Recetas de Semana Santa

Nuestras recetas de Semana Santa favoritas, recetas dulces, saladas, platos tradicionales de aquí y de fuera. Y por supuesto un especial tributo al protagonista absoluto de estas fiestas, el bacalao ¡Pincha en la imagen!.

Cremas de verduras

Ricas cremas de verduras para elaborar en estos meses de frío, para que disfrutéis con los vuestros de unos primeros platos muy sencillos, vitaminizados, mineralizados y muy nutritivos que os saquen de más de un apuro. ¡Pincha en la imagen!.

Sopas

Echar un vistazo a las sopas que tenemos en el blog para que hoy mismo las hagáis en casa, reconstituyentes y con una inmediatez sorprendente ya que todas ellas son muy fáciles de hacer. Ideales para las cenas y para que os saquen del apuro en un primer plato. ¡No os las perdáis! ¡Pincha en la imagen!.. ¡Pincha en la imagen!.

Masas y panes

Hogazas, panes de molde, barras de pan, panecillos, masas de pizza, focaccias el mundo de las masas nos apasiona y aunque no tengamos las habilidades y técnicas de los panaderos de verdad, con el tiempo vamos perfeccionando esta maravillosa técnica de hacer pan en casa. ¡Pincha en la imagen!.

Restaurantes y bares

Restaurantes, bares, chiringuitos, nos encanta contaros cosas de los sitios a los que vamos, decidimos hace tiempo hablaros solamente de los sitios que más nos han gustado intentando siempre hacer una crítica constructiva de todos ellos. ¡Pincha en la imagen!.

Nuestra selección de productos comerciales

Analizamos los productos gastronómicos comerciales que más nos gustan, también productos que nos envían empresas y particulares aunque este tipo de colaboración os la indicamos a pie de artículo. ¡Pincha en la imagen!

Nuestros viajes

Crónicas de nuestros viajes nacionales e internacionales para todos los que queréis tomar nota de algún testimonio de nuestra experiencia particular. Intentamos siempre afrontar los artículos desde el punto de vista culinario, aunque nunca falta una breve descripción del lugar a donde vamos. ¡Pincha en la imagen!.

Aguas minerales

Las aguas minerales siempre nos han llamado la atención, nos gusta probar las aguas minerales de cualquier parte del mundo, independientemente de modas y tendencias, y sacamos nuestras conclusiones en una sección independiente en el blog. ¡Pincha en la imagen!.

Patatas fritas

Las patatas fritas de bolsa son desde siempre nuestra perdición, desde que tenemos el blog nos encanta probar marcas nuevas y aunque las que más nos gustan son las patatas fritas tradicionales, somos muy abiertos de mente y probamos de todo tipo de snack. ¡Pincha en la imagen!.

Aceites de oliva

Normalmente probamos aceites de oliva virgen extra de todas las procedencias y variedades, es otras de nuestras pasiones desde hace muchos años y siempre os mostramos las fichas de los aceites que más nos gustan. ¿Decidirnos por uno en concreto?. Imposible, menuda calidad hay ahí fuera. ¡Pincha en la imagen!.

Repostería

Las recetas dulces que os mostramos en el blog son una selección de las que mas nos han gustado en casa, los que nos conocéis sabéis que no somos muy dados a la repostería pero tenemos claro que existen dulces inolvidables que tenían que tener hueco en nuestro blog. ¡Pincha en la imagen!.

30 junio 2009

AGUA CON GAS VICHY CELESTINS

Hemos probado recientemente el agua Vichy Celestins en casa, y la verdad es que nos ha gustado bastante. Puestos a compararla con su homóloga española Vichy Catalán (V.Cat), seguimos prefiriendo nuestra Vichy no tenemos duda. ¿Por qué? pues porque aunque el Vichy Catalán posea carbónico añadido y características similares, ésta se hace más agradable en boca, además es más barata y viene más cantidad. Pero que duda cabe que el Vichy Celestins es una agua interesante, posee mucho menos gas (regasificada) que V.Cat pero éste es natural. Su escaso carbónico nos recordó a la San Pellegrino italiana en botella de plástico (algo realmente curioso), o a la conocida Firgas canaria. Al gusto es algo más gruesa y salada que la catalana, por lo que se hace algo más pesada y recargada. Pero posee un gusto con gran personalidad que seguro que los que por general no encuentren agradable el agua con gas, tenga más detractores que adeptos.


