12 abril 2012

Viaje a Budapest, la perla del Danubio (segunda parte)

Hace un par de días os publicamos la primera parte de nuestro breve viaje a Budapest, esta maravillosa capital unión de dos ciudades Buda y Pest, además de ser la ciudad termal del mundo por excelencia o la que vio nacer a Ernö Rubik, el creador del famosísimo cubo Rubik. Esta segunda y última parte comienza el sábado, un día antes de la vuelta a Madrid y justo después de aprovisionarnos de energías en el buffet del hotel. Decidimos coger rumbo al Mercado Central y posteriormente a la Ciudadela, el punto más alto de la ciudad y desde donde se puede disfrutar de la mejor panorámica de la misma. Así que salimos directos hacia la calle comercial Vaci útca, para que nos entendamos la calle Preciados de Budapest, para que en su final nos topáramos con el mercado. Al poco de ponernos a andar, pasamos por la famosa Sinagoga de Budapest, que es la segunda más grande del mundo sólo superada por la de Jerusalén. Si queréis visitarla, tener en cuenta que los sábados cierra, de todas formas mi hermana ha estado y dice que no merece mucho la pena (aunque eso va en gustos). Nosotros no entramos.


La paprika como os podréis imaginar a espuertas... la estampa de verlas colgadas como en ramos, se repetía en cada tienda de de regalos por la que pasábamos.



Ya en Vaci útca dirección al Mercado Central, en un callejón que sale de la misma, nos encontramos con el famoso restaurante Fatâl Etterem, local que ya en su momento popularizó aquí en España el equipo de Cucharete, conocido por servir platos típicos húngaros muy abundantes. Y aunque para muchos es comida un poco 'batallera' y muy orientada al turismo, se ha convertido en uno de los sitios de referencia para todos los jóvenes de nuestro país que visitan esta ciudad (nosotros no la hemos probado).


Por fin llegamos al Mercado Central, un edificio inmenso y muy reformado que en sus adentros albergaba toda la cesta de compra húngara, además de tiendas de ropa y una pequeña restauración en la parte de arriba.


El mercado se divide en dos plantas, abajo el clásico mercado de abastos muy parecido a los de aquí, y arriba lo mencionado anteriormente, ropa, souvenires y algunos puestos de restauración, los cuáles servían comida muy variada en un pasillo algo estrecho.


Sigue apareciendo la paprika y derivados por un puesto sí y por otro también. La mayor parte de este pimiento viene de Szeged, una zona muy importante de producción al sur del país, digamos que para que nos entendamos es como la zona de la Vera de allí de Hungría


Otra cosa tipiquísima es el salami de sabor ahumado Pick que a nosotros personalmente nos cansa un poco aunque esto no significa nada igual lo probáis y os encanta. Es toda una institución por allí desde 1869, la marca hasta tiene un museo propio, y lo que sí que os vamos a decir es que ni se os ocurra iros del país sin probarlo. ¡Ah! en el Duty free está más o menos a igual de precio que en el mercado, no merece la pena cargar con él durante vuestra estancia.


También vimos los pimientos tipo italiano con los que cocinan allí, y que lógicamente llaman paprika, nos pareció entender que ninguno de estos ejemplares era picante (corregirnos si nos equivocamos) eran pimientos picantes (para más información ver el comentario de Eva abajo), eran vistosos y había de varios colores y tonalidades. Aquí en España está entrando el pimiento italiano rojo ¿ya lo habéis visto?.


Abundantes frutas y verduras, sólo divisamos que algunos cítricos eran españoles, lo demás húngaro y europeo, muchos puestos de carne, pescado (menos), casquería y alguna panadería/pastelería.


En el piso de arriba artículos de regalo que iban desde ropa, cerámicas, accesorios, cubertería, telas, regalos varios, cuchillos y recuerdos.


Aquí la mejor vista del mercado.


