Cremas de verduras

Ricas cremas de verduras para elaborar en estos meses de frío, para que disfrutéis con los vuestros de unos primeros platos muy sencillos, vitaminizados, mineralizados y muy nutritivos que os saquen de más de un apuro. ¡Pincha en la imagen!.

Sopas

Echar un vistazo a las sopas que tenemos en el blog para que hoy mismo las hagáis en casa, reconstituyentes y con una inmediatez sorprendente ya que todas ellas son muy fáciles de hacer. Ideales para las cenas y para que os saquen del apuro en un primer plato. ¡No os las perdáis! ¡Pincha en la imagen!.. ¡Pincha en la imagen!.

Masas y panes

Hogazas, panes de molde, barras de pan, panecillos, masas de pizza, focaccias el mundo de las masas nos apasiona y aunque no tengamos las habilidades y técnicas de los panaderos de verdad, con el tiempo vamos perfeccionando esta maravillosa técnica de hacer pan en casa. ¡Pincha en la imagen!.

Restaurantes y bares

Restaurantes, bares, chiringuitos, nos encanta contaros cosas de los sitios a los que vamos, decidimos hace tiempo hablaros solamente de los sitios que más nos han gustado intentando siempre hacer una crítica constructiva de todos ellos. ¡Pincha en la imagen!.

Nuestra selección de productos comerciales

Analizamos los productos gastronómicos comerciales que más nos gustan, también productos que nos envían empresas y particulares aunque este tipo de colaboración os la indicamos a pie de artículo. ¡Pincha en la imagen!

Nuestros viajes

Crónicas de nuestros viajes nacionales e internacionales para todos los que queréis tomar nota de algún testimonio de nuestra experiencia particular. Intentamos siempre afrontar los artículos desde el punto de vista culinario, aunque nunca falta una breve descripción del lugar a donde vamos. ¡Pincha en la imagen!.

Aguas minerales

Las aguas minerales siempre nos han llamado la atención, nos gusta probar las aguas minerales de cualquier parte del mundo, independientemente de modas y tendencias, y sacamos nuestras conclusiones en una sección independiente en el blog. ¡Pincha en la imagen!.

Patatas fritas

Las patatas fritas de bolsa son desde siempre nuestra perdición, desde que tenemos el blog nos encanta probar marcas nuevas y aunque las que más nos gustan son las patatas fritas tradicionales, somos muy abiertos de mente y probamos de todo tipo de snack. ¡Pincha en la imagen!.

Aceites de oliva

Normalmente probamos aceites de oliva virgen extra de todas las procedencias y variedades, es otras de nuestras pasiones desde hace muchos años y siempre os mostramos las fichas de los aceites que más nos gustan. ¿Decidirnos por uno en concreto?. Imposible, menuda calidad hay ahí fuera. ¡Pincha en la imagen!.

Repostería

Las recetas dulces que os mostramos en el blog son una selección de las que mas nos han gustado en casa, los que nos conocéis sabéis que no somos muy dados a la repostería pero tenemos claro que existen dulces inolvidables que tenían que tener hueco en nuestro blog. ¡Pincha en la imagen!.

31 agosto 2007

TODA UNA VIDA CON LAS CROQUETAS

Vaya vaya con las croquetas. Creo que este es uno de los platos fundamentales de la vida moderna. ¿Quién no las ha probado hasta incluso crudas?. No me negaréis que desde que se idean hasta que se comen es una maravilla de alimento, que además está al alcance de todos nosotros por muy poco dinero porque piénsalo, además de estar muy bueno, es muy versátil, apetecible, congelable y muy socorrido. Esto hace que lo poco agradecido y laborioso que es hacerlas (porque lo es), se nos olvide al instante.


Las croquetas además son mágicas, a ver, sobre esta famosa masa ¿cuántas tardes habrá unido en armonía a familia y amigos? ¿Cuántos recuerdos buenos sobre ellas tendrá la gente y cuántas historias tendrá que contar?. Y por qué cuándo se sale a picar algo a un mesón o restaurante, ¿vas y las pides? Pues mirad, lógicamente no hay estudios sobre esto, pero parece que las croquetas poseen la fórmula secreta del placer porque además de gustar a casi todo el mundo, no entiende ni de edades, ni de momentos ni tampoco de sitios.

Y es que poseen además el don de la fusión. No veas tú con qué cantidad de cosas combina, y no digamos la magia de su diseño claro, ya las ves cuadradas, líquidas, pequeñas, francesas (enormes) etc. Además por no entender de estándares ni de clichés, las habrás probado por ahí de cientos de maneras y no digamos las decenas de formas de hacerlas que habrás visto en televisión, restaurantes y recetarios. También, y si no os habéis dado cuenta, quizás posean las calorías que son más transparentes para la gente, porque hasta los más mirados en esto de cuidarse, las consumen sin problema ¿verdad?.

Por último estaréis de acuerdo conmigo que de entre todas, la mejor receta de croquetas que habéis probado, no es la que yo os voy a poner (ni por lo más remoto) yo sólamente voy a orientar al que no sabe hacerlas o sólo ha probado las de bolsa. La mejor receta de croquetas caseras no existe, pero cada uno tenemos una que nos encanta y esa es la que hemos comido cada uno en nuestras casas, y con razón.



Según el médico, profesor, escritor y crítico de cocina Francisco Abad Alegría en la web de milbos calydeNo es raro que existiese antes de principios del siglo XIX, aunque parece que pudo ser el ilustre cocinero francés Antonin Cáreme, inventor de tantos platos y modos de cocinar, quien la hizo entrar en las cocinas nobles. Conocemos que uno de los platos que sirvió en un banquete que preparó para el principe regente de Inglaterra y el Gran Duque Nicolás I de Rusia, el 18 de enero de 1817, fueron las croquetas à la royale.”