Tenemos por otra parte muy claro que hoy por hoy Celestins, a su llegada a España, no es un competidor firme del agua carbonatada catalana desde todos los puntos de vista, a nuestro juicio. Alcampo lo está trayendo a 1,09€ el 1,25l, curioso lo que hacen para no disparar el precio, y V.Cat viene en botella de cristal, algo más sugerente al consumidor, e idóneo para la óptima conservación del agua, algo que hemos echado de menos en dos de las mejores aguas del mundo, la sin gas embotellada eslovena Costella, y la rumana carbónica Borsec.

No sé si sabréis que Perrier (la propietaria de Vichy Celestins) y V.Cat se han visto en un juicio hará algo más de 15 años, precisamente por la introducción de la marca Celestins en España. El caso es que V. Cat no quería que la firma entrara en nuestro territorio porque ya existía una agua de tipo Vichy en nuestro país, y otra marca productora de un agua de las mismas características, atentaría contra las ventas. Finalmente V. Cat no pudo con la firma francesa, y al final los tribunales no les dieron la razón. De todas formas no había que preocuparse, ¿quién ha visto esta marca en España estos últimos años?, muy poca gente. V. Cat tenían claro que en el fondo no se deberían de preocupar. En mi familia desde luego tienen un buen número de adeptos, y desde nuestro blog el máximo de nuestros apoyos. Siempre les hemos comprado y saben que es una de las mejores y más emblemáticas aguas con gas de España, y si no que se lo digan a los que saben sumillers del agua y restauradores más importantes de todos nuestro país. Y a nosotros, que hemos probado unas cuantas aguas.

No se si sabréis que en 1890 se consiguió el registro de la marca Vichy por parte de la firma española, y un año más tarde se aprobó (y adjudicó) el nombre de “Vichy Catalán”. Os explicábamos en un antiguo post que el nombre comercial de 'Vichy' se puso por razones exclusivamente publicitarias basadas en dos premisas; una las semejanzas existentes entre Girona y la localidad de Vichy; y la segunda, por las características finales de este tipo de agua mineromedicinal que ya fueron estudiadas en esta legendaria y preciosa ciudad francesa. Un agua que en resumidas cuentas, es ideal para la sed, la cocina y para combatir enfermedades digestivas y reumáticas.


Y como culturilla general que sepáis que la turística ciudad de Vichy se convirtió a mediados del siglo XVII en uno de los principales destinos turísticos para los franceses, los cuáles querían disfrutar de la hidroterapia local más importante de por aquél entonces, con sus baños, tomas etc. Gracias a las excelentes propiedades de las aguas termales, sus fuentes y de su precioso complejo de balnearios, el sitio se convirtió pronto en todo un referente a nivel nacional y europeo. Y aunque Vichy ya empezó a explotarse por los romanos que fueron los que descubrieron la calidad del agua instándose en la zona, no fue hasta este siglo XVII cuando se empezara a hablar en serio de los beneficios mágicos de las aguas. Y pronto se empezaron a producir los famosos “milagros” de Vichy, los cuáles asombraban hasta a los escépticos. El más famoso es el que se produjo con la escritora Madame de Sevigné, a la que al parecer las aguas le curaron una parálisis crónica en sus manos. Después de esto, aquello empezó a ser un chorro de personalidades importantes de la burguesía y reinado de la época, como el propio Napoleón III y su mujer.