Al salir de allí divisamos el precioso Puente de la Libertad y decidimos ir la Ciudadela. Ni nos lo pensamos, cogimos un taxi. Que sepáis que os van a cobrar un importe fijo por recorrido así que no hay engaño posible, no obstante ¡siempre preguntar!. Desde Pest hasta allí eran aproximadamente unos 5€ y subís cómodamente. Si hubiéramos ido en autobús hubieran sido unos 4€ entre los cuatro, y andando desde el puente blanco Erzsebet 35 minutos a buen paso (235 metros cuesta arriba), insistimos, vosotros veréis si queréis perder el tiempo porque esa bonita subida la podéis hacer de bajada y en 15 minutos.


Una vez arriba, si no queréis ver la fortaleza por dentro ni se os ocurra pagar sólo por las vistas porque son más o menos igual que abajo. Nosotros no entramos en dicho bunker, pero merece la pena subir a la Ciudadela y contemplar las vistas. Por supuesto hay que ver la Estatua de la libertad justo a la vuelta de la fortaleza (libertad por la liberación de la ocupación nazi). Y luego lo dicho, bajar andando por el monte Gellért (la piedra preciosa de Budapest) para ver de refilón la estatua de San Gerardo, un obispo que quiso traer el cristianismo de nuevo a la capital y cuenta la leyenda que fue asesinado por los paganos tras meterlo en un barril y tirarlo desde arriba al mismo Danubio. Un final un poco triste ¿verdad?.


Una vez abajo paramos a tomarnos un descanso y planificar el resto del día. Ya habíamos probado la cerveza Borsodi y la Soproni, le tocaba el turno a la Dreher, la que dicen, es la cerveza más consumida en Hungría. Definitivamente nuestra opinión es que la cerveza húngara es una excelente cerveza.


Decidimos comer en la plaza Vörösmarty tér, donde la noche anterior anduvimos por unos curiosos puestos de comida para llevar (o tomar allí). Abrimos con el primer Tokaji Furmint, un vino blanco dulzón del 2008 que no estuvo mal, pero sinceramente, esperábamos otra cosa. Lo dieron además templado, con lo que el vino no alcanzó nuestras expectativas, y menos bebido en vasos de plástico. Pero bueno, lo probamos y satisfechos.


La verdad es que la plaza no olía nada mal, y nos entraron ganas probar un poco de todo y así fue. Todo venía en húngaro y mal entendiéndonos en inglés con los que despachaban empezamos a pedir de forma compulsiva. Empezamos por la sopa goulash servida en pan, es curioso que todo el mundo dejaba el pan y éste estaba bien bueno una vez que la sopa calaba un poco.


Quizás lo peor de la comida a nuestro juicio fue una morcilla o salchicha negra que pedimos la cuál tenía un sabor muy especiado, predominante a clavo. Ufff, mira que lo intentamos, nada... ni esforzándonos por imaginarnos que fuera carne de cerdo mangalica (húngaro), el cerdo que dicen se parece al ibérico, Nada, imposible….


Vegetales fritos, al dentes y buenos, prescindibles quizás.


Unas ricas y jugosas pechugas de pollo casi cocidas más que fritas en una sartén gigante llena de grasa, pero caray, estaban buenas y quedaron jugosas.


Un chorizo rojo, rico, un pelín picante, pero bueno. Las patatas que lo acompañaban parecían cocidas y posteriormente rustidas, bien.


Una tortillitas que hacían con una masa (¿alguien sabe como se llamaba?), ¡estaban muy buenas!. Lo que tenían por arriba era nata agria o similar. ¡Viva el colesterol!.


Como la comida iba a mejor, nos animamos a seguir pidiendo y tras pedir algo más de comer cayó el segundo vino. Un tinto que a mi juicio resulto ser bastante mediocre (hoy no dábamos una). Su nombre Mayer Róbert Pincészete, lo pedimos a ojo, imaginaros la papeleta, sin internet y en húngaro. A todo esto la bebida alcohólica (que no fuera cerveza) se compraba en otros puestos distintos a los de la comida.


Un poco pan que no falte.