Añade que es muy probable que la primera croqueta fuera de patata, con o sin huevo. También comenta que Alejandro Dumas, en su famosa crónica del viaje a España en 1846 siendo enviado a la boda de la infanta Luisa Fernanda (esposa del duque de Montpensier), menciona esta fórmula de croqueta de patata como la croqueta española.

Resalta también que en Estados Unidos, muy influidos en la cocina de los franceses e ingleses mediante fórmulas sencillas que se hacían desde Francia (todo esto en el siglo XIX), hablan de en libros de recetas de fórmulas de croquetas de patata usadas por varias asociaciones (damas presbiterianas de Ohio o vegetarianos teósofos de Norteamérica). Aunque parece que ya se empezaba a ver la luz y a preparar croquetas con ingredientes animales.

Un libro de cocina americano recogía por 1857 las croquetas de pollo. También recogía la costumbre de muchos habitantes del Osceola (Iowa), que en 1892 aprovechaban las plagas de langostas para hacer supuestamente deliciosas croquetas de estos saltamontes.



Añade este escritor, que “[..] por lo que se refiere a España, parece que la croqueta se introdujo con mayor lentitud. El famoso manual de Rementería, autor-traductor, no las menciona en 1837, como tampoco lo hace el popular manual de Giménez Fornesa en 1871. Tenemos noticia de ellas en el popular libro de Altimiras de principios del siglo XX y de nuevo en otro clásico para recién casadas, que las menciona en el primer tercio del mismo siglo, refiriéndose en los dos casos a preparados de pollo, conejo, merluza o bacalao. "

Añade por último que “[..] resulta interesante el testimonio de Dña..Emilia Pardo Bazán, que recoge fórmulas de croqueta con pollo o vaca y dulces ya en 1913, y asegura que son populares en España con el siguiente argumento:.." el plato es sin duda transpirenaico; pero está tan extendido en España que Valeralo comió muchos años en una venta de Despeñaperros, y el mismo hecho de que todas las menegildas lo estropeen, indica su popularidad. Hay que añadir que la croqueta, al aclimatarse a España, ha ganado mucho. La francesa es enorme, dura y sin gracia. Aquí, al contrario, la hacen bien, las croquetitas se deshacen en la boca, de tan blandas y suaves".
Pues ya habéis comprobado que la croqueta ha evolucionado con los siglos, aunque todavía tiene mucho que decir ya que hoy por hoy sigue siendo vanguardista. Desde luego el cocinero que sabe hacerlas o es original con ellas, acaparará con seguridad la atención de todo su público con este plato, convirtiéndose en todo un referente en las cartas de los restaurantes y bares locales.

Yo la verdad, he probado tantas croquetas que no tengo suficiente memoria para recordar muchas de ellas, sólo recuerdo que un montón de ellas eran excepcionales. Recuerdo ahora croquetas hechas de hongos, con chorizo, con gallina, con lacón, con trigueros, con setas y trufa, con marisco, con verduras, con cebolla caramelizada, con salmón, con morcilla y pera etc.

Nosotros en casa las comemos mucho desde luego sobre todo por lo socorridas que son, y somos de los que aprovechamos la ropa vieja o las sobras de cocido para preparar unas de nuestras croquetas favoritas, aunque es verdad que nuestras madres son las que nos surten de las mismas con creces.

Y no os quiero aburrir más, mis favoritas son todas y ninguna, en el fondo me dan un poco lo mismo porque en este punto os tengo que reconocer que este plato no es para mí una pasión desbocada. Ahora, igual que os digo que no es una pasión, os comento que he sido afortunado en probar muchas y excelentes croquetas Unas finas y selectas, otras minimalistas y otras muy famosas. Con esto sólo os quiero decir que no me entusiasman en general, no por no haber probado y variado, si no porque estas bolas rebozadas y yo, no conectamos del todo.

Igual a estas alturas os habéis llevado una sorpresa. Lamento entonces no transmitiros quizás toda la pasión que este manjar se merece, aunque como veréis intento ser objetivo en mis comentarios. Por lo demás eso queda ahí, todo lo que he visto y he probado, y como no, la gente que me rodea que es quién disfruta de verdad de ellas es lo que hace realmente que reconozca que es un plato grandioso y que algo grande me estoy perdiendo. Aunque os aseguro que más no puedo hacer.

Sobre las técnicas para elaborarlas os voy a poner la que usamos nosotros en casa. Esta técnica la vimos en la televisión a algún gran cocinero, pero no recuerdo si fue en el canal cocina, Jose Andrés o Karlos Arguiñano. El caso es que existen otras muchas que son seguramente más fáciles, aunque ésta nos gusta mucho. Apicius, y su técnica de la manga pastelera desechable, presenta una forma de hacerlas insuperable, nos describe su elaboración como un rellena-extrae-corta, muy intuitivo e higiénico, pero no lo llevamos a cabo. Os invito a todo esto a que os deis un paseo por su web, que no tiene desperdicio.

Hemos aprendido además algunas pequeñas técnicas que consiguen que por norma nos salgan bien siempre que las hacemos, en la receta os las explico con más detalle. Me quedo eso sí con el uso de la cebolla en su elaboración, algo que mucha gente (como yo) no suele usar, pero que a día de hoy lo consideramos fundamental.

