04 septiembre 2007

PLATOS PARA PRINCIPIANTES: LENTEJAS FACILES

Bueno, hoy vamos a preparar para todo el que quiera comer sano, legumbre de forma fácil y rica. He optado esta vez porque sean lentejas ya que estas últimas son más populares entre los chicos y además, son más sencillas de realizar, sobre todo si elegimos una lenteja comodín como es la lentejilla pequeña pardina o la comunmente llamada lenteja francesa.

Foto extraída de amodecasaonline

Pues bien, antes de nada os diré que en mi casa desde siempre se le ha dado mucho valor a la legumbre, y que la legumbre salga enterita y tierna ha sido siempre fundamental para determinar una legumbre de calidad, ya sea garbanzo, judía o lenteja. Famosas son en casa de mi madre las pruebas de legumbres de distintos sitios y de distintas marcas durante meses y desde que salen nuevas, que ya sabéis que la mayor parte de las mismas salen nuevas por estas fechas. Nosotros preferimos desde luego la lenteja castellana o de Armuña, la lenteja grande, porque si sale entera y buena es una legumbre excepcional, aunque la pequeña sale bien casi siempre y está también exquisita.

Y sobra deciros que siempre os voy a recomendar que hagáis estos platos a partir de legumbres secas tradicionales porque son más baratas y el punto de la cocción se lo das siempre tú. Eso sí, para hacerlas os recomiendo que compréis bolsas pequeñas, como máximo de 500 gramos (nunca de 1 kilo). De los 500 gramos gastaréis la mitad (250gr), que esta cantidad es ideal para dos personas que comen muy bien. El kilo de legumbre es para familias grandes, o para los que hacen legumbre por partes, pero muchas veces al año. Así que si sois de estos últimos, comprarla siempre con bastante caducidad.

Foto extraída de forovegetario.org

Y atención a la fecha de caducidad porque hablamos de algo importante. Aparte de advertirnos los límites ideales de consumo, esta fecha nos dice implícitamente si la legumbre es nueva o vieja. Con lo que os voy a decir, lo vais a ver fácilmente. Si estáis entre Agosto y Noviembre, y los meses para su caducidad ronda el año (o más de un año), es legumbre nueva. Si no, será vieja. ¿Y qué pasa si la legumbres es vieja? Pues realmente no pasa nada. Unicamente que con los meses, la poca hidratación que posee la legumbre desaparece, y eso hace que la legumbre y su ternura sea de un punto inferior en calidad que la vieja. Además que la vieja caduca de por sí antes, y ésta ha permanecido cerrada en una bolsa de plástico todo el tiempo que transcurre desde que se envasa, y eso no debe de ser bueno. El precio medio de la bolsa de 500 gramos, es de menos de 1€.

Bueno, pues vamos a empezar a prepararlas. Comprad un litro de caldo de pollo (o de jamón), que es más sencillo que hacerlo vosotros mismo. Yo siempre os digo lo mismo, comprad un caldo que sea de la marca Aneto. Es el mejor que existe de entre todos los que ofertan los super, y la elección del de jamón, va a resultar deliciosa para esta elaboración. Hablaríamos de los mejores 3€ invertidos de todo el plato.

Foto extraída de nortecastilla.es

Ahora toca la verdura, os propongo que sea al gusto pero variada, allá cada uno la que pone. Os propongo una zanahoria mediana por persona; una cebolleta grande (cada cuatro personas), una cabeza de ajos, una ramita de perejil (opcional), una patata cada cuatro personas, un pimiento verde y ½ pimiento rojo para dos personas. Un tomate entero cada cuatro personas y un puerro (sólo lo blanco)(opcional). Aceite de Oliva Virgen Extra, Pimienta negra, laurel, sal y pimentón dulce. Una guindilla (cayena) cada dos personas, si os gustan un pelín picantes.

De carne poner un poco de chorizo, y yo creo que nada más. Como veréis intento que casi todo sean cosas de andar por casa para animaros hacerlas. Sobre las verduras podéis innovar, aunque no os recomiendo que echéis una proporción muy alta de las mismas ya que deben de ser siempre protagonistas las lentejas. Una cosa que le pega mucho a este plato es un poco de calabaza en cubitos.

Bueno, pues manos a la obra. Las lentejas las pondremos en remojo 8 horas antes con agua fría (ya sabéis que son cuatro dedos por encima de agua). Al ser una legumbre pequeña hay gente que no las pone en remojo, yo sí lo hago. A lo mejor ocho horas son muchas horas, pero mirad, si las pones en remojo antes de acostaros, al levantaros las tenéis perfectamente hidratadas para trabajarlas.

Una vez remojadas eliminamos esa agua, y las colocamos en una olla muy capaz, con el resto de ingredientes. Os recomiendo que la zanahoria y la patata la cortéis en cubitos pequeños. Los pimientos en tiras, y la cebolleta y el tomate bien lavados y enteros, aunque si queréis podéis picarlos también. Una vez colocado todo eso, pondremos la cabeza de ajos bien pelada (y desraizada) en medio, junto con el laurel y la ramita de perejil. Una vez listo, echaremos líquido hasta que las lentejas estén cubiertas en su totalidad, más un dedo de líquido. ¿Qué líquido echar? Agua más caldo, en la proporción que queráis (os recomiendo ¾ de caldo y ¼ de agua), que sobresalga dos dedos de esta legumbre.

Una vez listo todo, se pone todo a hervir a fuego medio, al poco veremos que se forma una espuma blanca en la superficie. Espumaremos con una paleta o espumadera (la paleta que tenéis en la cocina con muchos agujeros). Una vez desespumado, y en cuanto comience a hervir, bajaremos el fuego a un punto en el que cueza pero sin borbotones, y dejaremos la olla una media hora tapada.

Cuando pase este tiempo, se prueba de pimienta y sal. Al ser en crudo (y no guisadas) echaremos un chorro de aceite de oliva virgen extra (como cuarto de vaso) y el pimentón dulce, éste en una cantidad que ronde una cucharada sopera colmada cada cuatro personas. Una vez hecho esto, se remueve bien (es preferible dar meneos a la olla, aunque si metéis la cuchara hacedlo con mucho cuidado), se cierra la olla y se cuece todo de nuevo unos 20 minutos desde el primer hervor, y a fuego lento. Se prueba finalmente la verdura y la lenteja, se apaga el fuego y se sirve caliente.

Recomiendo que acompañéis las lentejas con una buena ensalada verde, y ya sabéis, si las lentejas no os han gustado, siempre podréis hacerlas puré gracias sólamente a una batidora, sacando previamente de la olla, la cabeza de ajos y el laurel, y añadiendo opcionalmente una lluvia de pan frito casero* en cubitos.

Salud.

* El pan frito es muy sencillo de hacer. Cortáis rebanadas de pan y las freís en abundante aceite de oliva. Poco a poco las sacáis de la sartén hacia un papel absorbente y cuando enfríen las cortáis en cubos. Otra opción es tostarlas en una tostadora, menos grasa pero menos gracia.

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2 comentarios:

  1. Hola Carlos,
    ayer domingo hice unas lentejas basandome en este post. ¡Me salieron de vicio! jejeje. También me aseguré de que me sobrara para el taper del curro :-).
    saludos

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  2. Hola Raúl, me alegro que te hayan salido buenas. Tú que eres muy agradecido ;). Un saludo

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