31 octubre 2008

QUESO FLOR DE ESGUEVA

Qué chasco más grande nos hemos llevado mi amigo y compañero de trabajo Diego y yo al creer que Flor de Esgueva volvía a ser de capital español una vez que la suiza Nestlé se deshiciera de ella en el 2006 después de 30 años en propiedad. La verdad es que pasó a pertenecer a Lactalis, es decir, a manos de nuestros vecinos los franceses. Y para los que no lo sepáis, este grupo es poseedor de varias marcas muy conocidas también en España como President, Lauki, La Lechera, Choleck, Chufi etc. En fin, que mientras cuiden el negocio por mí perfecto, sólo queremos que sigan esta línea y que sigan produciendo uno de los mejores y más habituales quesos en tienda, de entre todos los quesos (tipo manchego) españoles.


Pues es que la conversación surgió porque hace unos cuántos días compramos medio queso en Carrefour de su nueva variedad 'Reserva' al increíble precio de 13,25€. Lógicamente se trataba de un precio equivocado o que estaba en una super promoción, porque para empezar costaba lo mismo que la variedad clásica cuando el precio real del mismo debería de rondar los 16€. Pero es que además de este chollo, a los usuarios de su famosa VISA, nos hacían descuento por una promoción acumulable del nada despreciable 15% de descuento extra. Así que compramos un queso realmente excepcional y cien por cien recomendable para los amantes del queso curado, por la cantidad irrisoria de 11,26€ el kilo, muy próximo al espectacular record de 10,95€ el kilo del Flor de Esgueva normal comprado en la charcutería Avenida M40 las navidades pasadas.

Pues no me negaréis que estos vallisoletanos de Peñafiel no han sabido ofrecer calidad para todos los bolsillos desde los años 70, y además han estado presentes en casi todas las charcuterías de España. Y pese a la grandilocuente competencia que existe y que emerge año tras año, se han posicionado de forma estable en miles de hogares como una opción económica de un queso accesible y con fundadas garantías de calidad, porque sabréis que es de los quesos con mejor textura, olor y sabor de toda nuestra extensa variedad de quesos tipo manchego existentes en nuestra oferta. A ver si encontráis un queso curado a 12€ con esta calidad, lógicamente cuando el precio imponga comprarlo porque a 14€ (precio más habitual) ya si tiene competencias.

Leo que el origen del queso Flor de Esgueva a mediados del siglo pasado, concretamente al año 1946. Al parecer, la empresa se montó fruto de la iniciativa de un empresario catalán y un agricultor castellano que juntos construyeron una fábrica pequeña en la localidad de Esguevillas de Esgueva (Valladolid). Su objetivo era elaborar artesanalmente el primer queso de oveja de la comarca, y vaya si lo hicieron. La planta de producción se llamaba por aquel entonces Quesería del Valle de Esgueva, y tres años después la compañía (del mismo nombre) se trasladaba a Peñafiel. Sin embargo (leo) que no fue hasta los años 70 cuando la producción se trasladó a su enclave actual (que alguien me corrija, pero creo que en las afueras). Por fin, en 1973 se incorporó a la multinacional suiza Nestlé. Como datos económicos, se sabe que en el momento del traspaso de propietario (2006) Flor de Esgueva producía ya 3.300 toneladas de queso y su plantilla (media) ascendía a 85 personas. Creo que estos valores se conservan actualmente.


Además destaco lo discreta que ha sido siempre esta empresa en sus campañas, promociones y publicidades. Por que os pregunto, ¿alguién ha visto alguna publicidad de esta marca en televisión, radio o cine en estos últimos años?. Yo no, sólo (creo recordar) que en revistas y cerca de las Navidades, y además, nunca han aparecido en sus anuncios las siglas de Nestlé (en su día) o Lactalis (ahora). Parece como si hubieran llegado a un acuerdo contractual para que el queso se siga vendiendo como algo artesanal sin mención alguna a grandes grupos o distribuidoras de alimentos. Además, con esto han conseguido eso, la idea de que es un queso español (que en verdad lo es) y de alta gama, y que se venda a un precio ajustado. Lo que nadie se ha parado a pensar es que está en todos lados gracias al soporte y sinergia de una multinacional como ha sido Nestlé o ahora Lactalis, y eso ha sido muy importante para la quesería.

