Hace una semana nuestro amigo
Diego nos regaló un kilito de unas desconocidas por nosotros
cerezas blancas,
cerezas que al parecer algunas familias y agricultores del
Valle de Esgueva cultivan por la zona y de entre ellos su padre, que lleva recolectando en su propia finca en
Encinas de Esgueva (
Valladolid) auténticas
cerezas blancas de hace 75 años años, cuando su propio abuelo las plantó en tierra junto con otros árboles de
cereza roja o la
corazón de pichón.Y la verdad es que cuando nos las trajo nos sorprendieron mucho. Ese color blancuzco amarillento que las hace diferentes a todo nos acaparó toda la atención. Recuerdo que la primera impresión que te llevabas al verla era que la
cereza estaba aún por madurar, y no. Vas y la pruebas y su carne sabe muy dulce. Bueno,
Diego me ha contado que este año las han recogido antes (por si los pájaros, ya sabéis) además de que los frutos eran algo más pequeños. Así que como estaban a un par de días para su completa maduración, las dejamos aclimatar fuera de la nevera y pudieron comerse sin problema. Es más, volaron en dos tacadas. Nos encantaron.
Pues de esta
cereza su familia tiene poca información, lo único que nos contó es que otros agricultores y particulares ya las cultivaban hace muchos años por esta bella zona de
Valladolid, aunque creen que en
Aragón se cultivan a mayor escala. Lógicamente la tendrán en su haber muchas más localidades que no sabemos, y por supuesto en algún que otro país. Y por esto, y porque su familia no sabe aún de que variedad se trata, mi hermano y yo hemos investigado un poco siempre sobre revistas especializadas y nos hemos encontrado con dos posibles candidatos, la
cereza blanca Stark Gold (
Delbard) y la
Cerise Bigarreu Blanc (
Baumaux). Poco añaden en la revista, que es tardía, productiva y que poseen un color blanco muy particular. Pero la verdad es que aunque puedan ser estas variedad, esto aclara poco. ¿La razón? porque hace más de
70 años vete tú a saber que tipo de variedad se compraba o se intercambiaba, o si realmente surgió de forma espontánea (o intencionada), no lo podemos saber.
Así que por favor, y para quién lea este
post sea cuando sea ¿podríais ayudarnos a descubrir de qué tipo de
cereza estamos hablando?. Nos haría mucha ilusión conocerla, porque la consideramos extraña pero muy original, y aunque no podría competir en boca con la genuina
cereza gran calibre del
Valle del Jerte (
Navalinda Categoría Extra +24
mm) o la carnosa
cereza picota del Jerte (sin rabito) del mismo
valle. A nuestro juicio. ésta última es la mejor de todas (
Cat. Extra +
28mm), pero la
cereza blanca es sin duda una gran variedad que nos puede brindar una tregua aún mayor frente a la corta vida de esta fruta. Un final interesante para una temporada de algo menos de tres meses que comienza con las mediáticas y carísimas
Cherry Glamour. A todo esto, si alguien las ha visto a la venta que nos comente su precio.
Por si no lo sabíais la historia (documentada) de la
cereza empieza en el
siglo XIV, pero el
cerezo se dice que ya estaba asentado en el valle desde varios siglos atrás, probablemente por los árabes. Leemos que fue en
1352 cuando unos emisarios del
Rey de Navarra los cuáles se dirigían a
Sevilla, se detuvieron en la conocida localidad llamada
Cabezuela del Valle. Como portaban sus libros y bitácoras al probar las
truchas y
cerezas lo apuntaron, y lo hicieron como algo sublime nativo del valle. Poco a poco se fue dando a conocer e incrementando su cultivo, y no fue hasta que en el
siglo XVI el médico
Luis de Toro cita a las
cerezas como un fruto hermoso, saludable y muy jugoso de color parecido al
vino. Desde aquí en adelante, empezó a propagarse su cultivo en varias localidades más, aprovechándose la cereza de un
clima único en
España, sobre todo para la variedad
picota, que por si no lo sabíais no se encuentra en ninguna otra parte del país ni del mundo.
Sabréis que las cerezas poseen un
85% de
agua, y también muchas
vitaminas como la
A o la
C. También
fibras o
bioflavonoides, que retrasan el envejecimiento de las células. Son buenas para prevenir riesgos cardiovasculares,
gota y el dichoso
colesterol. Son diuréticas y son ligeras,
70 kcal los
100gr.
Y poco más que contar. Estamos seguros que con el tiempo alguien nos ayudará a adivinar de qué
cereza estamos hablando, es sólo cuestión de días. Se lo vamos agradecer mucho, porque es un tema que nos interesa, y porque es otra
cereza más que nace en nuestro territorio tenga la calidad que tenga. Y bueno, este tipo de
cereza, por aquí por
Madrid, no debe de tener salida comercial, y no creo que sea por su calidad, ni mucho menos, será por algo no sabemos, o porque no se apostado fuerte por ella. ¿Quizás el color es menos atractivo para el cliente?, puede ser, pero no para nosotros.
Salud.