19 marzo 2008

¡FELIZ SEMANA SANTA A TODOS!

Bueno amigos, Mercado Calabajío se despide hasta el Miércoles 26 de Marzo. Espero que en estos merecidos días de descanso os lo paséis muy bien con los vuestros, y que estos se os hagan eternos, porque lo que siempre ocurre es que los días de vacaciones pasan volando. Nosotros nos vamos para Alicante sin otro plan que descansar, que si os lo digo en serio, es que lo más nos hace falta a estas alturas del cuento.


No os creáis, pero seguimos llevando muy dentro los amargos recuerdos de este último mes. Ahora nos los vamos a llevar de viaje por primera vez, y la verdad es que si pensamos de nuevo en todo lo ocurrido nos cuesta aún remontar el vuelo. Y eso que notamos ya una cierta tranquilidad en el ambiente que por momentos parece ajena a lo acontecido, pero claro, no estamos allí para sentirlo.

Creo no obstante que cuando tenemos que hacernos la idea tan pronto de algo tan terrible, esto tiene sus incovenientes; aunque por otro lado si muchos de su familia no hubieran tomado esta actitud, estos días tan familiares y señalados que se avecinan, podrían haber sido aún más dolorosos si cabe. Chicos, no sé, os seguimos acompañando de verdad en el sentimiento, y nos acordamos mucho de vosotros. Desde luego cada vez que lo pienso creo que existen cosas graves de las que te llegas a recomponer poco a poco, aunque otras por desgracia sabes que van a durar mucho tiempo. Habrá que reflexionar aún sobre todo, sobre la vida, sobre las personas que queremos y sobre nosotros mismos, y ver si realmente valoramos las cosas en su justa medida porque lo que está claro es que en un momento se te puede arrebatar todo. Un beso fuerte a nuestra gente de Granada.

Y ya por último (y no ha podido venir más a cuento), si cogéis la carretera por favor, mil ojos en la misma. Y una vez aterricéis en vuestros destinos mucha calma con los excesos de alcoholes y empachos, que las torrijas están muy buenas pero si nos hinchamos ¡nos puede dar algo!.

Aunque tenéis otra opción, y es que probéis las torrijas que el otro día vi que Mario Sandoval y su madre Teresa Huertas han recuperado de su recetario familiar, hablo de las curiosas torrijas del pobre cocidas en agua y azúcar. Seguro que os empacharán menos, y encima oye, os ahorraréis unas perras más.

Espero que a la vuelta me contéis muuchas cosillas.

Un abrazo fuerte.

TORRIJAS DE LECHE, MIEL Y CANELA

Hola amigos, os voy a enseñar rápidamente a hacer unas clásicas torrijas con leche y canela aprovechando que antes de ayer mi chica y yo hicimos en casa el preparado con una barrita de pan que compramos el Viernes de Dolores. Supongo que muchos de vosotros ya sabréis hacerlas, o me imagino que vuestra madre, o algún familiar os las hará, pero por si esto no ocurriera tenéis Internet infestado de recetas parecidas aunque quería mostraros nuestra forma de prepararlas a ver que os parece.


Estas torrijas están hechas según la receta de mi suegra, receta popular que se basa en rebozarlas en azúcar y canela y añadirles un almíbar hecho con una base de leche y miel. La verdad es que al final quedaron jugosas, aunque las más grandes (sólo 3 ó 4) podíamos haberlas calado algo más, pero ya lo sabemos para otra ocasión.

¡Ah! como nota curiosa añadimos una ramita de lemon grass en rama en la cocción de la propia leche. Pues la verdad es que le dió un punto diferente en el sabor, aunque por otro lado cuando las estábamos friendo caímos en que podíamos haberlas hecho aromatizadas de cardamomo, especia muy de moda ahora en nuestra cocina. También para la próxima. Así que bueno, el resto os lo contaré paso a paso.