Bueno, pues acabo ya. Para hacer las croquetas y antes de nada, nos tenemos que planificar, y plantearnos perder casi dos horitas de nuestro tiempo, una tarde cualquiera. Con esto os digo que por favor si os lanzáis mucha paciencia, que es eso lo que se está perdiendo en la cocina con los años, y para elaborar unas buenas croquetas, esto es fundamental.

Si sólo coméis de bolsa, se acabó. Tomad nota y espero que os gusten.

Foto extraída de el pollo valiente
Salud.

CROQUETAS DE BACON Y CEBOLLAINGREDIENTES (para 2 personas)
4 tiras de bacon
1 Cebolleta pequeña
1 cucharada sopera de harina fresca.
Pimienta Negra Entera
Nuez Moscada
Sal
Leche entera (del tiempo)
Pan rallado
2 Huevos frescos
PREPARACION
Para empezar necesitaremos harina, algo de mantequilla fresca y aceite de oliva virgen extra. Cogeremos una sartén amplia y limpia, y pondremos las grasas a calentar en una cantidad aceptable porque la bechamel debe de contener una generosa proporción de grasa (aproximadamente una cucharada sopera de mantequilla y dos de aceite).

Una vez bien fundido echaremos la cebolla en brunoise y rehogaremos lentamente. Echaremos a los cinco minutos el bacon en trozos mínimos. A fuego suave llegaremos a tener el refrito hecho y es entonces cuando echaremos la harina sin más. Dejaremos que se mezcle todo bien (os recomiendo que los rellenos se echen al principio para que desde el comienzo la masa adquiera todo el sabor).

Ahora es cuando echaremos poco a poco la leche a temperatura ambiente (o caliente) sin dejar eso sí nunca de remover (queda mucho mejor que fría, que provoca grumos). Una vez empiece a cuajar la bechamel, bajaremos el fuego un instante y echaremos una pizca de sal. Removemos y echamos la pimienta negra que será recién molida. Finalizaremos oficiando una pizca de nuez moscada, pero sin pasarnos.

Ahora, con el fuego medio y sin dejar de remover para que no se pegue la masa a la base de la sartén, seguiremos echando leche hasta que la bechamel quede echa una papilla más bien espesa (si se queda bien pegada a las paredes de la sartén). Por proporciones, aproximadamente es una cucharada de harina algo colmada, y algo más de medio litro de leche para unas 18-20 croquetas.

Lo probaremos ahora de sal y cuando nos guste el punto, apagaremos el fuego (os recomiendo que queden bien sabrosas porque luego se agradece notar bien su sabor).

Primer parte acabada. Dejaremos entonces enfriar la masa en la sartén, con un papel de plástico de cocina por encima que cubra muy bien todo, para que no se reseque, y empezaremos a preparar el reboce.

Segunda parte. Una vez fría la masa cogeremos dos platos hondos, uno con pan rallado abundante, y otro con los huevos muy bien batidos y sal. También nos aprovisionaremos de dos cucharas soperas (haciendo quenelle). Es útil tener a mano una bandeja grande, para ir poniéndo las croquetas conforme las rebocemos. Es en este punto cuando empieza la labor de hacerlas cuidadosamente.

Quitamos el plástico que recubre la masa y cogeremos las dos cucharas. Gracias a éstas iremos arrancando masa de la sartén y moldeando esta parte de la masa haciéndolas la forma (como gustéis). Después, y sin tocarlas, las depositaremos primero por el huevo batido, las empaparemos bien, y luego las tiraremos al pan rallado y las moveremos con las cucharas. Una vez el pan adherido, ya podremos usar la mano para moldear bien y que penetre a conciencia el pan rallado en la superficie de la croqueta. Esta parte es la parte crítica y fundamental.

Así una a una, y bien escurridas de pan, las dejaremos en la bandeja y sin apilar hasta que tengamos todas hechas. Una vez hecho esto, nosotros las metemos en un tupper grande con cuidado separando los pisos que se van formando con papel de aluminio. Directas al congelador.

Duran meses congeladas.

Salud.

Print Friendly and PDF

30 agosto 2007

SE BUSCA. NORDIC MIST BLUE

Hace poco nos regaló un amigo mío dueño de un garito en Almuñecar (Granada), cinco botellas de esta curiosa bebida que todavía a día de hoy no encuentro en los supermercados. Y mirad que las he intentado buscar en cientos de sitios, Makro, en todas las grandes superficies y hasta en alguna bodega que otra, y nada. Está claro que este producto está dirigido para y por la hostelería, pero es que por más que lo pienso me extraña que no salga a la venta, cuando ya he visto a la gente en los bares paralizados al ver algo tan original.


De todas formas es curioso, mucha gente la conoce y de los bares, cuando el producto no ha tenido la más mínima publicidad. Me alegro que al menos Internet no te deje sólo en esto. Existe una web y en español sobre el producto, cuando éste aún no se le puede encontrar. Esto es algo realmente original, porque en este país y por desgracia, una web se desarrolla casi siempre cuando el producto está perfectamente asentado en el mercado.

Para mí, gracia de la publicidad, está en la poca naturalidad la de los actores....

Lo que ya sí que es curioso es que la campaña publicitaria utiliza sólo la imagen de esta tónica y no la del producto, no hablan de la tónica en concreto pero si de la “tónica de cada uno”, y de frases como acometer “una supuesta infidelidad”. Es curioso que la echéis un vistazo porque de este modo y con estos juegos de palabras, apoyados con este fantástico nuevo logo, dan a conocer formas de serle infiel a las cosas que más te gustan, como ya empezaron a hacer con aquella agresiva campaña y primer anuncio de la Nordic Mist regular o tónica normal en España allá por 1997.