Y fue sobre todo la preciosa Fuente de Célestins (Source des Célestins) la que tuvo la culpa de tantos peregrinajes, allí es dónde la gente se servía (y se sirve) de botellas vacías para rellenarlas con agua “milagro” y llevárselas a sus casas u hoteles. El agua, para que lo sepáis, emana de las profundidades a 22º de temperatura acompañada de un preciado gas natural que en su día resultaría ser mágico, todo esto sumado a la alta concentración de sales minerales que posee y a la eliminación del hierro.

Poco que añadir a lo dicho ya. Firmeza, grosor, sensaciones importantes a bicarbonatos, sales minerales a doquier (se mastican) y sensación a solución digestiva. No sé si sabréis que estas aguas al contener 1172mg/l de sal, con un litro de este agua habremos consumido el 25% de la sal necesaria o recomendable para un día. Cuidado.

Pues sin duda el agua nos gustó, seguramente la volveremos a comprar, para poder disfrutar de una agua original e histórica, pero si somos realistas, V. Cat sigue siendo el Vichy imbatible en todos los sentidos, y más si se compra aquí en España.


Salud.

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29 junio 2009

GAZPACHO EN ENSALADA

Este curioso gazpacho es una de esas ensaladas de verano que ya se oficiaba en casa de mis abuelos cuando por aquel entonces poco repertorio de comidas frías había en verano. Por consiguiente se continuó preparándose en casa de mis padres y luego en la de los hijos, aunque por descuido algunos años se nos haya olvidado prepararla. Sabemos de su existencia desde que tenemos uso de razón, y aunque mi madre no hace a menudo este gazpacho, guardamos un grato recuerdo del mismo por su clásica pero original presentación, y por su corte cien por cien veraniego. Le hemos llamado desde siempre gazpacho en ensalada, gazpacho en picadillo con hielo, sopa de gazpacho, gazpacho rústico o más recientemente gazpacho extremeño que al parecer se originó por allí ¿Qué es lo que le hace distinto al tradicional además de la presentación?, pues evidentemente ese sabor a pimentón de la Vera, combinando a las mil maravillas con las guarniciones, el hielo (el aporte importante agua del mismo) y ese pan remojado que a mí personalmente me parece riquísimo. Pues tomar nota de la receta, porque os va a gustar la idea, y si sois amantes de los sabores tradicionales y éste no lo habéis probado nunca, el plato os va a encantar. Eso sí tomarlo siempre bien frío, y como nosotros, con algún hielo, lo hace más refrescante.


Es curioso, pero nosotros también solemos echar una pizca de pimentón de la Vera al gazpacho tradicional de toda la vida, y lo hacemos por dos razones, una por darle un poco de tono rojizo extra sobre todo cuando los tomates no estaban muy colorados (esto ya no ocurre). Y otra otorgarle un regusto final a pimentón que a nosotros nos encanta, pero siempre sin abusar, lo que es una punta de un cuchillo. Esto ya se lo veíamos hacer a mi abuela materna en vida.

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26 junio 2009

LASAÑA DE VERDURAS

El otro día preparamos una gran lasaña de verduras para que tuviéramos almuerzo asegurado para varios días antes de... ¡¡irnos de vacaciones!!. Bueno, la lasaña de verduras es un plato extraordinario que esta vez curiosamente salió mejor que otras veces, ya que en otras ocasiones, sobre todo las primeras, carecía de sabor y de ese punto sabroso y rico que le otorga la proteína animal de otras lasañas ya sean de pescado o carne. Por tanto, una lasaña sólo de verduras quedaba en boca algo incompleta e insulsa, y más que gustar, creaba cierta ansiedad. Pues esta vez no ha sido así, hemos querido hacer las cosas despacito, hemos cocido algunos ingredientes al vapor y luego hemos rehogado todos y cada uno de ellos. A la bechamel no le hemos añadido queso manchego rallado, y hemos echado menos cantidad de la misma por encima. El detalle del queso le hacía demasiado sabrosa por fuera contrastando con el poco sabor de dentro, además la bechamel con el queso solidificaba en frío demasiado, y por tanto decidimos prescindir de él. También hemos eliminado el pimiento del relleno, que utilizándolo en alguna ocasión nos recordaba más al pisto que a otra cosa, y no sorprendía. También, hemos cambiado las siempre útiles espinacas congeladas por la espinaca de hoja fresca, y hemos sustituido la cebolla por puerro. Por último, cocimos las placas en un caldo de cocción de verduras al vapor que teníamos congelado. Pequeñas novedades que han constituido un cambio importante en el sabor y cremosidad del plato. Esta vez se puede decir que sí que hemos dado en la diana, y además os lo podemos mostrar.


