De
Christophe y su blog,
No se le puede llamar cocina, estamos aprendiendo bastantes cosas desde que le seguimos hará más o menos un año. Por la bitácora de este francés afincado en
Madrid hemos visto pasar decenas de propuestas culinarias impresionantes en base a productos de grandísima calidad que compra en mercados y tiendas de
Madrid, desde
aves de una selección y raza extraordinaria, las cuáles prepara con técnica y mimo, hasta cortes de carnes rojas simple y llanamente espectaculares, que ya os adelantamos que son imposibles de encontrar en las tiendas habituales, pasando por cortes de
cerdo ibérico dignos de ver,
pescados de exposición o
huevos de gallina de altísima gama. También nos ofrece interesantes recomendaciones de vinos y espumosos, críticas de restaurantes (ya os hemos hablado de algunos de ellos) y no digamos de una de sus grandes pasiones en la cocina, los
arroces. Para terminar,
Christophe ha compartido un sin fin de técnicas de cocina que a todos los que le seguimos nos ha dejado impresionados, técnicas que él ha conocido por libros y amigos que tiene del gremio hostelero. Una de ellas es ésta, el
jugo de ternera. Aunque ya habíamos visto en algunos libros como hacerla, el
fondo o
jugo de ternera que él prepara de su admirado chef francés
Joël Robuchon nos encantó, y como nunca habíamos hecho en casa un fondo de estas características, lo hicimos, y ya os podemos decir que se ha convertido en uno de los fondos de nuestro repertorio. Fácil, rico y con un profundo sabor a carne de ternera.
El
fondo oscuro o jugo de
ternera es ideal para un sin fin de preparaciones, desde una base para un estofado en
cocotte, como para un
arroz o para tomarlo como un
consomé altamente reconstituyente. El punto tan increíble de esta preparación se consigue con el asado de los
huesos, el cuál le aporta potencia, y el sabor que le confieren algunas
verduras, las cuáles pueden variarse según encontremos una receta u otra. Nosotros no le añadimos un
bouquet garní de especias como sugiere
Christophe, no teníamos
estragón y el
tomillo lo echamos sin rama, pero como al final colamos el conjunto no hubo mayor problema. Por lo demás es exactamente igual aunque usamos el doble de cantidad de todo para tener algo más de
2 litros de esta preparación.