Pues la primera vez que supe de esta tónica fue hace medio año, cuando me la encontré en la web de directoalpaladar.com. Desde este día anduve buscando con atención en supermercados y pubs, y con el tiempo, he visto que a excepción de un par de bares, poco la hemos visto. Os cuento también que aunque llame mucho la atención su color, su sabor y aromas son exactamente iguales que la tónica blanca, con lo que la compañía consigue diferenciar en un bar la tónica Nordic Mist del resto, sin alterar el sabor ni el olor de la excelente tónica Nordic.

Está claro que han querido rescatar ese color azulado que ocultamente posee, y que sin querer lo hemos visto en algunos bares bajo el influjo de los tubos de neon, cuando de repente las tónicas se volvían fluorescentes gracias a la luminosidad de su componente principal, la quinina.



Pues no sé si sabréis que este alcaloide aromatiza y a su vez amarga la bebida, y no hay otro equivalente. Y desde luego ya no es lo que en su día fue, agua carbonatada con abundante quinina, algo muy amargo pero que ayudaba a paliar el paludismo o malaria. Ahora lleva una proporción muy pequeña de la misma (como la cuarta parte) ya que ingerir grandes cantidades no es recomendable.




Según wikipedia la bebida se originó en Paso de los Toros en Uruguay "dónde se añadió quinina1000 al agua carbonatada como medida de profilaxis contra la malaria. Su consumo inicial fue entre los soldados y médicos de las las colonias inglesas de las zonas tropicales de Asia y África; pero luego se extendió por todo el mundo". La empezó a comercializar Schweppes en 1783 (Johann Jacob Schweppe).

Pues poco más amigos, que si la tienen en algún bar que frecuentéis, pedirla con la azulada pero incolora ginebra Bombay Sapphire, mucho hielo y mucho limón (¿Habéis probado The London Gin? Esta sí que es azúl). Ambas son todo un lujo digestivo cargado de historia que encima, te entrará muy bien por los ojos.




Saludos a Jose y Begoña, del Kelibia Pub.

Print Friendly and PDF

29 agosto 2007

SOPA FACIL DE CHIRLAS Y GAMBAS

Hola chicos, esta es otra receta que mi madre heredó de su madre y que desde tiempos inmemoriales se ha hecho cada vez que se compra pescado fresco en mi familia. Da la casualidad que en casa de mi madre siempre se ha puesto los Miércoles o los Jueves que es cuando mi madre va al mercado de Ventas a hacer la compra gorda de la semana. ¿Y por qué estos días y cuando va al mercado? (os preguntaréis), pues porque primero, es obvio que compra un pescado que con total seguridad no es de la semana anterior, y segundo, porque gracias a sus espinas, logramos hacer un improvisado fumet que dará cierta personalidad a este sencillo plato.

Y os digo, realmente el plato no ofrece nada nuevo, es una sopa de marisco al uso sí pero quizás algo coja en ingredientes, eso sí, todo esto tiene matizaciones. La sopa está exquisita, es barata, fácil, y todo el mundo es capaz de hacerla, pero los amantes de la genuina sopa de marisco diréis que la sopa está lógicamente mejor con más cosas. La verdad es que sí, pero con este preparado sólo os hace falta comprar unas pocas chirlas y unas gambas majas y frescas, y tener en cuenta que con ella lo que se pretende es salir del paso un día con algo rápido, que alimente y que lógicamente encante.


Las chirlas, por si nunca las habéis comprado, debéis de comprarlas frescas y ver que desde el mostrador del pescadero estén bien cerradas. ¿Es suficiente esto para distinguir las frescas de las que no? Pues es complicado de explicar, eso, eso realmente se ve. Lo mejor que ahora se me ocurre es que preguntéis sin más al pescadero, o que vayas a alguien de confianza, pero siempre evitar comprarlas congeladas o cerradas en una bandeja. Una vez adquiridas ponlas en un barreño con agua y sal para que suelten la tierra durante 1 hora. Luego las puedes conservar dentro de un trapo húmedo y bien cerrado como también pasa con las almejas (o viceversa). Cuando las vayáis a cocer, si hay chirlas que están abiertas las podéis tirar sin problemas, no las echéis nunca. Una vez cocidas, si alguna está cerrada no la intentéis abrir, aparte de no haberse hecho por dentro puede estropearos la experiencia. Y por último, sólo congelarlas una vez hechas. Por si no lo sabéis, las chirlas suelen estar a unos 6€ el kilo, y no hay variedades mejores o peores en nuestros mercados.

Print Friendly and PDF

28 agosto 2007

¡QUE VIENEN LOS PIMIENTOS ASADOS!

Ahora que va a empezar la temporada de los frescos y carnosos pimientos rojos, os adelanto un post que quedó en el olvido el año pasado, se trata de  cómo asarlos y prepararlos para comerlos en una rica ensalada. Seguramente los habréis hecho alguna vez, pero como siempre y para quién no, os explico la forma de oficiarlos en cada con la que saldréis a hombros después de la comida :).


Os comento que la ensalada de pimientos realmente es una ensalada anual, es decir, no entiende de estaciones o de temporadas. Al tener en los mercados los pimientos todo el año, se pueden hacer siempre que se desee. Pero es innegable que los pimientos morrones están en su máximo esplendor desde finales de agosto hasta bien entrado el otoño. No tenéis más que ver como bajan los precios y que hermosos son en esta época final del verano.