Habremos hecho tres o cuatro veces la lasaña de verduras, y siempre nos ha gustado la idea de comer un plato contundente pero con entrañas ligeras y más digestivas. Es un plato que llena por supuesto, pero que no empacha tanto. Es menos calórico y además está muy bueno. Siempre hemos creído que la lasaña admite otras propuestas que no sean de relleno de boloñesa o de atún, que también están estupendas pero que ya cansan ¿verdad?. Tomar buena nota de ella, porque no os vais arrepentir. ¡Ah! sobra deciros, que la lasaña se puede congelar perfectamente en raciones individuales y disfrutar de ella varios días. Porque ya que hacéis...


Los ingredientes para 4 personas son: 250gr de placas grandes de lasaña, 1 bolsa de espinacas frescas de 200gr, 1 berenjena grande, 2 calabacines medianos, 2 puerros, 2-3 zanahorias, nuez moscada, 1 bote de tomate frito casero (150gr), 1 litro y cuarto de leche fresca y 3 cucharadas soperas colmadas de harina (se nos olvidó ponerla en el bodegón o mise en place), AOVE, mantequilla, agua, pimienta negra y sal. Opcional, caldo claro de verduras para cocer las placas.


Lo primero será rehogar las espinacas en una sartén con un poco de AOVE y sal. Las hicimos en dos tandas. Mirar en lo que queda todo, sólo nos valió para un piso, pero mereció la pena. Reservaremos aparte.


En la misma sartén rehogamos la berenjena bien limpia y cortada en cubitos. La haremos a fuego más bien lento. Si lo queréis saber tardamos en hacerla unos 40 minutos. Darle vueltas cada 5-10 minutos.


Mientras picamos las otras verduras en cubos.


Aquí la berenjena ya hecha. Reservaremos en un recipiente hondo aparte de las espinacas.


Ahora le toca el turno al calabacín, lo tuvimos con un poco de AOVE y sal unos 15 minutos.


Mientras podemos ir cociendo al vapor la zanahoria. Que no quede tiernísima, luego la rehogaremos.


El calabacín ya hecho. Reservaremos en el recipiente.


Ahora el puerro, el cuál lo pusimos a regohgar con otro poco de AOVE y sal. Cuando empiece a dorar, removeremos y echaremos un pelín de agua para que cueza y recoja los sabores de las verduras que hemos asado en la sartén. Dejaremos que el líquido se consuma.


Aquí ya hecho, también reservamos en el mismo recipiente a excepción de un poco para la bechamel.


Rehogaremos por último la zanahoria con otro poco de AOVE y sal y una vez hecha, la mezclaremos con el resto de verduras (excepto las espinacas).


Vamos haciendo una bechamel casera. Echaremos algo del puerro, la mantequilla y tres cucharadas soperas de AOVE, y cuando esté caliente echar la harina. Remover bien. No debe de saber a crudo.


Ahora ir echando la leche poco a poco, calentada mínima y previamente en el microondas. No dejar de dar vueltas.


Ir removiendo y echando más leche. Probar de sal, pimienta y nuez moscada rallada, esto es a ojo. A nosotros por 3 cucharadas soperas de harina, nos cupo 1 litro y cuarto de leche.