Además y por último, el cliente tampoco sabe que lo que está pagando está muy ajustado al precio de venta digamos que lógico, y eso ha sido gracias a esa la escasísima publicidad con la que se mueven y los importantes canales de distribución de estas compañías. No sé vosotros que opinaréis, pero para a veces no saber qué queso curado comprar, no me digáis que esta marca no es una garantía cien por cien. En fin, a ver si probamos dentro de poco la exportable crema de untar, pero a 2,20€ la tarrina (casi 400 pesetas), va a ser por ahora que no. Mientras no baje, prefiero comerlo curado.

Salud y buen fin de semana.

30 octubre 2008

POLLO DE CASERIO BASERRIKO OILASKOA

Hola amigos. Hace bien poco mi cuñados Jose y Raquel fueron a comer al restaurante Kulto al Plato situado en la calle Serrano Jover, 1 en Madrid. Allí pidieron un menu degustación (que a todo esto nos recomiendan encarecidamente) en el que uno de los platos llevaba pollo de caserío vasco o baserriko oilaskoa. Esta información me llamó mucho la atención porque no tenía ni la más pajolera idea de que esta variedad de pollo existiera y menos que fuera tan delicioso. Pues para que lo sepáis, este animal es criado dentro de la comunidad autónoma del País Vasco con las características establecidas en el reglamento establecido en el label vasco de calidad alimentaria (euskal baserriko oilaskoa) emitido por Kalitatea, el mismo que protege a la famosa guindilla vasca piparrak (piparras). Y es muy conocido en la zona y alrededores, seduciendo a grandes chefs y (curioso) personas muy conocidas del mundo del espectáculo. Fuera de esta zona, ya es más complicado encontrarlo, pero a uno ya le reconcome la curiosidad, así ahí queda y a ver si algún día lo puedo comprar.

Foto extraída del photoblog de Marcela Miramendi

Este animal es criado, custodiado, vigilado y protegido por dos instituciones, la agrupación Lumagorri, S.L. y la propia fundación Kalitatea. Este ejemplar es autóctono de esta región, es de raza atlántica con selección local, y no ha sufrido alteraciones genéticas desde su cría en granjas de familias y particulares. Desde 1993 el pollo de caserío se cría a gran escala y siempre en libertad, correteando por la pradera del propio caserío alimentándose de hierba fresca, grano (maíz entre otros) e insectos. Es un ejemplar robusto (fibroso), su plumaje es de color canela rojizo, su carne es más oscura y su piel es amarilla y homogénea a lo largo de toda su piel. Su sacrificio es a partir de 77-81 días y su peso en el mercado ronda entre 1.250 gr y 2.200 gr (tamaño medio-grande). Su precio se acerca a los 5€ el kilo, y ya os digo que es muy difícil encontrarlos fuera de las fronteras vascas. Es más, en Madrid no lo he visto nunca. ya sí lo hemos visto en Carrefour Alcobendas (La Moraleja) entre 12€ y 8€ el kilo depediendo de temporada (actualizado a 12-10-2010).


En cuanto a las características organolépticas, dicen que las hembras tienen la carne más jugosa que los machos, pero de ambos se aprovecha todo como los pollos normales. Dicen que su sabor y jugosidad es la del pollo de toda la vida (como pasa con todos los ejemplares camperos). También varía ligeramente su sabor dependiendo de la estación (alimento), pero esto también ocurre con casi todos los ejemplares camperos que vemos en las tiendas. Se venden enteros, y su destino más popular suele ser prepararlo al horno. Algo curioso, al ser las pechugas tan grandes no suelen servirse enteras en los restaurantes como ración, pero sí los muslos que además es la parte más jugosa del animal, como también ocurre en el resto de variedades.


Cabe destacar, que existe una fiesta popular del pollo de caserío en Tolosa a mediados o finales de Septiembre, la cuál tiene mucha aceptación. De verdad que cuanto más leo (no os creáis que hay mucho) más me sorprende. Yo nunca lo he probado, pero insisto, me llama mucho la atención, sobre todo porque mi cuñado Jose y yo somos amantes confesos del pollo, él lo ha probado y al parecer está buenísimo. Espero probarlo yo pronto, a lo mejor en Navidad lo tenemos en alguna tienda especializada (quién sabe). Como quién dice, no quiero morirme sin probarlo.