Print Friendly and PDF

27 agosto 2007

LOS ESPETOS, CULTO AL PESCADO

Bueno, antes de nada una advertencia, a quién le guste el pescado y no conozca los espetos o espetones de sardinas, por favor, que se de una vueltecita por las costas de Málaga y Granada y los pruebe, porque de verdad que se está perdiendo algo genuino y riquísimo, que encima es sano, barato y que se cocina de forma cien por cien natural.


Y es que probablemente si no has bajado por el sur, o no has estado por algunas zonas de Galicia, o en su defecto, en algunos chiringuitos de las playas de casi todo el litoral, no sepas de qué te estoy hablando, pero si alguien te lo ha contado, o lo sabes porque lo has visto en algún programa, documental o revista, todo las maravillas que cuentan sobre esta forma de comer pescado, son ciertas.

El espeto de sardina (que es el más conocido) es un manjar que independientemente de los beneficios que aporta a la salud, es 100% recomendable y sobre todo en verano. ¿Por qué?. Pues muy fácil, porque la sardina alcanza su máximo esplendor y calidad. Adquiere en esta época (ya está acabando) una capa de grasa que la hace mucho más sabrosa, y el bocado es único, acompañado eso sí de una buena y fría cerveza o un refrescante tinto de verano. ¿Se puede pedir algo más mientras pasas tus vacaciones cerca del mar?.



Y sobre esto, Consumer dice “El verano es temporada de sardinas, la época en la que abundan y alcanzan la cumbre de su sabor. En numerosos pueblos de la geografía del país, no hay festividad o reunión estival que no se corone con una buena sardinada. Todas las costas españolas, y algunos pueblos y ciudades del interior, la consumen con variadas técnicas de asado, aunque todas buscan que el pequeño y llamativo pescado quede jugoso”.

Pues lo de los espetar las sardinas lleva ya haciéndose muchos muchos años. Su origen como es lógico es confuso y muy general. Por espetar, se puede espetar cualquier cosa. Literalmente espetar es encañar o ensartar algo en una caña. Lo más normal es que sean sardinas, pero pueden ser calamares, sepias, patas de pulpo, pescados más grandes, carnes, aves etc. Se sabe que fue en Málaga dónde se empezó a espetar sardinas, probablemente en los alrededores de la capital. Se sabe que su origen está relacionado con las celebraciones, y no con sustentos de pescadores o tradiciones ancladas en otras épocas. Yo supongo que esto de los espetos empezó a raíz de las moragas o fiestas nocturnas en las playas (tipo la fiesta de San Juan). La gente tiraba del pescado para preparar cenas alrededor del fuego y cerca de las orillas a base de la quema de maderas y ramas secas, y se empezaría a pinchar en cañas cogidas de los alrededores para que el pescado se hiciera cómodamente a la vera de las llamas, y no resbalara hacia el fuego.

Pues la forma de espetar una sardina es sencilla, yo nunca lo he hecho, pero el secreto (si lo hay) es que el pescado esté muy fresco y tenga un tamaño medio, es decir, ni sardinillas pequeñas, ni muy grandes que son las peores. Además, debemos de atravesarlas correctamente por la caña y sin eviscerar, dejarlas un poco separadas para que no queden partes sin hacer y echarles sal gorda. Dicen que si empiezas a practicar, las dos primeras sardinas serán las únicas que te ofrecerán resistencia a la hora de encañarlas, las demás se harán hasta sin mirar porque cualquiera es capaz de hacerlo.


Turgranada.com no se anda con rodeos y cuenta en su web “[..] Esta comida es una que se hace y consume en la playa. Tener las sardinas en un recipiente con agua de mar, si ello es posible. Irlas sacando, salándolas con sal gruesa y, sin quitarles la cabeza ni las tripas, ensartarlas en unas tiras de caña de unos veinte centímetros de longitud. Hacer un montoncillo en la arena, como de medio metro de largo poco más o menos y encarado a la dirección de donde viene el aire. En su lado posterior, protegido del viento, hacer un fuego en toda su longitud utilizando las ramas, algas o maderas secas que encontremos. Al estar el montículo orientado en la forma dicha, y al clavar en el los espetos para asarlos, el humo irá en sentido contrario a las sardinas, evitando, de esta forma que pudieran ahumarse. El asado ha de ser lento. Al espetar las sardinas, iremos atravesándolas de una en una. La caña debe penetrar por el lomo saliendo por el vientre y, en su recorrido, habremos de procurar que se deslice justamente por encima de la raspa central. Las cabezas siempre apuntarán en la misma dirección. En esta posición, colocaremos el espeto sobre el fuego y si lo hemos hecho bien, no habrá riesgo de que se caigan las piezas sobre la candela. Una vez asada la carne inferior le daremos la vuelta para que se ase por completo. Rociarlas con limón y servirlas bien calientes”. Mejor explicado imposible, añade curiosamente al final “[..] La sardina asada, tan deliciosamente primitiva, es una sugerencia a la soñera, a la hartura, al vino asifonado y al eructo.”

Pues insisto en esto, el espeto se debe de colocar paralelo al fuego y un poco inclinado para que se asen uniformemente, y las cañas deben de estar repletas de peces las cuáles deben de moverse para que la sardina reciba el calor por todos lados. Si no existieran llamas y sí ascuas, las sardinas casi se inclinarán totalmente sobre las llamas en busca del calor, pero esto no suele ser lo habitual.

El que se haga en pequeñas barcas, a todo esto, algunas muy bonitas, creo que está ideado más para el turismo que para otra cosa, aunque eso sí, con este invento no se ensucia la playa y se trabaja más cómodamente esta improvisada barbacoa. Me gustaría saber qué sitio fue el primero en llevarlo a la práctica, seguro que se aprovechó de alguna barca abandonada a sus alrededores sin darse cuenta de que había inventado todo un espectáculo visual entorno a los chiringuitos de la playa.