Una vez ligada la bechamel, dejar cocer unos 10 minutos para que se mezclen bien los ingredientes. Remover de vez en cuando.


Coceremos las placas de lasaña, ya sabéis, echarlas en agua ebulliendo con sal y con 20 segundos de intervalo entre una y otra. Y cocer durante unos 18 minutos. Las cocimos con parte de un caldo de cocción que teníamos congelado de unas verduras al vapor, pero esto es totalmente opcional.


Remojarlas en agua fría hasta que se estén montadas, siguiendo los sabios consejos de Javi Recetas sobre enjuagar o no la pasta.


Y se empieza el montaje. Primero la capa de las espinacas. Para ello las mismas bien escurridas con un poco de bechamel, nos servirán para el primer relleno, allá que vamos.


Capa de bechamel...


Las primeras placas.


Relleno de espinacas bien extendido.


Removemos ahora la mitad de las verduras con el tomate y otro poco de bechamel...


Y después de colocar otras placas, rellenamos con la mitad de este preparado, dejaremos la mitad para la última capa.


Más placas y ahora con el resto de verduras con sólo bechamel.


Más placas y...


El resto de verdura con tomate y bechamel.


Cerramos con las últimas placas...


..y cubrimos muy bien de bechamel la superficie. Encendemos el horno a 200º.


Una vez dentro, bajamos el horno a 180º y dejamos cocer la lasaña unos 30 minutos. Asi todos los sabores se mezclarán mejor. Al final 15 minutos de grill suave y listo.


A disfrutar...


Salud.

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25 junio 2009

MOSTAZAS MAILLE, MAS DE LO QUE IMAGINAS

Hola a todos. Nuestra amiga Tere, aquella gran cocinera que nos enseñó hacer su famoso baklava griego o como elaborar el bonito en conserva de su abuela, se ha atrevido esta vez a contarnos cosas muy interesantes sobre su salsa o condimento favorito, la mostaza. Y de entre ellas destaca lógicamente a la gran Maille, esa mostaza de entre las mostazas que todos alguna vez hemos probado en su versión finas hierbas, antigua o Dijón, y que en esta ocasión Tere nos descubre otras variedades inéditas en nuestro país. Os pedimos que leáis todo lo que nos cuenta porque además de interesante, compartimos muchas de sus opiniones. Os dejamos con el reportaje.


"Si alguien me pregunta cuál es mi condimento favorito le tengo claro: ¡la mostaza! Imagino que aunque en mi casa soy la “rara” no debo ser la única persona con estos gustos, ¿no?. El caso es que cuando era pequeña a la hora de elegir una salsa siempre ganaba el ketchup, y con diferencia. No sé porqué pero para mí la mostaza era una salsa “para mayores”. Afortunadamente luego aprendí que la mostaza no solo puede utilizarse para las hamburguesas, los perritos y compañía, y que además existen muchos tipos de mostazas. Así que poco a poco empecé a rebuscar por las estanterías de los supermercados y las tiendas un poco especiales, a la caza y captura de ESE bote de mostaza que aún no había probado.


Foto extraída de A Gluten-Free Guide en flickr.

Bueno, no vayáis a creer que soy una fanática ni nada por el estilo. Lo que sí es verdad es que en casa siempre tengo dos o tres botecitos listos para degustar (tengo la suerte de que a mi chico no le gusta nada la mostaza, así que... ¡toda para mí!). No voy a contaros cómo se hace una mostaza ni nada de eso. Prefiero enseñaros mis últimas adquisiciones, que guardo como oro en paño a la espera de abrir los tarritos y sorprenderme. Solo os apunto aquí hay semillas de mostaza de dos tipos : la mostaza blanca dulce (Brassica alba) que crece de forma silvestre en el norte de África, el Oriente Medio y la Europa mediterránea, y la mostaza morena (Brassica juncea), originaria de las laderas del Himalaya.

