La verdad es que cuando lo ves y lo compras, no sabes por dónde empezar porque sabes que te queda por delante un arduo trabajo ya que pelarlo es laborioso, aunque el resultado por si lo desconocéis es siempre rentable. Y bueno, siempre lo comemos así (en salsa), aunque si hay mucha cantidad (que suele pasar) lo solemos comer también aliñado otro día (al igual que la parte central de su base), con un simplón aceite de oliva y vinagre que tampoco es moco de pavo. También debe de estar soberbio en crema, algún día me animaré. ¡Ah!, y una cosa muy importante. El caldo de cocción del cardo es de los mejores jugos vegetales que existen en el mundo, si no lo habéis probado aún, os estáis perdiendo un manjar de dioses. Ya os digo que es rentable desde que cuece.
Os dejo la receta tal cuál del cardo con almendras para que la disfrutéis el año que viene, que los cardos ya no se dejan ver tan fácilmente y los de bote, poco que ver con el bocado sublime del cardo fresco y de Navidad, no os olvidéis.
Los ingredientes son bien sencillos, 1 cardo fresco, un puñado de almendras crudas, un puñado de piñones, harina, leche fresca, 2 ajos fileteados, AOVE y sal.
Una vez pelado y cocido el cardo, procedemos a clasificar los ingredientes...
Molemos las almendras en un vaso de batidora. Hay gente que las machaca con mortero para que no queden molidas del todo, bien, a nosotros nos gusta casi en polvo. Con los piñones lo mismo.
Con todo listo, ponemos en una sartén un chorro de aceite de oliva y cuando esté caliente doraremos los ajos.
Echaremos ahora una pizca de harina, rehogamos por un minuto, y luego volcaremos el polvo de frutos de secos, rehogaremos de nuevo por unos minutos, y por fin un chorro de leche fresca o entera. ¿Cuánto? lo suficiente para poder remover a gusto todo el rehogado.
Dejaremos cocer dos minutos a fuego suave, mientras guardaremos (colado) el fabuloso caldo de cocción, a la par que dejaremos los trozos de cardo secos y listos para recibir la salsa. El cardo debe de estar previamente calentado en su propia agua.
Ahora echaremos el rehogado encima de la verdura.
Ahora vendrá la parte más compleja de la preparación de esta receta si hemos hecho mucho caldo, y es removerlo. Aquí lo importante es no fracturar los trozos de cardo removiendo con un cucharón o cuchillo (quizás un wok sea una solución moderna e ideal). Estos trozos están muy tiernos, y lo que nosotros hacemos para que no se rompan es menear la olla con energía, como si estuviéramos salteando hacia arriba el contenido en una sartén. Qué lo haga alguien fuerte, porque la salsa debe de ir de propagarse por toda la verdura a base de meneos espaciados cada dos minutos y al fuego. Algunos años (como éste) ha sido una tarea un poco más sencilla porque el cardo no pesó más de 4 kilos. De todas formas si en este tenéis dificultades, separarlo en varias ollas distribuyendo la salsa.
El aspecto final sería éste...
La presentación ésta. Este año no sé porque no hemos puesto piñones tostaditos por encima como otros años, creo que le da un toque a la presentación. Ya os imaginaréis, piñones tostados a fuego mínimo en una sartén con trazas de AOVE.
Salud y buen fin de semana.















21 comentarios:
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