Pues ya hemos aprendido algo más que yo personalmente no sabía. Ahora queda preguntaros cosillas ¿sabéis dónde comprarlos fuera del País Vasco? ¿Lo habéis probado?.

Salud.

29 octubre 2008

ENSALADA DE JUDIAS VERDES (ENSALADA DE OTOÑO)

Hola amigos, hoy os voy a mostrar una ensalada de judías verdes que hemos llamado ensalada de otoño, con la que os propongo que compaginéis verduras de cocción como patata, puerro (aquí crudo) y judía verde fresca, con productos frescos como escarola, pimientos, tomates etc. Luego ya huevos cocidos, frutos secos variados, conservas de pescado, encurtidos etc. En fin con un montón de ingredientes. Quería haberla hecho con una vinagreta templada de caqui, pero al final como no nos acordamos de comprarlo y utilizamos una vinagreta (normal) hecha en emulsión con un británico vinagre de malta, algo de aceite granadino de arbequina, sal y un poco de aceite de perejil fresco, pero no os muestro la preparación de la misma porque la foto en la que os la mostraba, se ha perdido. El caso es que esta ensalada, con la vinagreta que vosotros queráis, es una propuesta muy interesante para esta temporada de recogimiento y de frío, porque reune un amplio surtido de productos digamos que grasos pero beneficiosos para el organismo (a excepción del bacon). La presentación lógicmente es sólo una propuesta y se le pueden añadir ingredientes o quitarlos, todo a vuestro criterio.


Nosotros para comer las judías verdes o vainas templadas o frías, solemos utilizar las judías mal llamadas 'redondas', que deberían de llamarse bobby o cilíndricas, tubulares o redondeadas. Y para preparados calientes usamos ambas pero quizás más éstas, las clásicas judías planas. Como ahora las bobby están a precio de riñón, compramos las aplanadas y las metemos un tajo con el cuchillo por la mitad para que sean más agradables a la vista (y en boca) pero ¿qué a vosotros os gustan más presentarlas planas?, pues perfecto, más fácil. Nos han comentado que esta ensalada recuerda un poco a la Salade Niçoise o Ensalada Nizarda, y no teníamos ni idea.

28 octubre 2008

HOGAZA PAN CASERO (FORMATO BASICO)

Hola amigos. Hoy empiezo una modesta sección de panes en Mercado Calabajío que inauguro con la lógica primera prueba con los mismos. Os adelanto que era la primera vez que yo hacía pan en toda mi vida, y la verdad es que el resultado ha sido más que aceptable. Y os preguntaréis, ¿cómo es que ahora me ha dado por pan y una sección especial?. Pues porque la experiencia de verdad que me ha gustado. He visto previamente recetas y muchas ideas por Internet, y me han animado a hacerlo. Además quiero dar las gracias desde aquí a los Velsid y a Su por darme ánimos desinteresados para hacer pan en casa y de una vez por todas, y escuchar, no lo he hecho antes porque no encontraba el momento de empezar hacerlo, no porque no quisiera, para nada. Así que hace un par de fines de semana tuve en mi mano todos los ingredientes y nos tiramos a la piscina. Ahora, estamos super contentos ya que estos panes se nota al gusto que son naturales, aguantan mucho más el paso el tiempo y aunque supongo que todos los que hagamos serán siempre diferentes (entre ellos), serán menos crujientes que los comerciales que les atiborran a mejorantes panarios, pero estarán bien cocidos, sabrán bien y estarán buenísimos, como éste. A las visitas que vinieron a casa ese día y lo probaron, les gustó.


Bueno, pues empiezo hablaros un poco de como fue esta primera vez a modo de bitácora.
Sábado 18 de Octubre de 2008, 7:30 de la mañana. Me levanto yo sólo con despertador y entre bostezos y estómagos aún indispuestos, empiezo a montar los ingredientes de este primer pan. Recuerdo que desde la cocina veía noche cerrada a esas hora y en pleno otoño antes del cambio horario, os podréis imaginar que a estas alturas es noche hasta las 8'20h más o menos (y en Madrid). No hacía frío, eso era bueno, pero uno estaba aún destemplado y pensando si realmente la experiencia iba a ser provechosa. Así que con los ingredientes dispuestos, el flash activado, y la explicación del maestro R. Bertinet proporcionada por los Velsid, me dispuse a empezar.