Preparamos antes de nada todos los ingredientes para la foto. Utilizamos huevos de granja (cuatro), una rica leche entera en tetrabrick que nos proporcionaron Gabriel y Vero en Granada, Cremosita de Rio (1 litro entero). También azúcar normal (casi un vaso) y miel (dos cucharadas soperas); aceite de oliva virgen extra hojiblanca (se ausentó en la foto); algo de ralladura de limón y por supuesto el pan, que al final fue un pan especial de torrijas asentado de tres días (1 barra).


Empezamos. Colocamos a hervir la leche (siempre sin romper) junto con medio vaso de azúcar, el lemongrass y la propia ralladura.


Cortaremos el pan al gusto.


Además, a la vez fuimos preparando todos los platos, ingredientes y utensilios.



Empezamos a calar los panes (la parte más delicada del proceso), uno a uno y dentro de la leche, con cuidado de no remojarlos demasiado. Ya os he dicho que las rodajas grandes teníamos que haberlas dejado algo más.



Los pusimos a reposar sobre un plato hondo y uno llano (técnica muy útil para escurrir).


Los embadurnamos muy bien de huevo mientras poníamos el aceite (abundante) a calentar y a fuego fuerte.


Las ponemos a freír con cuidado y de dos en dos (por ambas caras).


A continuación las dejamos reposar en papel absorbente antes de llevarlas al plato de azúcar y canela.


Las rebozamos bien y con las manos bien limpias.


Así quedarán después de freír toda la barra (y sobraron algunas que fueron a dos tupper).


Lo último, el almíbar. Para ello ponemos el azúcar colado del reboce de las torrijas y algo del nuevo para aprovechar todo.


Le echamos ahora agua tibia (como dos vasos) y lo vamos llevando a ebullición.


También echaremos la miel, gran miel a todo esto.


Lo dejaremos reducir cosa así de 30 minutos y apagaremos. Lo volcaremos por encima y ya estarán listas. Ahora hay que dejarlas enfriar y luego meter en la nevera. Se toman al día siguiente.


No las almacenéis más de tres o cuatro días, es mejor hacer menos y siempre hacer nuevas.

Espero os gusten.

Salud.

18 marzo 2008

ASAR EN BOLSA, LIMPIO, ECONOMICO Y PRACTICO

Desde hace un tiempo llevamos usando ocasionalmente unas curiosas bolsas inglesas para asar que vende los supermercados Mercadona, ideales para hacer pequeños asados y experimentos en general, y la verdad es que los resultados son muy satisfactorios y si te lo paras a pensar incluso sorprendentes. Al parecer esta técnica se emplea en restauración desde hace algunos años sobre todo fuera de España (cosa normal por otro lado), y esto ha sido gracias a un material que se llama cartafata o papel cocción fata. Además, hoy por hoy Internet está lleno de recetas realizadas con las mismas y por supuesto me hice con ellas gracias a este increíble tablón de noticias que a la postre, tantas sorpresas te depara.


Eso sí, una vez que tomamos buena nota del invento lo estuvimos buscando en varias tiendas durante mucho tiempo, sobre todo en varios Mercadonas pequeños sin tener apenas suerte. Hasta que lógicamente dimos con ellas, y fue en uno muy grande, concretamente en el gran Mercadona que hay llegando a Torrevieja ciudad (Alicante) desde La Mata. Recuerdo que nos quedamos electrizados al encontrarlo.

Bueno, pues os adelanto que es un producto muy barato, no recuerdo exactamente el precio pero son menos de dos euros y te vienen veinte bolsas con sus enganches-cierre correspondientes y la técnica escrita en el anverso para utilizarlas correctamente. En resumen basta con introducir lo que queramos asar dentro (con su aliño y/o guarnición) y cerrar la bolsa con el alambre suministrado. Ahora sólo hay que pinchar la bolsa con un palillo y en varios sitios, y sólo por arriba. Hornear siempre a fuego suave (nunca más de 210º) y durante un par de horas aunque esto dependerá de si se trata de pescado, verduras, distintos tipos de carne etc.