Pues de todo este arte hay una cosa que me ha llamado muchísimo la atención, y es que ya existe una escuelas de espeteros en Málaga dónde aprenden el oficio y animan a la gente a aficionarse a trabajar en este gremio, oficio que a todo esto está bien pagado (de 1500€ a 1800€ al mes). Y es que además de aprender a asar estos peces adecuadamente, adquieres la licencia de manipulador de alimentos, aprendes las propiedades gastronómicas de las sardinas, clases de leña, orientación de la candela etc.

Pues nada más, que por favor os quedéis con la copla, espeto igual a salud. Y por favor, los espetos se comen con los dedos, y tened cerca muchas servilletas. Si queréis ver como se las gastan en Málaga con las frituras, alucinad.

Fritura para cinco




Print Friendly and PDF

24 agosto 2007

RESTAURANTE PECAO, LA MATA EN TRANSFORMACION

RESTAURANTE CERRADO


Bueno, pues vamos a uno de los platos fuertes de nuestro verano (y nunca mejor dicho). Han abierto en La Mata (Torrevieja) un restaurante de cocina de autor el cuál descubrimos ya aquí por Internet y al que no dudamos en ir una noche de este pasado mes de Julio. Y es que buscando por la red, la zona no da mucho de sí. Sólo destaca algún restaurante que ha reformado su cocina, o algún local todo terreno de la zona como ocurre cerca ya de Torrevieja o en Guardamar.



Una tarde pasamos a ver dónde estaba y vimos que tenían jornadas gastronómicas emulando platos de restauradores muy famosos. Y la verdad es que desde la fachada el sitio ya era diferente al resto de oferta de la zona, destacando como podéis ver el buen gusto de la iluminación y decoración, y luego ya al entrar, la amabilidad característica del personal de este tipo de sitios.

Nos sorprendieron nada más sentarnos con una carta de aguas adjunta a la carta normal del sitio. Esta carta tan peculiar poseía referencias internacionales que es verdad que ya venden en muchos sitios, con envases espectaculares y grandes historias (todas rondaban los 5€). Luego pasamos a pensar qué pedíamos, y después de conversar con el maître nos decidimos por el menú degustación del restaurante (con algunos cambios) y con la elección del maridaje, del cuál, en cierto modo nos arrepentimos porque al no controlar lo que bebimos, fue el culpable de que nos sentara mal la cena.



Bueno, se empezó con una degustación de aceites nacionales, esto es algo que por un lado agradezco, pero cuando me lo paro a pensar en frío, no me parece tan buena idea. Nos pusieron cuatro cuenquitos, desde el más suave y dulzón (el de Jaen), pasando por el ‘diferente’ de Navarra, el afrutado y algo amargo de Gerona y el picante y pronunciado de Mallorca. Bueno, digamos que todos estaban muy buenos, pero el aceite más impactante creo que fue el de Navarra. De todas formas a la larga nos llenó mucho pero claro, a ver quién se resiste a mojar pan en aceite cuando se trata del primer bocado, el pan te lo dan recién hecho y los aceites de oliva están buenísimos. Fijate que creo que si sólo los hubiéramos probado, a lo mejor hubiéramos podido con la carne, con esto os digo todo. No nos dijeron las marcas de aceite que eran, pero tampoco preguntamos.



Continuamos con un mal explicado por el camarero Mil Hojas de Foie, y para el otro servicio un Pastel de cabracho en salsa. Ambos estaban muy logrados, y eran originales. El Pastel de Cabracho era a la plancha y llevaba una salsa de cigalas realmente deliciosa. Las mil hojas llevaban almendras, gelatina de pétalos de rosa, sabor a Armagnac y queso fresco. También Chutney de plátano y una reducción de balsámico. Muy bien realizado todo y realmente logrado.





Ahora llegamos a uno de los platos estrella, el Pulpo del chef en su jugo y gelatina. Este fue el bocado más delicioso de la velada. Perfectamente cocido lo pasaban por la plancha, y te sirven los medallones de pulpo recostados sobre tomate casero con aceites aromáticos que no dejarían de ser un aceite macerado con varias cosas. Lo acompañamos con un vino blanco llamado Gessami 2006 de D.O. del Penedés que estaba bueno, pero nada del otro mundo. La presentación excelente.



Luego vino la Brocheta de Cigala con Salsa. La cigala tenemos que reconocer que estaba perfectamente oficiada con una salsa que nos recordó mucho a la salsa de cigalas del pastel de cabracho. Esto fue un pequeño fallo pero se solventó con la amabilidad del maître para cambiarnos los platos del menú degustación a demanda servirnos vino y más vino. También insisto en que esta salsa estaba deliciosa.



Probamos a continuación otro mal explicado Crujiente de Mero con Salsa de Ñoras y Bechamel de Setas y Espárragos. Los camareros no sabían aún explicar las cosas, pero te daban pistas y te decían que lo iban a preguntar en cocina y se les olvidaba decírtelo. De todas formas el servicio estuvo atento a todo lo que pudiera surgir en mesa, y la verdad es que esto es lo fundamental. Bueno, y sobre este plato la bechamel, la presentación era muy original y estaba bien confeccionado. Un gran bocado.