Lo primero fue deshacer la levadura fresca comercial (10 gramos) en la medida exacta de medio kilo de harina de fuerza junto con 10 gramos de sal. La cosa se complica porque empiezo a disgregar las bolitas por toda la harina sin llegar a deshacerlas del todo. Así que tuve que volver a tamizarla, y recuperar todas esas bolitas sin deshacer que quedaban y convertirlas en polvo. No era muchas y al final las deshice bien. Primer error. La próxima vez tengo que deshacerlas en un poco de harina aparte porque de verdad que te vuelves loco. Y sobre el efecto de la sal en la inhibición de la levadura, tendré que estudiarlo un poco más. Yo creo que me salió bien mezclándolo, no en el momento, si no primero hice desaparecer la levadura en la harina, y luego eché la sal, aunque este consejo no será si será el correcto, porque de todo esto no tengo mucha idea.


Amanecía. Cuando tuve todo deshecho me tomé unos cereales con leche calentita, un par de ciruelas y un yogur con bífidus. Me lo desayuné en 5 minutos porque quería empezar de una vez por todas. Recuerdo que en ese momento decido usar sólo una mano para empezar la masa y así tener la otra operativa para las fotos. No tenía ayuda, mi chica dormía después de una semana llena de picos de trabajo, y no tenía otra que hacerlo así. Así que ahora os cuento. Recuerdo además que con respecto al agua, había que utilizar agua del grifo reposada durante un día para que los cloros se disiparan. No tenía yo muy claro que esto fuera cierto pero no lo dudé, pese a que el agua de Madrid es una agua excelente (aunque con algo de cloro), utilicé agua de solán de cabras que tenía del tiempo. Además, yo siempre he relacionado las aguas duras con buenos panes. Empecé a amasar con violencia estrujando la masa con las manos, y contra las paredes, entre los dedos. Tiene que quedar bien mezclada y con burbujas de aire. Abstenerse rodillos.


¡Por un momento qué agobio!. La próxima vez, y si estoy sólo en la preparación, no voy a mostrar los pasos del pan en foto porque necesitaba las dos manos para amasar. La masa no se despegaba de la mano y por momentos era algo intratable y eso que la cantidad de agua era la indicada en la receta (320ml-350ml), ni más ni menos, hay que encontrar el equilibrio. Pero claro, la receta decía bien claro que estaba prohibido echar más harina aunque la masa lo pidiera ya que si no el pan excedería en la misma y se convertiría en algo harinoso y menos apetecible. Así que imaginaros con la masa, todo el rato dale que te pego primero contra el bol de cristal y luego sobre la encimera, limpiada previamente y a duras penas con agua y jabón ¡y todo con una sóla mano!. Para la próxima vez, insisto, lo dejo todo antes preparado y utilizaré las dos manos.

Estaría amasando la masa más o menos veinte minutos. La manos me dolían. Según el libro de Bertinet (y según los fantásticos Velsid), este panadero francés con una dilatada experiencia en esto de los panes ponía que la oficiaba en 5 minutos. No sé, lo he visto un poco imposible porque parecía que no se iba a desprender de las manos jamás, pero al final sí que lo hizo y transcurrido ese tiempo la masa se convirtió en algo más manejable y moldeable. En definitiva os diré, la masa al principio es una especie de pelota algo pegajosa relativamente difícil de manejar. Una vez la terminéis limpiaros las manos con agua caliente y con un poco de harina extra cogerla y colocarla en un recipiente.


Antes de eso perdornar, hice una especie de rectángulo con la misma doblando los lados y hundiéndolos en el centro como si de papel de regalo se tratara (mirar como lo explica Su), y una vez trabajada la dejé reposar 1 hora y media en la fuente de cristal enharinada que veis en la foto y cerca de alguna fuente de calor (horno) tapada con un trapillo limpio. Por tanto encendí el horno a 150º para que fuera caldeándose el mismo al igual que el ambiente de la cocina.