No tendréis nunca que moverlo, y además ni se os ensuciará el horno manteniendo todos los sabores y aromas hasta el momento de servir. Un lujo que os lo digo en serio se está poniendo muy de moda sobre todo entre los novatillos.


Bueno, pues la primera prueba que hicimos fue la que os muestro por fotos. Se trataba de un pollo de grano troceado y aliñado sólamente con sal, pimienta, un pelín de aceite de oliva, ajos, algo de vino, cebolla y un poco de limón. El resultado fue sorprendente, entre otras cosas porque el pollo estaba perfectamente asado y especiado, se hizo homogeneamente y quedó muy jugoso manteniendo todo el aroma y el sabor del mejor de los asados. Nos encantó.

Después probamos con algún pescado con igual fortuna, y luego con más piezas de pollo o bien en porciones o bien en mitades. Ahora tengo ganas de probar a asar alguna carne diferente (como unos churrascos) y aparte otra bolsa con unas patatas y exclusivamente sal y pimienta.


¿Contras de esta técnica? Los hay, pero no son muy problemáticos. Para empezar quizás el tamaño de estas bolsas no sea siempre el ideal. No son muy grande que digamos, aunque existen bolsas de todos los tamaños en tiendas de cocina especializada. Si queremos algo crujiente como la piel de un cochinillo o la del mismo pollo, debemos poner el trozo con la piel arriba. Hasta aquí no hay ningún problema, el problema viene si la piel se encuentra en ambos lados (codornices, pescados etc).

También encuentro problemas con técnicas de asado tipo grill, que son imposibles con estas bolsas. El dorado sólo se descubre asando las cosas con calma, y lo asa de igual manera dentro que fuera, es decir, no podremos quizás encontrar nunca el juego de texturas deseado para ambas partes.

¿Pros? pues el resto que queréis que os diga. Las cosas se asan y se doran perfectamente, en algunos foros os dirán que no pero yo os digo que sí, y si no mirar las fotos. Es además ideal para principiantes en la cocina ya que es abrir, meter, aliñar, cerrar y hornear. Es ideal además para hornos sin pirólisis ya que este sistema no ensucia nada de nada. También es ideal para ahorrar energía ya que el calor está perfectamente distribuido y reduce el tiempo de horno (y los máximos). Y por último es ideal también para papillot o papillote ya que el plástico conserva como ninguno las fragancias, jugos y sabores del horneado.

¿Alguién da más?.

Os dejo la receta del pollo asado en bolsa (incluso congelado). Necesitaremos medio pollo, 1 pollo la partes que deseemos. Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, ajos, 1 limón y una cebolla. Opcionalmente vino blanco.


Calentaremos el horno a 200º. Salaremos el pollo y lo reposaremos en la bolsa. Le añadiremos lo que queramos, incluso patatas en gajos (más bien gruesos). Os recomendaría que eliminárais la cáscara del limón, sale mejor. Echar sal y pimienta. Los ajos siempre enteros.


Cerraremos la bolsa con las anillas metálicas proporcionadas. Cerrarlas fuertemente. Es conveniente que esta parte de la bolsa quede lo más arriba posible.


Como os comentaba arriba, cortaremos el plástico sobrante.


Y pincharemos la bolsa del pollo con palillos. Sólo por la parte de arriba.


Lo metemos al horno y bajaremos el mismo a 200º (las dos placas). Así durante 1 hora por kilo y medio (más o menos) y sin mover. Hemos probado a 160º durante casi 2 horas, y también sale bueno.



La piel cruje como hacía tiempo... y el pollo está perfectamente asado (mirar la pierna).


Salud.

17 marzo 2008

ARROZ MONTSIA. EL TESORO DEL DELTA DEL EBRO.