Y una salchicha que mucha gente pedía y que estaba muy buena. Más bien era una longaniza. Casi que lo mejor de la comida junto con las tortillitas. En cuanto al precio, la mayor parte de los platos los cobraban al peso y costaban entre 5€ y 8€ cada uno.


Una vez terminamos de comer nos fuimos de camino a la Ópera por la calle Andrássy, es decir la milla de oro de Budapest.



Entramos corriendo a ver el edificio de la ópera porque salía el guía español, y la verdad es que la visita estuvo muy bien. Por si no lo sabéis la Ópera de Budapest u Ópera Nacional de Hungría es una de las óperas más importantes de Europa y posee una de las mejores acústicas del mundo. Nada más entrar os sentarán en el anfiteatro y os contaran detalles y anécdotas de la sala; subiréis también a la zona del bar, saldréis a la terraza que da a la calle, e incluso podréis pasar al palco de la mismísima Sissi.

El guía español de por la tarde es un chaval muy chisposo y habla muy bien el idioma, si tenéis la suerte de que os toque él (ni idea del nombre), la visita se os va a hacer muy amena aunque sólo dure 1 hora aproximadamente. Una recomendación, no se os ocurra pagar por el miniconcierto que hay después, es una chorrada hecha para guiris y un saca cuartos.


Al salir nos dirigimos hacía una de las plazas más importantes de Budapest, la Plaza de los Héroes. Caminando encontramos cosas interesantes como algunos autobuses que se mueven por energía eléctrica, un museo que rinde tributo a las víctimas del totalitarismo nazi y comunista que sufrió la capital de Hungría en el pasado siglo, las megacasas de gente pudiente de Budapest, grandes y muy bien cuidadas (y vigiladas). El paseo por esta avenida Andrassy de verdad es largo pero merece la pena.


Llegamos por fin a la Plaza de los Héroes (Hősök tere), flanqueada por dos importantes edificios, el Museo de Bellas Artes y el Palacio del Arte (o Museo de exposiciones artísticas), y en el centro el emblemático Memorial del Milenio.


Disfrutamos un rato de la plaza, hicimos fotos panorámicas y diversas poses y caminando un poquito hacía el Parque de la Ciudad, justo detrás de la plaza, te adentras en el Castillo De Vajdahunyad, una réplica del mítico Castillo de Bran o de Transilvania que en Budapest es el actual Museo de Agricultura.


Una vez concluido este completo paseo y ya anocheciendo, definitivamente descartamos la visita a Isla Margarita (aunque sabréis que es un gran parque) y sin estresarnos demasiado nos tomamos un nuevo refrigerio en una cervecería cercana a la plaza.


Cuando acabamos tomamos el metro hacia el centro de la ciudad, a todo el metro de Budapest  es el segundo sistema de metro subterráneo más antiguo del mundo, el primero fue el de Londres inaugurado en 1863, en concreto esta línea, la línea M1, se inauguró en 1896. Nos bajamos de nuevo en Vörösmarty tér y de ahí al puerto, para coger el barco que nos daría una vuelta por el Danubio.


En cuanto al crucero, hay una muy amplia la oferta, algunos de ellos piratillas ojo. Nosotros elegimos el que nos recomendaron en la oficina de turismo y la entrada nos costó unos 17€ por cabeza, algo caro pero que a nuestro juicio merece la pena. Dentro escuchamos una locución muy interesante con toda la historia de Budapest, y cuando nos aburrimos un poco de tantos datos, algunos salimos fuera del barco a ver lo que tantas ganas teníamos de ver, el Parlamento de noche. Una vista imprescindible diríamos nosotros más que verla in situ. Impresionante, mágica, extraordinaria. Tranquilos, si os sentáis fuera del barco hay mantas en los sitios. ¡Ah! y la consumición que os dan es gratis. La duración de la travesía es de 1 hora.


Una vez desembarcamos, decidimos ir a cenar sin que nos pillara el toro, y optamos por un restaurante que teníamos ganas de conocer, el Cyrano Étterem, un lugar que nos gustó por su buen gusto y por supuesto por su carta.