Este año, estando de vacaciones en París, hice mi mayor descubrimiento mostacil: ¡una tienda Maille llenita de mostazas y condimentos! Supongo que la mayoría de vosotros conoceréis esa marca, la más antigua marca francesa de mostazas, y que se encuentra en todos los supermercados.

Para aquellos que no la conozcáis os haré un pequeño resumen de su historia, que comienza allá por 1720, y que podéis consultar en su página
web. En el año 1720 es cuando se da a conocer Antoine Maille, vinagrero de oficio en Marsella. En aquel año hubo una gran epidemia de peste en la ciudad y el señor Maille se hizo famoso gracias a que inventó un vinagre antiséptico: la leyenda dice que los marselleses se rociaban con ese vinagre y así paró la epidemia. Sea cierto o no este hecho le dio a Monsieur Maille la oportunidad de abrir en 1747 su primera boutique en Marsella. Su talento le proporcionó rápidamente gran popularidad, hasta el punto de convertirse en el suministrador oficial de condimentos de sus Majestades Imperiales de Austria y Hungría (1760), el Rey de Francia (1769) y Catalina II de Rusia (1771).
A la muerte del último descendiente de Antoine, en 1930, Philippe de Rotschild compró la marca, impulsando así la expansión y la modernización de la actividad, pero conservando siempre el saber hacer y el gusto por los productos de calidad. Por cierto, el logo de la marca “Il n’y a que Maille qui m’aille” es mucho más moderno, y significa “solo Maille me va”. Claro, en francés tiene algo más de gracia por la rima, pero personalmente me parece un eslogan un poco feucho.


Foto extraída de Metpetey en flickr

Hoy en día existen tres tiendas Maille en todo el mundo: una en Marsella, otra en París y (afortunadamente) la tienda on-line. Os invito a que os deis una vuelta virtual, la página es de lo más inspiradora y además tiene un apartado de recetas que es interesante (muy francesas, eso sí). En grandes superficies es posible encontrar sus mostazas (pero solo eso), y no siquiera todas, solo dos o tres sabores.

Bueno, pues ahora que os he puesto en antecedentes voy a presentaros a las auténticas protagonistas de este post. Con todos vosotros ¡las mostazas Maille 2009!.


Lo reconozco, ya solo con la monada de cajita en la que vienen metidas me pongo contentísima... qué le vamos a hacer. Cuando estuve en París compré tres sabores, aunque podrían haber sido muchos más, por aquello de probar y no emocionarme demasiado. Me gusta la mostaza (mucho) pero ese típico sabor-picor de la mostaza francesa Dijon me satura (es ese picor que se te mete en la parte alta de la nariz, no en la boca, espero que me entendáis), y no quería meter la pata con mis elecciones. En aquella ocasión compré “Coco y especias Colombo”, “Zanahoria y Coriandro” y “Albahaca” (también la hay al pesto). De todas ellas la número 1 para mí ha sido la de coco, seguida por la de albahaca. La de zanahoria y coriandro no se diferencia mucho de la clásica Dijon de toda la vida, por lo menos para mí, no me parece nada especial, y su sabor es fuerte.



Para que el comprador se haga una idea de la intensidad del sabor en la página web hay una escala de sabor para cada mostaza. Así no corréis el riesgo de meter la pata si no sois todoterreno para las mostazas.

Vale la pena curiosear toda la oferta de mostazas que existen, hay sabores que nunca sospecharíais. Por ejemplo fresas con aciano, praliné y caramelo, frutas del bosque (sí, es una mostaza de color rosa!). Sorprendente, ¿verdad?


Ahora, aprovechando una ocasión que se me ha presentado, me han traído de París otros tres sabores nuevos (y he repetido con el de coco, estoy rendida a sus pies). ¡Estoy deseando probarlas! Para los que no lo sepáis el Colombo es una mezcla de especias caribeña, típica de la isla francesa de Guadalupe. Es de color anaranjado (como esos sazonadores para pollo que venden), sabor muy sabroso pero nada picante. Se podría decir que es un curry de las antillas.