Hace un par de meses mi hermano consiguió por fin para el blog un arroz que hasta hace poco era difícil de encontrar en su formato de calidad extra (primera categoría). Hablo del gran arroz Montsiá de la denominación de origen del Delta del Ebro. Al parecer este arroz es muy popular entre los más altas esferas culinarias de España, y mi hermano lo encontró en el Alcampo al módico precio de 0,99€ que posteriormente hemos descubierto que encima es su precio en todos lados. Qué gran sorpresa.


El arroz procede de la "Cambra Arrossera d'Amposta" (Cámara/Cooperativa arrocera de Amposta) creada ya en 1927 y con unos 400 socios. La zona de producción de arroz (en total 20.000 hectáreas) está ubicada principalmente en Tarragona, entre el río Matarraña y la provincia de Teruel (al oeste), compartiendo territorio con el Parque natural del Delta del Ebro (al norte) y el Baix Maestrat (Bajo Maestrazgo) de Castellón (al sur).

Según leo, existen dos grandes áreas destinadas a cultivo del arroz que separan a este río en dos zonas de cultivo, la zona del margen derecho incluye los municipios de Amposta, Sant Jaume d'Enveja y San Carles de la Rápida, L'Aldea, Camarles, Deltebre y L'Ampolla; y la zona del margen izquierdo del delta incluye los municipios de L'Aldea, Camarles, Deltebre y L'Ampolla. La temporada de recolección se inicia sobre el 15 de Septiembre y dura hasta el 15 de Octubre. Su consumo puede realizarse durante todo el año porque entre otras cosas más de 90.000 toneladas anuales son cultivadas.


En 1985 consigue la calificación de Indicación Geográfica Protegida por la Gencat, ya que la zona posee un microclima especial propiciado con temperaturas suaves y muy escasas oscilaciones entre el día y la noche. Esto hace que el arroz obtenga ese punto de maduración que le hace tener una alta calidad. Además el grano es muy especial, porque es corto, aromático y muy absorbente, obteniendo un cocción lenta y uniforme, así se impregna de todo tipo de sabores (lo que yo llamo arroz 'receptor').

Pues ya nos hemos ubicado. Ya sabéis que el arroz es una planta que crece en humedales (como los deltas). Los primeros datos que se tiene del cultivo de arroz en el Delta del Ebro datan ya del año 1697 (y no me he equivocado en el orden de los números), fecha en la que al parecer existe constancia de una pequeña plantación en la población de Torre de la Carrova. Pues desde entonces, y gracias a esta práctica local, la implantación del cultivo se hizo habitual en la zona.


En fin, que son ya muchos años de experiencia y mucha gente ajena a esta zona no lo conoce. Pues todavía no lo hemos probado pero la gente en Internet asegura que la calidad del mismo es excepcional, el contenido de granos rotos es mínimo y que la textura es insuperable. Habrá que verlo, pero aquí en España tiene duros competidores ya que pertenece a una de las tres denominaciones de origen existentes en España, la del delta del Ebro, la de Calasparra y Valencia, y cada denominación produce arroces muy variados.


Una cosa que me repatea sobre manera es que en España no haya constumbre de anunciar la variedad de grano en el envase, porque si no lo sabéis hay muchos tipos de arroces de los que comúnmente llamamos 'normales', además de muchos largos, integrales etc. Para que os hagáis una idea, de unas 2000 variedades existentes, hasta 300 variedades diferentes se cultivan. Y es que al parecer cada una es ideal para una preparación concreta debido a sus características organolépticas y culinarias. Así lo hacen por ejemplo en Italia, y no encuentro una razón para que esto no ocurra aquí.

Y es que si lo hacen los agricultores todas las temporadas cuando compran la semilla ¿por qué nosotros no lo podemos saber? No es que quiera ser quisquilloso o dármelas de sibarita. De sibarita nada; nos ponen tipologías en las patatas, en las manzanas, en las uvas, en las naranjas ¿en el arroz por qué no? ¿Sabíais que si queréis hacer un risotto sale mejor con un arroz que con otro? ¿Sabéis por qué?.

