Si os somos sinceros, nos parece un poco surrealista que hayan pasado los años y la empresa madrileña
Vega Carabaña no haya actualizado la
web con sus nuevos productos y noticias, nos parece un punto a revisar de forma urgente porque aunque hayamos comprobado que la marca está presente en las redes sociales, esta empresa empieza a hacer varios
aceites de gran calidad que no figuran en la
web, y la imagen empresarial que está ofreciendo en el canal online es a nuestro juicio bastante pobre y esto está provocando que muchos nos estemos olvidando de consultar este canal para enterarnos de las novedades que presenta. No es baladí, esta es una razón de peso para que la mayor parte de los madrileños desconozcan totalmente este
aceite que hoy os traemos. Bien es verdad que parece obvio que el objetivo primordial de esta empresa, y aplica lo mismo para otros
aceites que tiene en el mercado, no es el mercado madrileño, sino algo mucho más global. Eso está bien, aunque una
web dinámica sería vital para ganar clientes, o mantener de forma correcta su
blog que inexplicablemente lo han convertido en privado y es algo que no nos cuadra para nada. En fin, darse a conocer definitivamente de una forma mejor segmentada en los medios digitales, hasta nos ofreceríamos a ayudarles.
¿Pues cómo descubrimos este gran
aceite llamado
Changlot Real? pues porque lo vimos este verano en el
TL del
twitter de algunos blogueros con motivo de la nueva producción de sus
tomates morunos de la gran
Huerta de Carabaña, los cuáles son tardíos y se venden a finales de verano y de forma limitada en algunos
Carrefoures de la capital, como el de
La Moraleja. Su precio es de
8€ el kilo, caro, pero cuando los probéis no lo es tanto, ya a simple vista podéis ver su gran calidad, y si este año los compráis (podéis llevaros sólo uno) comprobaréis vosotros mismos sus extraordinarias características organolépticas que son fruto de la riqueza en
sales minerales que históricamente existe en esta localidad al sureste de
Madrid. Tenéis el excelente reportaje de nuestro amigo bloguero
Francisco Becerro aquí, podéis comprobar lo que os decimos, no os lo podéis perder.