Continuamos con la Ensalada Templada con Jamon Pato y Foie, varias lechugas y apio a la plancha acompañada de un estupendo rioja Fernández de Pierola 2003 Crianza (tempranillo). Este coincidimos que fue el plato prescindible de la cena, aunque estuvo acompañado para mí del mejor vino del maridaje. Estaba buenom pero el jamón de pato estaba loncheado muy grueso, y la ensalada era muy contundente. Le faltaba además algo de ácido y el fondo de la ensalada era muy grasiento. El foie se presentaba en virutas (pero eran demasiadas) y de tal cantidad la ensalada olía fuerte. Este plato lo aligeraba o lo eliminaba.





En este punto os tengo que contar que empezamos a estar llenos de verdad, porque pese a tener cada uno nuestras preferencias nos lo comíamos todo. El maridaje no era la nota fuerte de la velada pero reconocemos que era muy copioso, podíamos repetir cuanto quisiéramos, y esto al final pasó factura. Teníamos que haber pedido más agua y dejarnos de decir que a llenarnos las copas.

Ya empezábamos a acabar. Vino a la mesa una estupenda Dorada con Gambas y Verduras, que de verdad que estuvo exquisita y finamente presentada y de una jugosidad correcta (la dorada estaba muy fresca y con esto vale). Demasiada salsa pero la guarnición creo que correcta.



Y por fin llegamos al primer respiro de la cena. El Sorbete de Mango estaba sencillamente extraordinario, y aquí podíamos haber cortado. Porque lo acabamos y era muy grande. No os cuento que ya empezamos a sufrir los devaneos de las mezclas de los alcoholes, los panes y los aceites. Nos acordábamos del menú de Adriá, y sus casi 30 platillos, y nos poníamos malos. Se nos estaba nublando la vista de lo llenos que estábamos.



Así que decidimos comer a otro ritmo, si es que íbamos a comer. El último plato fue el Ciervo en tempura con una Salsa de Coñac. La carne estaba suave y tierna, además muy bien acompañada con ese trigo sarraceno de moda y una patatas fritas caseras tipo snack que estaban perfectamente fritas pero que las repudiaba del empacho general. El Solomillo de Ternera con Foie (el otro servicio) también estaba en su punto y recién hecho, pero éste lo dejamos casi entero por no poder literalmente más. Acompañó a estos segundos platos un Mo de Alicante (Monastrell y Tintorera) el cuál sólo probamos porque además de ser un caldo algo pobre en cuerpo y matices, lo sirvieron muy frío.





Acabamos con un fastuoso Coulant de chocolate con helado de café y pepitas de chocolate, acompañado de un Cava Castell d'or, el cuál lo dejamos entero. De sabor estaba muy bueno.





Antes de la factura nos invitaron a tomar unos licores que estaban perfectamente presentados en probetas de cristal. Ya no podíamos más.
El precio muy asequible para lo que se come, sales con maridaje, cervezas y aperitivo a unos 65€ por persona, merece realmente la pena. Platos grandes y un menú degustación fiel a la nueva cocina. Mejor los pescados que las carnes, y eso que las carnes estaban muy buenas. A mejorar sin duda el número de platos, o la cantidad de ellos. Sobre el maridaje, aunque fueron sólo 10€ por persona, yo elevaría el precio y elegiría mejores caldos, no sé, tengo la impresión que excepto los blancos, los tintos cojearon un poco.
En el menú no trabajan además algunos productos de la zona, pero tampoco hay que ser tan exigentes por ese precio. Hay que reconocer que lo que hacen lo hacen bien, y además en un sitio familiar como La Mata en Torrevieja, el cuál no posee una gran oferta de restaurantes de nueva cocina, era estrictamente necesario.

Salud.

PECAO Fine Restaurant
reservas@pecao.com
www.pecao.com

telf 96 692 35 40

Print Friendly and PDF

23 agosto 2007

TOMATES CUERNO DE LOS ANDES

Plantó mi hermano allá por Marzo de este año tomates de la peculiar y misteriosa variedad Cuerno de los Andes, la cuál, adquiere varias denominaciones a lo largo y ancho de medio mundo (Cornue Des Andes, Horn of the Andes, Andes, Andine Cornue, Poivron des Andes o Cornue des Andes).



Esta variedad con evidente forma de cuerno, surje de forma espomtánea en la cordillera de los andes y desde hace siglos. Lo que no he podido descubrir es en qué momento se catalogó, porque lo único que viene en Internet es que fue un coleccionista francés que consiguió recolectar varias semillas y producirlo en Francia, dónde al parecer es un tomate muy preciado.





Según explican algunas webs estos tomates pueden ser de varios colores (rojo, naranja o amarillo) y adquirir formas diferentes, además pertenecen a una mata muy ornamental, productiva y con un fruto carnoso y concentrado, muy rentable en la cocina. No digamos ya el sabor, baja acidez y perfume que yo mismo he podido comprobar. Una de nuestras mejores variedades que han pasado por mis manos para crudo o frito, o para panes blandos (tipo sandwich) por su bajo contenido en agua la cuál estropea un pan de este tipo.



Os he publicado unas fotos para que podáis deleitaros un ratito con este ejemplar tan extraño que seguramente no habréis visto en ninguna verdulería. Quizás os recuerde a la clásica variedad pera, pero es más grande y gordo.



La cosecha eso sí no ha sido abundante, pero merece la pena recordarlo para siempre como uno de los tomates con el sabor más pronunciadom, de todos los que hemos plantando en el pueblo.

Salud.