Empezamos la velada con una nueva cerveza, aquí nos dejamos de tonterías, medio litro per cápita, ufff, que bien entraba, y que a gusto estábamos. Relax total...


Luego pedimos un vino que resultó sólo aceptable, hoy no era nuestro día. De todas formas no nos sorprendió, no nos sonaba ninguna referencia y como no estábamos dispuestos a jugar con el azar en la franja de 50€-80€ por vino, elegimos uno de los económicos, un Grof Buttler tinto joven Egri Bikaver (Sangre de Toro) de 2005. En este restaurante los precios se parecían más a los restaurantes españoles, y éste en concreto nos costó 25€. Un vino que resultó demasiado suave al paso, era fragante pero decepciona un poco en el trago. Insistimos que entendemos poco de vinos, pero vamos, los hemos probado mejores.


Quisimos compartir un hígado de oca al centro pero ¡cachis! no les quedaba, así que fuimos directamente con los platos principales. Como nos dieron la carta en un curioso español, no os podemos poner los nombres originales, pero alguno creo que incluso lo agradeceréis. Agarraros que vienen curvas, la primera elección fue un Virgen (Solomillo) de ternera asado a la parrilla en cama marinada de pimiento con puré de patata a la cebolla y queso de oveja, jamón de campo, ensalada de rúcula y PX. Mola ¿eh?, pues estaba muy bueno...


Otra fue un rico Asado de pechuga de pato con ragú de lentejas al vino de Oporto y chalote, queso cheddar y pimiento jalapeño relleno. El pato estaba también muy bueno, y casaba bien con el estofado de lentejas. Lo probé y me gustó.


Una original Patata a la paprika 'Gipsy style' con salchicha Casalinghe a la plancha, panceta, y ñoquis al horno en su salsa. Muy equilibrado en la rica variedad de productos, y también estaba rico. Un megapunto para el restaurante :)


Y por último, yo pedí un gracioso Encuentro de cerdos: jabalí asado y solomillo de cerdo a la parrilla, picadillo de patatas al estilo francés, salsa de pimienta verde (a lo Cyrano) y la clásica reducción de PX. No sorprendió pero de nuevo me encontraba con un plato bastante rico.


Cómo veréis todos los platos en general bastante buenos, nos gustó además el sitio, nos sentamos dentro y la música ambiente acompañó, al igual que la atención fue muy buena. Os lo vamos a recomendar como sitio de corte moderno y romántico.

Y de postre, no recuerdo bien lo que pedimos, era como una especie de brazo de gitano relleno de crema con una salsa de frutos rojos por fuera. No estuvo tampoco nada mal. En definitiva, recomendable.


Y para celebrar nuestro último día en Budapest, decidimos adentrarnos en el oscuro mundo de los cócteles. Tomamos algunos muy conocidos pero otros no recordamos el nombre. Tuvimos además una charla muy amena y aquí estuvimos hasta que cerraron. Bueno, la cuenta salió por unos 45€ por persona, aunque veréis que cenamos bien y con bebercio abundante :).


Después de tanto cóctel, no aprovechamos demasiado la mañana siguiente :) Desayunamos y dejamos el hotel para que el transfer contratado nos llevar al aeropuerto. Aunque la mañana se presenta ideal para ir a conocer una terma y emprender el viaje de vuelta de lo más relajado, la mañana no dio de sí. Si tenéis oportunidad de ir a alguna terma hacerlo, es una de las actividades por excelencia de Budapest. Ya habréis comprobado que nosotros no somos muy acuáticos

Aquí una foto de nuestro hotel por fuera, muy de Príncipe de Zamunda verdad? ;)


En el aeropuerto, y una vez pasado el control de seguridad, compramos algunas cosillas en el Duty Free y fuimos a picar algo a la única cafetería del aeropuerto. Curiosamente llegamos con la idea de tomar un bocadillo, pero al final comimos platos combinados de una calidad bastante aceptable. Bueno, sin ir más lejos tomamos el mejor goulash soup de toda nuestra estancia en Budapest, un estofado que aquí ponen muy sabroso, con bastante matices caseros y la carne tiernísima. Muy recomendable (perdonar que no tengamos fotos).