En su página web Maille propone recetas para cada una de las mostazas, y también da sugerencias de maridaje. Yo de momento he probado la de coco con atún rojo a la plancha y en mi opinión va muy bien. Os dejo la información que proponen en la web:




A lo mejor os estaréis diciendo que seguro que son caras. Pues cada botecito de estos cuesta entre 3’40 y 3’60 euros. Bueno, no es que sea regalado (son unos 100 gramos) pero si pensáis que la cantidad que se utiliza cada vez es pequeña, que duran o que son “diferentes”.... pues tampoco es para tanto, no? Si hacéis un pedido on-line los gastos de envío son gratis para importes superiores a 50 euros, y como además venden cofres de regalo, porcelana, aceites (bueno, de eso tenemos por aquí, y muy muy buenísimos), tapenades... si pensáis hacer algún regalo gastronómico y diferente puede saliros bien la jugada.

¡Espero que os haya gustado a todos!


Salud.

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24 junio 2009

RESTAURANTE BAZAAR

Bazaar, es uno de los cuatro conocidos restaurantes madrileños de "cocina creativa a bajo coste" que el tándem formado por el empresario catalán de Palamós Lluis Camós y el decorador de moda Lázaro Rosa-Violán, han hecho funcionar en Madrid en estos últimos 10 años. Todos ellos funcionando paralelamente a los restaurantes que también poseen en Cataluña, y que es una lista que no para de crecer. Los de Madrid Bazaar, La Finca de Susana, Public y La Gloria de Montera, son de los pocos sitios de la capital dónde sin publicidad alguna se han dado a conocer rápidamente entre la población, llegando a ser auténticos restaurantes de masas. Además la crisis no les está pasando factura, todo lo contrario, por un módico precio te llevas para el cuerpo cocina creativa de estilo mediterráneo en un ambiente de corte chic. Una gran idea que les está reportando grandes beneficios, y que suelen reinvertir en abrir más y más locales. ¿Adelantados a su tiempo? puede ser, pero lo que está claro que es un concepto de restaurante que realmente va a sobrevivir. Además, curiosamente es imposible reservar, así se consiguen dos efectos, uno, que el local se convierte en algo atractivo para la gente, y el otro, que de paso se optimizan al 100% las mesas. A las pruebas nos remitimos, colas ingentes los fines de semana y cierta dificultad para cenar entre semana. Desde luego se lo han trabajado para triunfar.


¿Pero la cocina es buena? pues está bien, yo personalmente me quedo sobre todo con la idea, que me parece brillante y está demostrando ser muy versátil para estos tiempos. Hay rumores por la red que la mayor parte de la comida la traen ya preparada y sólo la montan en cocina, es decir, se supone que utilizan la plancha para los 'vuelta y vuelta', pasta fresca que remojarán por unos minutos, arroces ya preparados para wok o risottos, salsas, postres, topping o vinagretas ya preparadas para decorar y servir. Y es que te das cuenta que los platos no son complejos, reinando las ensaladas y pastas, así que es posible que el secreto de su rentabilidad es que en cocina se ahorren mucha logística y por tanto dinero.

Pero lo que está claro, es que independientemente de este detalle a la gente le gusta, y eso es lo verdaderamente importante desde todos los puntos de vista. Además hay que tener en cuenta otro detalle importante, sus locales están en sitios muy céntricos y sólo con eso se capta a mucha más gente incluso de fuera de España. El boca a boca es imparable. Como son baratos, los locales son bonitos, las raciones son generosas, y practican una cocina rápida, el exito les ha venido dado. ¿Realmente este grupo será, como llaman algunos, el 'Zara de los restaurantes'?.