Veréis, el arroz esta compuesto por dos tipos de polisacáridos que forman el almidón, el primero es la amilosa y luego la amilopectina. Mientras más amilopectina tengan más pegajosa y untuosa será su textura al cocer. Los arroces que mejor preparan un Risotto deben de ser aromáticos y contener sobre un 18% de este compuesto. Ideales son el Tebre, Lido, Calca, Niva, Balilla, o italianos, el arborio, carnaroli, o asiáticos el thainato, thaiperla, thaibonnet. Cada uno da mucho juego en combinación de otros ingredientes que aporten aromas o texturas. Además, estos arroces transportan bien los sabores al cocer, soltando al mismo tiempo su almidón (efecto de la glutinosidad), es decir, con pocos ingredientes conforman un plato sabroso y contundente.


Sin embargo para un arroz seco (como para paella) debemos de proceder a elegir un arrozreceptor’, es decir, uno que al cocer conserve más el almidón (aunque lo tenga alto), y por tanto acepte mejor los sabores. Debido a esto, no se libera gluten y el arroz sale más suelto. Es ideal pues un arroz tipo bomba, basmati etc que son arroces preparados para recibir sustancia y sabor, en vez de darlo. Cuecen antes, necesitan más agua y se pasan menos porque no se deforman ante el exceso de líquidos. Al quedar tan hidratados al día siguiente están en mejores condiciones que muchas otras variedades.

Pues nada, ya os contaré qué tal está el arroz. Creo que es de tipo Bahía-Senia, variedad muy utilizada en esta región mediterránea, por tanto es ideal para arroces sueltos.

Si lo compráis, espero que os guste.

Salud.

14 marzo 2008

BARON DE CHIREL RESERVA 96. LA RIOJA EN ESENCIA

Todos conocemos por prensa o por televisión las alucinantes bodegas con restauración que poseen los herederos de marques de riscal en el pueblo de Elciego en Alava. La verdad es que se ha juntado todo en un mismo recinto, la tradición, la calidad, los fogones, la relajación y la arquitectura, que a todo esto no me negaréis que es impresionante (nadie se queda indiferente).


El caso es que hoy vamos a hacer un esfuerzo y nos vamos abstraer por un momento de todo lo que la bodega es ahora y nos vamos a centrar en lo que la bodega ha sido. Me voy a quedar por un momento con la calidad que ofrece su ancestral cooperativa, piedra angular de un proyecto magnífico que ahora mismo conoce el mundo entero, la ciudad del vino de Marqués de Riscal.

Y es que la bodega esconde tesoros que tienen luz propia en tiendas especializadas de toda nuestra geografía, y claro está, en buena parte del mundo occidental. Y de entre todos sus vinos de la denominación de origen de la Rioja (que trabaja otras dos denominaciones) veo que destaca desde hace unos diez años éste, el Barón de Chirel, una obra de arte enológica que la casa salvaguarda en la sombra mientras entretiene a los visitantes con la excentricidad arquitectónica de la bodega, el chateau de Frank O. Gehry.

Pues brevemente os cuento (y según su web) como empezó este proyecto vitivinícola. En 1858 un Marqués periodista y diplomático con viñas y bodega en la finca de Torrea en el Elciego llamado Camilo Hurtado de Amézaga, empieza a gestar lo que hoy en día es el método de trabajo de las actuales instalaciones. Residiendo en Burdeos, y en 1836, recibe el encargo de la Diputación Foral de Alava de contratar a un enólogo que viniendo a La Rioja pudiera iniciar a los cosecheros de la zona en las técnicas utilizadas en la localidad francesa del Médoc con intención de elaborar vinos de acuerdo al sistema francés. Por tanto el Sr Hurtado contacta con un tal Jean Pineau, bodeguero afamado por aquella época y procedente del Château Lanessan, con quien firma en nombre de la Diputación Foral un contrato de asesoramiento para los bodegueros alaveses el cuál aún se conserva en el museo de la empresa.