Al rato embarcamos y por fin de camino a Madrid, cuidado que Wizzair a la vuelta, como casi todas las low-cost os miden las maletas de cabina en esos medidores de maletas que tienen.

Por último, y a modo de resumen, os contamos que efectivamente quedaron cosas por ver, pero ya os hemos dicho que decidimos no ir agobiados consensuando las preferencias y visitas. Disfrutamos mucho de la estancia, de esos momentos de distensión en sobremesas y paseos en otro ambiente muy diferente al habitual. Lo tenemos bastante claro, podríamos haber sacrificado un poco de aquí por un poco de allí para abarcar más cosas, pero nunca se consigue, es normal, pero lo preferimos. En dos días y medio se puede ver más o menos todo, eso sí, sin entrar a museos, sin visitar el Parlamento por dentro y sin media jornada termal. Quizás lo ideal serían 3 días y medio, sólo es cuestión de organizarlo bien y mirad todo lo que os gustaría ver antes de coger el viaje. El caso es que no volvimos tan derrotados como otras veces. sólamente Lola y yo volvimos con un mono terrible de gazpacho, y es que nos hizo un calor y justo al final del viaje el cuerpo nos pedía algo fresquito y nutritivo (y nuestro), de verdad que en el viaje de vuelta casi rozó la obsesión ;).

Tonterías aparte contaros que nos gustó mucho Budapest y los húngaros, es gente amable, paciente y muy parecida a nosotros, se defiende muy bien en inglés, y la verdad, no tuvimos ningún problema con nada ni con nadie. Sin duda ésta es una escapada bastante asequible y poco ambiciosa. Además, si buscáis con tiempo os puede salir muy bien de precio. .

¡Hasta otra amigos!

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32 comentarios:

  1. Me alegro hayais disfrutado de esta esplendida ciudad. Besos

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  2. Gracias por este interesante recorrido por Budapest a través de tus fotos y textos. Qué maravilla! Me quedo con las ganas de uno de esos cocteles :)
    besitos,

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  3. Fantásticos los dos capítulos. Muy enriquecedores.

    Un saludo.

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  4. Otra crónica completa, entretenida y muy didáctica.
    No sé si conoces Praga, pero veo muchas similitudes en cuanto a gastronomía, edificaciones, etc... con Budapest, pero es lógico si tenemos en cuenta que formaron parte de un imperio durante muchos años.
    Yo creo que los pimientos frescos no son picantes, son similares a los nuestros, pero al fin y al cabo la paprika es pimentón y supongo que al elaborarlo lo habrá de todos los tipos o por lo menos es lo que yo siempre entendido, no sé si voy desencaminada totalmente.
    Me ha encantado visitar Budapest a través de tus ojos!!!
    Saludos

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    1. No conocemos Praga, cierto, y sí, parece que es cierto que hay similitudes en la gastronomía. La paprika y el pimentón son muy similares.

      Un saludo.

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  5. Me ha encantado la reseña!! Además me viene genial porque estamos pensando ir estas vacaciones. Tomo nota de tus consejos! Gracias!!

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  6. interesante, pero en mi opinión deberíais haber ido a un termo, no sólo por la experiencia "acuatica" como lo llamas, sino también por la arquitectura! Muchas termas (por ej. Gellert) son joyas del modernismo! Y dónde puedes ver a los abuelos lugareños jugando al ajedrez ...en la piscina??? Además son verdaderas "termae" : yo fui cuando había sufrido un pinchazo unos días antes y las sales minerales de las manantiales me mejoraban mucho la cosa.
    Igual siempre es lo mismo : en 2 días sólo puedes hacer una selección de cosas...pero así tienes una razón para volver ;-)

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    1. Ilse, la verdad es que es de lo único que me arrepiento, como bien dices, la próxima vez :)

      Gracias por tu comentario.