Apareció mi chica. Pues al momento nos dimos cuenta que habíamos cometido otro error. Tenía que haber dejado reposar la masa en la misma fuente de horno dónde la iba a hornear (también enharinada) y no en ese recipiente. Y es que, al crecer la masa, que creció bien (casi el doble), fue luego un problema sacarla de esa fuente de pyrex y echarla en la bandeja de horno porque ésta se pegaba mucho. Es más, tuve que volcarla y apenas tocarla porque la masa era rechoncha, húmeda y maleable. Además, como quería que saliera con miga, no quise tocarla en ningún momento ni extenderla más. Había crecido bien.


Ahora, recogí (y limpié) toda la encimera y una vez que había transcurrido 1 hora de reloj (en cuanto al reposo) subí el horno a 240º con todas las esperanzas despositadas en este pan. Después de poner la masa en la bandeja de horno y con una pizca de harina, toqué un poco la misma con las manos llenas de harina, eso le dio ese aspecto final precioso que le aporta la misma a modo de capa ligera. Os recomiendo no quedaros cortos con la harina en la bandeja de horno. Aquí tenía que haber rajado un poco la masa por la superficie con un cuchillo, pero tuve miedo de que metiera la pata en estos pequeños detalles que uno desconoce su importancia en esos momentos (ya no). Además, en alguna web lo habían hecho así, sin más, y lo vi bien. No quería parametrizar más un posible fallo general.


Una vez dentro del horno dejé el mismo 210º y lo dejé hornear unos 35 minutos de reloj (dependerá del grosor) y viendo como crecía y el transcurso de la misma, fui bajando la misma para que dorara demasiado. Vaya lo bien que olía la cocina. ¡Ah! durante dos ocasiones (bien espaciadas en el tiempo) vaporicé un poco la superficie de la masa con agua para que la corteza crujiera posteriormente, la primera vez justo cuando lo metí (siguiendo el consejo de Su) pero yo creo que no provoqué realmente un gran cambio porque el vaporizador lo teníamos un poco roto. ¡Tenemos que comprar uno urgentemente!.


Una vez que pasaron los lentos 35 minutos, golpeé el monstruo y efectivamente sonó hueco. Qué alivio sentí. Pero como yo soy así, no me fié demasiado y baje el horno a 170º y dejé el pan durante unos 10 minutos más. También lo bajé una posición más abajo (lo dejé en la primera) para que cociera bien por la base que era mi máxima preocupación. Pero claro, al momento me di cuenta que podía darle la vuelta y hornearse mejor por abajo (de ahora en adelante sería la parte de arriba). Así que con cuidado lo giré, y lo dejé de nuevo en su sitio, en el segundo nivel del horno.

Saqué el pan a los 10-15 minutos (no lo recuerdo bien), y en ese momento os aseguro que era pesado, crujiente y delicioso. Qué ganas tenía de probarlo madre, pero claro, el pan quemaba que se las pelaba. Así que lo puse en la encimera y sobre la rejilla del grill del microondas para que se aireara bien, y esperé unos veinte minutos más o menos. ¡Estaba impaciente!.


Al final, el pan dejó de crujir mucho y pasó a ser una masa esponjosa y gustosa bajo una corteza ligeramente crujiente la cuál me recordó a esas hogazas gallegas de pan de centeno que compramos una vez en Coruña y que ponían en tantos sitios por la zona de bares de las pulpeiras etc. Me encantó.

La próxima vez, lo haremos de otras formas.

Aquí os dejo otras fotos, y espero os haya gustado.


Hacer pan enamora, es verdad.

Salud.

27 octubre 2008

QUESITOS EL CASERIO, NUESTRO QUESO FUNDIDO

Hola amigos. Hoy quería rendirle un pequeño tributo muy especial a los famosos quesitos El Caserío. Bien es verdad, que ahora no los consumimos tanto como hace años y que es un producto al que ahora le ha salido una terrible competencia incluso dentro de las marcas blancas que antes no tenía, pero es indudable la importacia que ha tenido este producto en nuestras vidas y la repercusión que tuvo hace más de 50 años en todos los hogares españoles. Por favor, decirme de alguno que no los haya comprado o no los haya devorado de pequeños, o usado en bocatas, sandwiches, postres, pizzas, cremas etc. Si no fuera porque los quesitos El Caserío son un producto industrial, yo creo que deberían de estar protegidos por el IGP o pertenecer a nuestro patrimonio nacional gastronómico de forma oficial.