Print Friendly and PDF

22 agosto 2007

COCA COLA CON NARANJA, LA GRAN SORPRESA DEL VERANO

Hola a todos. Hoy me gustaría sorprender a muchos con algo diferente, y creo que lo voy a conseguir. Se trata de una bebida, una variedad de Coca cola que probablemente no hayáis visto nunca, la Coca cola sabor naranja u orange coke. Esta maravilla la conseguimos en una tienda de productos ingleses que existe en San Sebastián de los Reyes (Madrid) llamada The Food Hall, ubicada en un polígono industrial muy cerca del edificio de Antena 3.


Y tengo que volver a este almacén inglés repleto de productos y que tiene tienda online, porque mi hermano sólo compró (entre otras cosas) una sola Coca cola para cada uno pensando en qué sería un refresco golosina que sin pena ni gloria pasaría por nuestras gargantas. Pues para nada, esta Coca cola bate las expectativas más optimistas. Ese sabor anaranjado, su dulzor, su gran cantidad de gas y ese diseño tan teen, la hacen realmente alucinante.

Y no sabría deciros a qué me recuerda su postgusto, quizás a esas chuches que había (y que sigue habiendo) que se llamaban Escalofríos y que son unas tabletas duras de dextrosa (con pica pica) y de color blanco. Pues me recuerda a los que eran de sabor naranja, aunque claro, para muchos que probéis este refresco no seré muy objetivo.



No os voy a contar la historia de esta Coca cola porque la desconozo. En la botella pone que es una versión limitada, así que igual es muy nueva, pero de verdad que no tengo ni idea. Y sobre la historia de la Coca cola en general quiero reservarme para un post en condiciones, pero quiero comentaros ahora y por encima, las variedades de Coca colas que he probado a lo largo de mi vida. Así que echaros a dormir.



Empezaré por supuesto con la Coca cola normal (regular), refresco que desde siempre me ha encantado, y que aunque intento no abusar, todos los días cae una latita. Bien es verdad que como el café no me gusta ésta es la dosis de cafeína que necesito y tomo. Ahora se han puesto muy serios con el ácido fosfórico y los problemas cardiovasculares a la larga. Yo opino que muy bueno no será, pero muy malo tampoco. Nadie la ha prohibido y muy poca gente gente se ha muerto por tomarla. Y somos más de 1.000 millones de consumidores en el mundo.


Continuo con aquella Cherry Coke, que por supuesto he vuelto a comprar en la misma tienda de San Sebastián de los Reyes. Recuerdo perfectamente aquella promoción televisiva que hubo con aquella canción tribal tan dance que hubo a principios de los 90. Esta Coca cola que pasó quizás demasiado desapercibida estaba buenísima para alternar. Lo que nadie sabe es que la Coca cola cómo más se consume en el mundo, es para comer, y es verdad que ese sabor pronunciado a cereza como que no invita. Además España es uno de los países de Europa que más consumen este famoso producto, bien es verdad que de esto tiene mucho la culpa la noche, y el cubateo, que increíblemente somos los reyes.


Pues en aquella época la consumí, y sobre todo cuando salía alguna tarde, que me las bebía a palo seco y dobladas. Qué buenas. También recuerdo cuando pegó fuerte la Coca cola light, y la Coca cola sin cafeína. Eran los años 90 también y recuerdo que la primera la aborrecía, ahora por cosas de la vida la tomo muy a menudo sobre todo para picotear, y en el trabajo. La segunda desde luego la sigo adorando porque a mi juicio conserva de forma genuina mucho del sabor de la normal o regular.


Luego surgió con los años y de repente la Coca cola light sin cafeína (era principios de este siglo) y ésta es verdad que la tomo muy poco pero que está en mi vida porque la compramos y a muchas visitas les encanta, sobre todo a las embarazadas. La verdad es que para mí es la peor, pero reconozco que si no hay más remedio, no está mal. También ahora recuerdo la Coca cola light con limón, y la verdad es que la probé y no me encantó, pero me gustaría volver a probarla, sé que la venden aún.

Y por fin, surgió hace algo más de un año la polémica Cocacola zero, muy parecida a la Light pero con algunos matices diferentes (entre otros el nuevo edulcorante ciclamato). Para nada igual que la Coca cola normal como su campaña publicitaria predicaba a todas horas. Es cierto que es un punto superior a la Light, y de verdad que se nota, pero nada chicos como la normal. Hablando de Lights, tengo ganas de probar la Light Splenda que en EEUU consigue gustar.


Y aprovecho para comentaros algo curioso. Aunque muchos no se han dado cuenta, el juego de contrastes de dulce y salado que ahora impera en la nueva cocina y del que surgen muchos detractores, empieza en España comiendo con Coca cola. Parecerá una chorrada pero muchos no se han dado cuenta que ciertas comidas exigen el consumo de dulce, y aunque lo aporte la bebida, el juego de sabores existe. Era comentároslo.


Pues poco más chicos, la verdad es que no recuerdo probar ninguna más. Tengo ganas de probar la Coca-Cola Black Cherry Vanilla que no encuentro, la C2 y la que tiene lima. Os he de decir también que es cierto que cuando cambias de país los sabores y matices de este refresco cambian. Todavía recuerdo las botellas de cristal de medio litro de Coca cola que ponían en algunas terrazas de París. Eso sí que era quitarte la sed pero recuerdo que su sabor era algo diferente, no sé, a lo mejor con Paris exagero un poco, pero en Londres sí, en Londres la Coca cola normal es algo más dulce.

Hala, a buscarla en sitios especializados o de importación y ¡disfrutad!, creo que es una gran apuesta para la sed, y sin duda alguna el gran descubrimiento del verano.

Salud.

Print Friendly and PDF
Escribe lo que quieras buscar y presiona enter

 
Copyright © Mercado Calabajío | Powered by Blogger