Marqués de Riscal 1878

Añade la web que ese mismo año el Marqués de Riscal envía a la Rioja Alavesa “9.000 sarmientos de toda garantía” de las variedades Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec y Pinot Noir, las más finas variedades cultivadas en Francia con el fin de experimentar en viñedos riojanos donde hasta ese momento Tempranillo y Graciano eran los dueños absolutos de la zona.
Pues veréis, a las pruebas me remito. Hace poco abrimos este ejemplar y según mi modestísimo criterio apostillo que se trata de un vino excepcional. Oscuro, denso y de trago muy largo, es decir, pasado un tiempo entre varios bocados, todavía persiste su sabor y grosor tanínico. Era muy afrutado, entendiendo 'afrutado' como aromático y potente en aromas. Posee un equilibrado sabor a barrica, y creo que para ser un vino de esta densidad no cansa en absoluto, cosa que en otros vinos si ha ocurrido. Su calidad desde luego es indudable, hasta los nada entendidos como yo podemos distinguir que es un vino diferente al resto. Desde luego si tenéis oportunidad de comprarlo os animo hacerlo.


Ahora bien, según los expertos, la matización es más loable "[..] Aroma de mucha potencia, complejidad y elegancia a frutos negros muy maduros (ciruelas, moras y cassis), buenos toques especiados (pimienta negra y vainilla), también los tostados de la madera aparecen (chocolate y café), ahumados, torrefactos y algunos minerales (hollin y turba), regaliz.". O también leed esta "[..]Vino de color cereza muy cubierto con leves reflejos color teja. Aroma de fruta negra madura, licoroso, con notas de pimienta negra y roble nuevo tostado. Muy complejo y especiado. En boca es potente, carnoso y con una buena estructura tánica, elegante y untuoso. El final es largo, fresco y fácil de beber gracias a su buen equilibrio ácido y fácil de beber gracias a su buen equilibrio ácido y gran finura". También leo en blogs que ha habido añadas aún mejores que esta (pero sólo dos) aunque creo que con ésta íbamos 'sobraos'.

Parece que contiene en su composición cabernet sauvignon en un 46% y tempranillo en un 54%. Pasó nada menos que 26 meses en barrica de roble americano, y que sepáis que es un vino artesano que está triunfando dentro y fuera de nuestro país. Cuenta también su web que "[..] El vino Barón de Chirel surge en 1986 a raíz de una elaboración experimental a partir de una selección de uvas de viñas muy viejas, de más de 30 años, de muy bajo rendimiento y gran calidad. De los resultados de esta prueba nace el que será precursor de los que podrían denominarse, vinos de la nueva era de Rioja. Un vino de producción muy limitada, que recoge los caracteres del viñedo, del suelo y de la variedad, dentro de un conjunto armónico. A partir de la cosecha 1995, Riscal selecciona manualmente las uvas para este gran vino con la instalación de mesas de selección o “Trie”. Riscal es la primera bodega en España que introduce este sistema. Con Barón de Chirel, Riscal marca un hito en la elaboración de vinos de calidad. De gran éxito en el mercado nacional e internacional, este vino es ideal en el maridaje con carnes rojas y blancas, asados, caza, aves, arroces, legumbres estofadas, setas, quesos curados y azules".

Marqués de Riscal 2005

Os cuento por último que combinó a la perfección con las gachas que tomamos hace unas semanas e indudablemente nos molestamos en enfriarlo correctamente y en decantar según los cánones, disfrutando por tanto de un gran sorbo que en la mesa dio casi por primera vez bastante de qué hablar, discutiendo con mi hermana que lleva casi un año dando cursos de cata.