Leo cosas interesantes sobre los orígenes de las porciones de queso El Caserío. Estos se remontan a los años 30, cuando su fundador Pedro Montañés de Villalonga empieza a fabricar con sólo 22 años un queso fundido utilizando el queso artesanal que se producía por aquel entonces en las fincas (llocs) ganaderas de Menorca. Este electricista de oficio nació en la finca agrícola de Subaida, y no tardó mucho en darse cuenta que el exquisito queso menorquín (mahon) existente poseía unas propiedades ideales para ser fundido. A todo esto, esta finca pertenecía a su familia desde el año 1843 y era también productora de leche de vaca frisona (Holstein). Así que en vista de este descubrimiento en 1929 se marcha a Toulouse para conocer muy de cerca el proceso de fabricación del queso fundido que por aquel entonces era un producto totalmente desconocido en España. Así que se formó, y volvió a España con conocimientos innovadores y la técnica aprendida.

Al parecer, y tras el fallecimiento de su padre en 1930, Pedro no sabía que le esperaba un año de grandes pasos adelante. Primero fue a Francia donde entró en contacto con los propietarios de la famosa marca francesa La vaca que ríe (La vache Qui Rit, Laughing Cow etc) en 1921, convenciéndose él mismo que la iniciativa de esta producción era muy interesante. Luego viajó también a Ginebra con un queso de Mahón debajo del brazo (como aquél que dice) para reunirse con los propietarios de la empresa suiza de maquinaria Kustner, dónde fabricaron su queso fundido con una maquinaria especial. Allí, en los innovadores laboratorios de esta empresa, se probó por primera vez este queso de Mahón fundido.

Ahora sólo le quedaba regresar a Menorca y eregir la nueva fábrica para transformar las piezas del famoso queso menorquín (formatges menorquins) gracias a la leche de las fincas de la isla en unas sorprendentes y pequeñas porciones de queso fundido como imitación de las porciones de La Vaca Que Ríe de Leon Bel. En ese mismo año, noviembre de 1930, se incorporaron como accionistas al proyecto dos empresarios menorquines llamados Massanés y Mir, y por fin importan la maquinaria necesaria. Al parecer los primeros quesitos se comercializan el 7 de Enero de 1931 bajo el nombre de Industrial Quesera Menorquina y lo curioso es que leo que las famosas cajitas de cartón que contienen las porciones se compraban ya terminadas.

Luego y llegando a los años 50, dice la web algo curiosísimo "[..] durante la guerra civil y para asegurarse la producción, la empresa menorquina adquiere en un desguace un submarino con el que desarrolla su propia maquinaria y así continuar produciendo el queso". No lo he entendido muy bien y me gustaría saber más al respecto.

Foto extraída de filminas

Bueno pues ya en mitad de siglo XX cuando la marca El Caserío se impone en el mercado. Los célebres 'quesitos' se acuñan en nuestro vocabulario, y la empresa se alza hegmónicamente como producto de consumo generalizado no sólo por su innovación, sabor o textura, si no también por su versatilidad y gran conservación en su caja, y se empieza a distribuir por toda España, con la única competencia real de La Vaca que Ríe pero sólo en las grandes ciudades.

Lo años pasan y la hegemonía se impone. Por último, en 1992 El Caserío pasa a depender del grupo Kraft Foods a la vez que el fundador Pedro Montañés fue condecorado con la Medalla de Oro de la Comunidad Autónoma de Baleares. Pedro nos dejó al poco tiempo.

Pues ya veis, la historia es muy interesante. Entre los amigos (y compañeros) hemos discutido esta semana pasada sobre algo muy español, saber de quién eres, de si de la Vaca que Ríe (LVQR) o de El Caserío, y hay opiniones de todo tipo. Ambas marcas son estupendas aunque quizás la de LVQR sea mejor en boca (más tierna). Pero a mí me tira mucho lo hecho por aquí con trabajo y tesón, además, el queso de mahon me encanta y aunque ahora no sepa seguro si siguen trabajando con él, me quedo sin lugar a dudas con El Caserío que además es algo más barato (20 céntimos de media). A veces, hay que conocer las cosas, para poder opinar sobre ellas, y creo que es verdad, de El Caserío me fío.


Salud.