Pues tenemos una pregunta interesante ¿por qué tanto oriental sirviendo? ¿Son filipinos?. Al parecer tienen algo por allí, y claro, vete tú a saber la razón por la que los tienen. El caso es que lo hemos visto en los dos sitios que conocemos, Bazaar y la Finca de Susana. Si alguien sabe realmente la razón de esto, que nos lo comente.

Pues nosotros le tenemos un gran cariño a la propuesta de la Finca se Susana, porque también fue uno de los primeros sitios que me llevo mi chica a cenar (con amigos) en el año 2002. Y nos gustó el restaurante, nos gustó la idea, la situación y como no el precio. Recuerdo que probé por primera vez el confit de pato, yo sólo había probado el magret. Y aunque recuerdo que sólo estaba aceptable, esto, unos entrantes y un postre con vino y cerveza salimos por 15€ (éramos unos 10). Sólo por eso, y porque cenas en medio de una zona dónde solíamos salir de marcha, me pareció muy recomendable.


Luego al Bazaar (zona de Chueca) hemos ido varias veces. Nos lo enseñaron nuestros amigos Javi y Tere hará unos 4 años, y nos gustó mucho su ubicación y decoración. La carta es parecida, y las opciones son muchas. Esta vez quisimos pedir platos nuevos, y creo que con algunos pinchamos. Si os somos sinceros, hay que tener cuidado con lo que se pide en estos locales porque aunque no sean platos caros, algunos son sospechosamente básicos. Y el concepto que uno tenga del sitio puede variar.

Lo primero que pedimos fue una ensalada mediterránea, la cuál llevaba ensalada variada, queso feta, puré de berenjena y tomate y pan de pita. No estaba mal si te montabas todos los ingredientes dentro del pan, pero tampoco sorprendía. Por otro lado, por algo más de 6€ no puedes pedir más.


El primer desatino vino con la spaguettis son salsa de quesos. Simple, y con poca decoración. No estaban malos, pero se lo podían haber currado más. Se debería de mejorar con algo de gratinado, algo de especias y un poco de guarnición (proteína sólida), que el mismo resultaba aburrido y poco carismático. Plato contundente, eso sí (7€).


Pedimos también un risotto de espárragos y aceite de trufa que nos resultó algo insípido pero bien preparado y presentado. Su precio 7€.


Luego pedimos el famoso big bikini de queso fresco y salmón con ensalada y patatas chips, que nunca habíamos probado y que teníamos ganas. No estaba mal, aunque la idea nos pareció normalita. Se trataba de un sandwich sin corteza a la plancha con ahumados y queso, sin ninguna sorpresa más. Previsible y algo soso para nuestro gusto, pero vamos, aceptable. De guarnición la misma ensalada que la mediterránea, si lo llegamos a saber... (7€)


Por último dos platos, uno que era un bien calentito buey tierno con parmesano y rúcula, buen plato, con cierta ternura y un sabor bueno a parrilla (9€).


Y yo creo que para mí el mejor plato que dio la casualidad que fue el que me pedí yo (esto no pasa siempre), fue el Pollo al Curry con fideos Sothangon. Nunca lo habíamos pedido y nos pareció que estaba muy bien elaborado, con un ligero sabor a curry, y servido muy caliente. Lo hemos apuntado para otras ocasiones. Nos alegramos mucho de haberlo pedido (8€).


Para terminar dos postres, la tarta de chocolate de Jesús Padilla, no sabemos quién será pero hace un bizcocho muy agradable con un gran sabor (3,89€). Y después un pastel loncheado de nueces con chocolate caliente (4,15€), que estaba bueno, sin mucho más que añadir. Desde luego los precios están desfasados. En ambos el chocolate era el auténtico protagonista.


Al final café. Nosotros, puestos a recomendar, os sinceramos que los mejores platos para nuestro gusto son los spaguetti con salsa de gambas picante, las tres carnes con fideos thai y la brochette de pollo marinado con arroz kofi. Pero vosotros veréis, igual nos perdemos bastantes que seguro funcionan.

Salud.

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