Barón Chirel 2.002 ha sido seleccionado entre los 40 mejores vinos de España con una puntuación de 96 sobre 100 en la guía campsa 2007.

Pues nada, que si salís hoy de vacaciones mucho cuidado en la carretera y feliz Semana Santa, el Lunes nos seguiremos viendo por aquí.

Salud.

13 marzo 2008

EL DIA DE LAS GACHAS: LA PREPARACION Y DISFRUTE (PARTE III)

Bueno, hoy vamos dar por terminado con este serial sobre las gachas de mi familia prepararando el elemento fundamental de la velada, la porra o gacha de almortas. Quiero recordaros que esta preparación es una técnica familiar a la que brindo un especial homenaje desde este blog, lanzando de nuevo un deseo al aire pidiendo que de estas fiestas gastronómicas haya muchas más por los años de los años. Aquí os voy a publicar por fin los pasos y las fotos de una de las preparaciones más sabrosas y selectas de la cocina tradicional española, y además algún que otro secreto de nuestra hornada empleado en la técnica general de dicha preparación. Aviso a navegantes, las gachas que preparamos son más sofisticadas que las manchegas, y son picantonas.


Empezaremos por el recipiente. Este que véis fue comprado hace unos años en tiendas especializadas. Se trata de una sartén de hierro fundido a la que se la debe cuidar cuando no se use, es decir, una vez oficiado el plato se debe de limpiar a conciencia, y se la debe de engrasar de aceite de oliva y guardar tapada en papel o plástico. Recuerdo ahora mismo que con el cambio de gas a placa todos nos acordamos precisamente de este plato y del perolo, y claro ¡hacer unas gachas en vitro! parecía por aquel entonces una locura. Pero claro, los tiempos han cambiado, y mi madre quería comodidad y seguridad ante todo. Pues aunque alguno me mate cuatro veces os diré que las gachas realizadas en vitro salen excelentes, pese a que los meneos que hay que darles sean menos. Claro que echamos de menos el fogón con esta elaboración, pero esto ya no es posible a no ser que nos vayamos a la casa del pueblo de mi padre, que claro está ya serían palabras mayores. Es de destacar que el gas o la lumbre le proporciona al guiso calor homogéneo y versatilidad con los movimientos empleados en cacharrería, y también obtenemos esa 'foto' perfecta que todos añoramos de nuestras preparaciones favoritas, es decir, los alimentos al calor de la llama. Pero esto ya no podía ser, y no es que estemos más contentos es que en verdadse pueden realizar sin ningún problema.

Bueno, pues vamos a lo que vamos. Empezaremos mostrando algunos hígaditos ya fritos que posteriormente vamos triturar junto con algo de agua. Esto os puede parecer asqueroso, pero es una de esas técnicas que hacen que un guiso sea tan especial. Es algo parecido a cuando preparamos un guiso marinero el cuál lleva fummet o se baten las cabezas de las gambas, o se hacen majaos. El hígado es un saborizante maravilloso que se emplea en muchos platos ¿nunca habéis echado un poco de paté en el relleno de unos canelones de carne?.


Una vez tengamos los higaditos preparados empezaremos la elaboración de las mismas. Para ello echaremos dos o tres dientes de ajo pelados para que doren unos minutos en menos de un dedo de aceite de oliva.


Una vez dorados los reservaremos y empezaremos a calibrar la harina de almortas. Para ello debemos de calcular que para seis personas son 12 cucharadas soperas colmadas. Así os podéis hacer una idea de la proporción si sois más o menos comensales.


Empieza ahora el grueso de la elaboración. Uno de los pasos más importantes es tostar la harina a fuego medio, y gracias a una cuchara, aplastaremos y/o removeremos haciendo en definitiva que queden sueltas, y que el aceite les llegue bien a todos lados.


Veréis que se forman abundantes grumos los cuáles debemos de intentar disminuir en la medida de lo posible. Esto realmente lo haremos con el agua que echaremos poco poco. Os recomiendo que la echéis caliente o como poco templada.