24 octubre 2008

COLIFLOR EN SALSA O NUBES DE COLIFLOR

Hola amigos. Hoy os presento un plato muy sencillo de hacer hecho en base a la coliflor. Antes de contaros nada os diré que esta receta está especialmente dedicada a todas aquellas personas que odian a muerte esta verdura. Sí, sí... que ya sé que sois muchos, y lo entiendo, a mí también me pasó hace unos cuántos años y comprendo lo que pensáis, y aunque ahora ya no me pasa, sé que con platos de estos, uno puede cambiar radicalmente de gusto. ¿Qué aunque os ponga recetas de este tipo vuestra opinión no va a variar porque esta verdura huele mal, la textura es odiosa y es en definitiva muy especial?. Me imagino, y sé que empezar a adorarla es una tarea complicada, pero hay que ir poco a poco, y eso debe de hacerse con recetas como éstas, que no sepan mucho a la misma y que lleven eso, coliflor. ¿Pero entonces si no os gusta por qué intento convenceros para comerla?. Pues mirar, porque es una verdura muy sana y porque empezamos temporada, y claro, esta preparación jugosa y sabrosa os garantizo que no sabe tanto a la misma como muchos os podáis creer, y así a lo mejor os empezáis a beneficiar de todas sus propiedades. Así que al menos leerla, y si no la habéis hecho nunca, intentar probarla y me decís.


Ya en otro post os contaba esas propiedades mineromedicinales de este maravilloso fruto de invierno, espero que las leáis. Este plato es toda una tradición en casa de mis padres, y se ha hecho desde hace muchos años probablemente copiado de alguna revista o programa de televisión en los años 80, cuando en aquella época se sacaba mucho partido a los pocos productos que eran los habituales en los mercados. No obstante, este plato me parece hoy por hoy excepcional dentro de lo clásico que pueda ser rebozar una verdura y luego ponerla en salsa. Y no sé de dónde viene el nombre de nubes de coliflor, probablemente venga del nombre que le diera el programa de TV o la revista en cuestión, pero crecí con ese nombre y ahí queda para los anales.

Pues tomar nota de los ingredientes, porque más a mano imposible. La cantidad de coliflor vendrá dada por el ancho de la olla que tengamos, a ser preferible de barro o de aluminio, ambas planas. Nosotros gastamos casi la mitad de un ejemplar blanquísimo comprado en el Alcampo a 1,85€ la pieza. Luego lo que una salsa verde, harina, cebolla, ajo y perejil. Luego un puñado de almendras o piñones, huevos, sal, caldo de pollo y AOVE.


Pondremos la coliflor por ramitos medianos (ver la foto) en agua con sal a cocer (sin tapa) durante unos 10-12 minutos desde que el agua hierva. No cozáis más la misma porque si no el plato se convertiría en un despropósito. Las pellitas de coliflor deben de guardar su forma cociéndose solamente un poco, pero no cocerlas del todo.


Mientras picaremos la cebolla y el ajo.


Una vez 'semi' cocida, deberemos de sacarla del agua a un colador o plato para que se enfríe. Utilizar una espumadera.


Cascar dos huevos y batirlos. Ir preparando una sartén con un vaso y medio (aproximadamente) de aceite de oliva limpio.


Pasaremos cada ramo de coliflor por harina y huevo y a la sartén...


Iremos colocándolos en la olla definitiva, ahora veis como es importante que sea amplia, llana y con la medida justa para asumir el número de ramitos de coliflor que hemos calculado al principio.


Así quedarían.


Ahora empezaremos esta especie de salsa verde. Poner a pochar a fuego medio la cebolla y el ajo. Y luego el perejil.. No hace falta echarle más harina.




Una vez todo rehogado, echaremos los piñones o almendras molidas. Opcionalmente podemos echar media cayenita.


Rehogaremos y echaremos el caldo de pollo. ya veremos ahora si hace falta más líquido.


Echaremos ahora el contenido dentro de la olla.


Y lo rellenaremos de agua hasta que cubra. Aquí habrá que dejarlo cocer unos 10 minutos más con tapa, y ya podremos apagar.



Yo le eché además un poco de pan rallado casero, éste le dio un toque de espesor y sabor al plato que no molestó, creo que lo repetiremos, vosotros veréis. Os muestro varias tomas...