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  7. Pienso igual!!! en muchas fotos veo cosas parecidas de Praga, ciudad que te recomiendo ya que en un fin de semana la haces!!! bella ciudad! gracias por el reportaje! Bss

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  8. Que maravilla de viajecito, segun parece es una ciudad que hay que conocer y que en breve convenceré a alguien para ir alli.
    GRACIAS, por compartir

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  9. Me alegro de que hayáis disfrutado del viaje. He vivido dos años en Budapest y os entiendo bien :)
    Las especialidades de pollo suelen ser muy buenas, es la carne nacional.
    La próxima vez intentad comer en restaurantes de comida popular, es completamente diferente.aunque no son fáciles de encontrar, hay que salir de la zona turística. Le dais 1.500 forints a alguno de los chavales que están en el Concierge del hotel y os marca los que necesitéis en un mapa y os dice que autobuses o tranvías coger (la red de metro es muy chula, pero insuficiente para conocer de verdad los entresijos de la ciudad)

    Gracias por el esfuerzo de tenernos al día y sugerirnos siempre platos tan estupendos :)

    Javier

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  10. Qué envidia!!
    Yo estuve hace tiempo y me encantó. Por supuesto volví cargada de paprika!
    De lo que me di cuenta una tarde que nos sentamos a descansar en una terraza a ver pasar la gente, (que es casi lo que más me gusta hacer en los viajes, observar a la gente), es que en Budapest hay mucha gente MUY guapa!! jaja En serio... no sé si sería casualidad, pero me llamó la atención la de guapos y guapísimas que pasaron por delante de aquel café...
    Lo dicho, envidia de la verde, pero me alegro mucho de que lo pasarais tan bien!
    (Por cierto que la comida allí me gustó sólo regular)

    Saludos!!

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  11. Pedazo de viaje te estas marcando. Budapest es una ciudad que me encanta y q tengo pendiente de ir cuando pueda.
    te comento que estoy de sorteo en mi blog, pasate por alli para apuntarte.
    un saludo

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  12. Menudo viaje !! de los que me gustan, gastronómico y cultural !!!

    besotes

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  13. cerveza, vino, y cócteles, y eres capaz de sacar fotos que no estén borrosas? eres mi ídolo xDDD

    Me ha encantado también la segunda parte, aunque no me trajeras el tokaji, templado como estuviera :P Deseando que os vayáis por ahí de paseo (y nos lo enseñéis!)

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  14. Este verano estuvimos un día en Budapest como parte del crucero por el Danubio y es realmente preciosa, aunque si vosotros pasasteis calor, no te imaginas lo que fué en julio, con decirte que me tuve que meter en una fuente y ducharme entera (vestida, claro!) para poder resistirlo.
    Me ha encantado revivir mi visita y ver algunas cosas que no nos dio tiempo a visitar.
    Un besico.

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  15. ¡Madre del amor hermoso! Qué mercados, qué comidas, qué paisajes.
    Que buen sabor de boca nos dejas para el fin de semana.

    Besos.

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  16. Que viaje más bonito, tiene que ser preciosa la ciudad.

    Saludos

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  17. Preciosos reportajes... da gusto viajar al ritmo de tus fotos

    Recetasdemama

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  18. fantastico,me has hecho revivir mi visita a Budapest
    saludos

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  19. Carlos, no puedes imaginarte las ganas de coger un avión directo a Budapest que me han entrado después de ver vuestro viaje, es que esta ciudad es mi asignatura pendiente!!! y además tan bien narrado como lo habéis hecho....es una cronica fantástica, la pienso imprimir :))
    Muchas gracias!

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  20. Y dices que podrías haber aprovechado más?, pero si yo ya hubiese estado cansada después de la Ópera, y vosotros os metéis en el barco y luego a cenar y después los cócteles. O yo estoy muy vieja ya o vosotros tenéis el espíritu joven. Estos viajes son una pasada, pero después llegas a casa con ganas de estar dos días de descanso, y no me extraña, menudo ritmo lleváis.
    Yo ya tengo claro que cuando vaya por allí no me arriesgo con el vino, me quedaré con la cerveza.
    Un abrazo.

