Descubrimos la
pissaladière hace un año más o menos cuando investigamos aquella
ensalada Niçoise que os mostramos, y la verdad, estamos muy contentos con estos dos hallazgos porque ambas recetas han resultado ser deliciosas, cada una en su contexto. La
pissaladière, pissaladiera o
tarta nizarda, es una elaboración originaria de
Niza en
Francia la cuál, como os podréis imaginar, ha sufrido muchos cambios desde su origen, para que os hagáis una idea parece ser que surgió un poco antes del
siglo XIX. Hoy por hoy es muy popular servirla como una especie de
pizza o
coca, similar a las preparaciones italianas o españolas, pero que la cuál no lleva
tomate en su base además de algún que otro detalle. Esa es la hoy os traemos, aunque reconocemos que es injusto que los turistas que visitan la zona la tachen como 'copia' de la
pizza italiana cuando originariamente esta preparación no se degustaba así.
Y os preguntaréis, ¿cómo era la
pissaladière en su origen?. Pues bastante diferente. El nombre deriva de la palabra
pissala, que al parecer significa en el dialecto nizardo 'salazón de pescado', y que poco tiene que ver con la
pizza a la que estamos acostumbrados. El
pissalat, preparación que se hacía con
pissala de
anchoas o
sardinas (aún se discute cuál), consistía en una pasta densa hecha con las mismas, junto con algo de
ajo,
aceite y abundantes
especias. Esta pasta se servía sobre
pan y en seguida se convirtió en una preparación muy popular, trascendiendo hasta nuestros días. Otra cosa es que de ahí derivara a lo que hoy por hoy se vende como
pissaladière, y no
pissaladière niçoise apostando por una presentación con una base muy parecida a la pizza, mucho más aceptada y con añadidos modernos como la
cebolla o las
olivas.
Nos ha gustado mucho la preparación, sólo reseñar que la próxima vez que la hagamos pondremos las
anchoas un poco antes de sacarla del horno para que éstas queden algo más jugosas, pero por otro lado es cierto que a lo mejor la masa se impregna menos del sabor de las mismas, entonces se nos ocurre engrasas la
cebolla en su pochado con su
aceite. No obstante está buenísima así, y deberías de probarla.
Vamos con la receta para una
pissaladière para
2-3 personas, para la
masa 250gr de
harina panadera,
125gr de
agua,
1 c/s de
aceite de oliva virgen extra,
1 c/c de
sal, una pizca de
azúcar (opcional) y
2,5gr de
levadura liofilizada u
7,5gr de
levadura fresca (c/s: cucharada sopera, c/c: cucharada de café). Para el relleno o
topping,
1 kilo de
cebollas,
2 dientes de
ajo, una pizca de
sal,
pimienta,
1 hoja de
laurel (usamos
2 pequeñas),
tomillo en polvo,
orégano (se pueden emplear más
especias si se desea) y
aceite de oliva virgen extra. Para decorar
anchoas en conserva y
aceitunas negras.
Vamos con la masa. Mezclamos los ingredientes en un vaso batidor o sobre la encimera. Nosotros volvimos a usar la
Kitchen Aid.
Mientras preparamos la masa, vamos estofando la
cebolla en trocitos o en juliana, como os guste más en una
sartén con un poco de
aceite de oliva. Vamos a oscurecerla un poco con las
especias y una pizca mínima de
sal.
La masa la tuvimos
15 minutos amasando en la máquina, quedo ligeramente pegajosa pero bien integrada. Luego la dejaremos reposar unos
20 minutos y volveremos a amasar ya en la encimera un par de minutos. Hay que repetir este paso hasta que el
gluten se desarrolle un poco, es decir, al estirar un pedazo la masa ésta no se resquebraje enseguida. Podéis usar un poco de
harina para las manos.
Si la hacéis en encimera sólo hay que tener paciencia al principio ya que poco manejable, después mucho mejor. La dejaremos finalmente en el recipiente cubierta por
papel film y a crecer
1 hora más o menos.
Mientras tanto la
cebolla sigue su curso, a la media hora éste es su aspecto.
A los
40 minutos lista.
Con la
masa también lista, la colocamos sobre la encimera y la amasamos un poco más con más
harina.
Le daremos forma rectangular, tened cuidado que no sobrepase el recipiente de horno que utilicéis, aprovechad bien la
masa haciéndola gordita. Si aun así os sobra
masa la podéis reunirla en una bolita y hacer (por ejemplo) un mini-
pan además justo en el mismo momento del horneo de la
pissaladière...
Una vez esté la masa extendida la cubriremos de
cebolla, distribuirla bien.
Y las
anchoas, muy buenas éstas de esta marca
Del Reino.
Distribuirlas en rejilla todo lo bien que podáis porque con este bote que veis nos quedamos incluso cortos. Una vez dispuestas, y justo antes de meterlas al horno, pintarlas con más
aceite de oliva por encima.
Ahora incluiremos las
aceitunas, ésta por la mitad, y al horno. Lo tuvimos a
200º durante
30 minutos o hasta que vimos que la superficie quedaba bien dorado. Quedaría mejor si disponéis de una piedra o placa debajo a la misma temperatura que el horno.
Lista.
Aquí un poquito mas cerca.... ¡zas!.
Esperemos que os haya gustado y feliz fin de semana.
Salud.