Plato de batalla dónde los haya, e ideal para tupper.

Salud y buen fin de semana.

23 octubre 2008

ESPAGUETIS PICANTES CON CHAMPIÑONES Y LANGOSTINOS

Hace unas semanas mis cuñados Raquel y Jose nos regalaron unos linguine italianos (un tipo de espagueti) de sémola de trigo duro que en este caso lleva un toque de peperoncino Rosso (pimiento o chile rojo picante) que la verdad es que incluído en la pasta quedaba realmente excepcional. La marca Morelli (Antico Pastificio Toscano) no la conocía ni creemos que nunca la hemos comprado, pero navegando por su estupenda web (la de la marca), me he dado cuenta que su producto siempre se vende en un inconfundible stand de pastas dónde las colocan y ponen publicidad, y efectivamente lo hemos visto muchas veces precisamente dónde ellos nos lo compraron, en el Club del Gourmet de El Corte Inglés.


La pasta es realmente excelente. Estilizada, tierna, sabrosa y con este toque picante diferente. Ésta en concreto está enriquecida con un extra de proteína del germen de trigo (3,72%), algo de remolacha en polvo (0,47%) que es la que le da principalmente el color, y trigo de alta calidad (que es la base). Así, Morelli consigue crear un tipo de espagueti de un color sugerente, que a los amantes del picante como yo nos llama poderosamente la atención. Por si no lo sabéis, esta empresa familiar italiana afincada en plena Toscana lleva desde el año 1860 haciendo la pasta a mano y consiguiendo elaborar un género de primera calidad que ya os imaginaréis sólo se vende en las mejores tiendas del mundo. Y ahora que veo los productos se me antoja probar la pasta de limón y pimienta negra (Limone and Pepe) o la de boletus edulis (fungo porcino). ¡Ay, cuántas cosas que probar!.


Bueno, pues para la ocasión decidí buscar algunos ingredientes de andar por casa que resultaran acordes con una pasta picante, y os lo comento ya, la pasta pica bastante para el que sea delicado con este condimento. Bueno, pues entre los ingredientes buscados recuperé unos langostinos ya cocidos que vinieron muy bien; algo de cebollino fresco, la clásica salsa de tomates secos triturados y unos estupendos champiñones frescos portobello, de los cuáles ya os hablé en otro post. El plato no podía ser más sencillo, así que me puse manos a la obra porque desde que abrí la caja hasta que lo oficié, no dejé de salivar. Tomar nota.


Necesitaremos para 2-3 personas 5-6 champiñones grandes, 1 pimiento verde, 1 cebolleta, 2 ajos, unas ramas de cebollino, orégano, pasta tipo espagueti o tallarín, langostinos, gambones o gambas, o cocidas (mejor crudas), AOVE, agua, pimienta negra y sal.


Limpiaremos bajo el grifo o mejor con un trapo húmedo (si no tenéis prisa) el champiñón.


Ahora lo partiremos en trozos... y picaremos el resto de ingredientes como véis en la foto.



Ahora, pondremos la plancha o la sartén a fuego medio con un poco de aceite y a reducir los champiñones a la brasa que es como están más buenos.



A continuación nos pondremos a saltear el pimiento aproximadamente 3 minutos a fuego medio-fuerte..


La cebolla un suspiro, 2 minutos como mucho...


Y en el mismo aceite echararemos ahora los ajos laminados para que antes de que doren salteemos mínimamente los langostinos (os recomiendo mejor echarlos crudos).




Una vez todo salteado, prepararemos la pasta como siempre se ha hecho, con agua y sal...


Los coceremos durante 9 minutos, o cuando su textura nos guste más, pero ojo..


...justo antes de que terminen de cocer, eliminaremos todo el agua menos un pelín (que quede sólo la mitad de lo que ocupa la pasta), y echaremos la salsa de tomates secos y removeremos. Aquí se podría echar algo de tomate frito, pero creo que nos recordaría más a la pasta clásica con tomate. Lo obviamos.


El cebollino en crudo...


Y cuando el agua se consuma (por la pasta), el resto de ingredientes. Salpimentaremos, moveremos y echaremos el orégano. Lo último los langostinos. Apagaremos.



El plato estará listo..


¡Qué aproveche!.


Salud.