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  21. Qué me sigue dando mucha envidia!!!!!
    Un reportaje estupendo. Lo añadiré al resto de tus crónicas de viajes... por si acaso..
    Un saludo, Begoña

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  22. Me has reencontrado con Budapet!! estuve hace 15 años, no estaba tan modernizado como ahora, una ciudad para ver cosas y mas cosas y no parar. Qu gozada de mercado, yo no estuve,gracias por enseñárlo!! todo me gustó, solo tengo un mal recuerdo: los taxis, te jugabas la vida...como iban por las calles adoquinadas, realmente con el corazón encogido, se lo dijimos y se reia...cuando llegamos al hotel respiramos hondo...

    Von vuestras fotos, es como haber vuelto..y que cielo!!
    Saudos y buen fin de semana

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  23. Me alegro de que hayáis disfrutado de Budapest.
    Erős paprika es pimiento picante. :)
    Un saludo desde Hungría,
    Ágnes

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  24. Hola Carlos,
    Muy buen post me he (son)reído mucho como estás relatando las sucesivas anécdotas en Budapest. El pimiento sí pica, sobre todo donde pone claramente "erős" lo que significa picante en húngaro. El de color amarillo claro también tiene variedades que pican. Lo de "TV" no tiene nada que ver con la televisión (jajaja) significa "tölteni való" lo que quere decir "para rellenar" (en España sería PR). Es un plato típico de Hungría, los pimientos rellenos en salsa de tomate. Los rellenan de una mezcla de carne picada y arroz. Con la elección de la comida y sobre todo el vino veo que tuvisteis varios desaciertos. Con los buenos caldos que hay en Hungría...¡me cachis! Es una pena que no nos hemos "conocido" antes del viaje, os hubiese dado varios consejos y sitios a dónde ir. De echo vuestro viaje me hace pensar en escribir un post en mi blog sobre el turismo de Budapest, dónde ir, qué ver, qué comer, qué beber, etc., desde el punto de vista de un lugareño y no de una agencia de viajes. Supongo que serviría para mucha gente de ayuda.
    En fin, lo importante es que os lo habéis pasado bien. Tampoco es bueno cuando todo sale a la perfección porque entonces el viaje carece de anécdotas.
    Un abrazo,
    Eva

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    1. Y encantados estaríamos de leerlo, como ya te seguimos, ya nos haremos eco... Ahora cambiamos lo de los pimientos en el post!!

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  25. Bueno...el preportaje esta fantastico...interesante, exitante, observador..etc...vamos...: tendrian que pagarte por todo eso:-D...
    mi comentario: arriba, donde pones algun tipo de tortillitas: generalmente es lángos ( es tipico Húngaro, pero no lleva nada dentro la masa, mas encima, como tejföl, porejemplo, que es nata agria), pero en la foto me parece mas tocsni. es interesante, creo que la cocina eslava nos dejo en herencia.

    y luego, lo que has escrito parece ser butifarra, pues esto se llama: májas hurka. es un butifarron que se preparan del higado de cerdo + evidente sus especies y arroz

    y lo que definitivamente habeis vetado, por no alcancar vuestro gusto era el butifarron oscuro...esto se llama: véres hurka. que se preparan de la sangre del animal..

    bueno... ahora tengo que irme, pero volveré a terminar el reportaje... gracias, gracias, gracias.

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    1. Muchas gracias por aclararnos los nombres de los productos que comimos, de verdad que no supimos relacionar la pizarra dónde venía todo con cada uno porque nos manejamos en inglés. Si nos puedes das más información sobre algunos puntos del reportaje o corregirnos algún dato, no dudes en hacerlo!!

      Un saludo!

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  26. Carlos he venido a consultar algunos nombres porque mi amiga anda por Budapest y me ha preguntado cosas que no recordaba y como tu viaje fue muy similar al mío, a excepción que no fuisteis a perder dinero al casino jaaaaa y que recuerdos mas bonitos me ha traído .... no se si has ido a Praga pero en cuanto puedas ¡¡¡¡
    bsss calurosos desde Almeria

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