugar, papaya excelente de Nerja e incluso abortos de mango, una exquisitez de las que ya os conté cosas en el blog hace más o menos un año.




Una vez que dejamos esta ala de Almuñecar, nos dirigimos por los aledaños de la Cuesta de la Iglesia a tapear algo por fin salado en un bar nuevo que hay en la propia pendiente. Una vez engañado el estómago con una señora tapa de pulpo, nos dejamos caer rodando hacia la ambientada plaza Kelibia (o Plaza de Análisis Clínicos), lugar de obligatoria visita durante todo el año.


Allí y como era de esperar, nos zampamos en la ya emblemática Trastienda una genuina rosca de jamón y queso roquefort sencillamente excelente. No sé si sabréis que las roscas que ahora veís de Campofrío, Casa Tarradellas etc son un invento de un bar de Almuñecar (ya os hablaré de él), aunque decir esto es quizás un poco atrevido por mi parte. Lo que sí que es verdad, es que las roscas existen en la zona desde que tengo uso de razón, probablemente desde principios de los 80. En este sitio la variedad de roscas es tremenda, a nuestro juicio están hechas de forma exquisita gracias a una plancha especial que tienen y que creo que ningún otro la posee. Además, la guarnición, el tamaño, el sabor, la calidad del pan, la ubicación y el precio son sobresalientes. Os aseguro que por 15€, podéis cenar muy bien y tomando además un par de consumiciones.



Pues nada, ya de este punto nos fuimos para casa. Hasta aquí un primer paseo culinario por esta preciosa localidad que objetivamente os recomiendo conocer. Dentro de poco, os publicaré más rutas que hagan de vuestra estancia, algo muy especial.

Suerte.

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