Probablemente os lleve unos diez-quince minutos remover bien todo el preparado. Tened paciencia, la recompensa esta cerca.


Echaremos ahora una cucharada sopera de pimentón picante. Aquí la proporción es un poco relativa (a ojo), es conveniente quedarse cortos, ya que si esto pasa lo podremos compensar con el aceite apimentonado dónde freímos en otro post el tocino y el chorizo que posteriormente comeremos junto con la gacha. Otra opción es posteriormente tostar algo más aparte y en un poco de aceite de oliva, y echarlo cuando las gachas esté hidratada (pero no os lo recomiendo)


Una vez rehogado el pimentón y tostada la harina, echaremos más agua y poco a poco. No está mal que alguien os ayude, uno que eche el líquido y otro que remueva con vigor. El caso es que la harina debe de ahogarse bien dentro del líquido gracias a los movimientos compulsivos con la cuchara. Subiremos el fuego poco a poco.


Echaremos ahora la sal (también a ojo), aunque podemos echarla un poco más tarde si queréis, e iremos removiendo y viendo si la harina sigue pidiendo agua.


Las tonalidades cambian por momentos, esto lo provoca el pimentón y la harina tostada, que con el calor espesan y escurecen. ¿Cómo deberían quedar de espesas? pues como os muestro en las fotos al escurrir la paleta deben de quedar restos de gacha en la misma. Pero por si no lo véis claro, imaginaros que se trata de un puré o de un chocolate a la taza espeso. Para que lo sepáis gacha significa masa blanda, ni crema, ni sopa.


Echaremos ahora el orégano y la alcaravea. Nosotros echamos un puñadito de cada a ojo.


Ahora vienen los hígaditos triturados y colados. Aquí habremos llegado al ecuador de la preparación. ¡Mucha suerte!.


Empezaremos a remover enérgicamente para que la gacha empiece a cuajar de verdad. No tengo fotos en pleno movimiento porque no había mucho luz en la cocina, pero para que os hagáis una idea, los movimientos deben de ser circulares y rebañando el fondo y los lados de la sartén.


En algunos momentos veremos que empiezan a espesar estrepitosamente, así que echaremos pellizcos de agua para que al final se asienten en su proporción correcta.


Probaremos de nuevo de sal y de picante (podéis echar una pizca de cayena si lo véis necesario) o si debemos de echar más esencias y aromas. Esto lo proporciona un poco del aceite de la fritura de los torreznos y el chorizo. Echad sólo un chorrito. Es en este punto dónde oscurecerán de verdad y las gachas cogerán ese brillo característico. ¡Ah! mientras se echa remover bien, empezaremos a bajar el fuego a algo menos de la mitad.


Demostración del espesor de las mismas.


Ya empiezan a estar preciosas, como veréis no paramos de remover.


Es en este punto cuando empezaremos a bajar el fuego progresivamente y deberemos de dejar reposar cada dos minutos o así, para volver a remover enérgicamente.

Las gachas estarán listas cuando empiecen a 'follar'... ¿ esto qué es?, Os adjunto un vídeo casero para lo que véais. Es una especie de suave ebullición que indica que la gacha está terminada y poseé la temperatura correcta para su ingesta.


Una vez en el plato ¡preparad abundante pan!


¡Mmmmmmmhhh!



Pues nada más chicos. Como veréis no quedó nada en el perolo. Se me había olvidado deciros que los restos de gachas o el socarrado está tan bueno como la gacha normal.


Tengo que dar gracias a mi madre por su regalo, a mis hermanos por las fotos y en general a todo el soporte familiar para hacer que este reportaje se haga realidad. También gracias a todos por leernos y por seguirnos, y un beso muy fuerte a los nuevos lectores. Espero os haya gustado el reportaje.


Salud.

Por si queréis ver las partes previas del reportaje.

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