26 marzo 2010

EL FAMOSO BACALAO AL CLUB RANERO

Hola a todos. Hoy vamos con un plato muy sencillo y realmente exquisito hecho con bacalao y verduras al horno. Lamentablemente es una preparación que con los años está quedando en el olvido, y de verdad que es una pena porque el plato es una auténtica maravilla culinaria que se hace con tres o cuatro ingredientes. Hablamos el para muchos famoso Bacalao al Club Ranero, un plato tradicional vasco que lleva muchos años oficiándose en restaurantes y mesones y apareciendo en libros de cocina del actual y pasado siglo. Muy arraigado en la cocina tradicional vasca, y que por desgracia se conoce bastante poco entre la juventud, sobre todo si ésta es de fuera del País Vasco. Os adelantamos, que todos estáis perfectamente capacitados para hacerlo en casa y más con un truquillo que vamos a enseñar, a quien no lo sepa, para hacer el pil-pil. Por lo demás es un plato barato y que luce muchísimo, y ya cada uno lo presente como desee. ¡Ah! y lo podéis tener listo unas horas antes de una comida ¿se puede pedir más?.


Nosotros hemos hecho varias veces bacalao al pil-pil, pero cuando descubrimos este plato fue toda una revolución. Y es que en su momento el señor Apicius, como cariñosamente le llamamos en casa, nos sorprendió en su blog con un plato que no conocíamos, y del que no dábamos crédito de lo bueno que tendría que estar. Por aquel entonces era junio del año 2006, tres meses antes de empezar nuestra andadura en el blog. Nos presentaba tres elaboraciones diferentes, a cada cuál más interesante. Posteriormente lo volvió a preparar pero con fotos, algo que siempre os hemos dicho es que el paso a paso en fotos se lo debemos prácticamente a él. Esto fue a finales del año 2008, y aquí ya sí que tomamos buena cuenta de ello. Desde entonces, la receta del bacalao al club Ranero o Caveriviere se ha convertido en una referencia a la hora de hacer platos con bacalao desalado, porque es una delicia que no conoce mucha gente.


Pues por aquel entonces ya Apicius nos contaba cosas sobre esta receta. Al parecer fue ideada por un cocinero francés llamado Alejandro Caveriviere que trabajó para la Sociedad Bilbaína. Parece ser que este chef y como despedida, quiso regalar a sus comensales este plato. Pero vamos, Apicius lo cuenta perfectamente (con su permiso) "[..] se reunían en el txcoli de Tablas sito en Abando, a jugar a la rana y una vez que se reunieron mas jugadores/comensales de los esperados, añadió una chanfaina al bacalao al pil-pil y así estiró el plato para que todos tuvieran su ración. No hay constancia, exacta de la fecha de cuando se oficio por primera vez, si en la segunda década o tercera de este siglo, pero antes de 1933 ya que aparece reseñado en el libro "La cocina Completa" escrito por María Mestayer de Echague, La Marquesa de Parabere, que al ser contemporánea del Sr. Caveriviere y al rigor de su obra hace pensar que es la receta original la publicada en su libro". Según cuentan, este cocinero estaba muy influenciado por la cocina catalana y la cocina francesa, y este plato puede ser que fluyera de sus conocimientos en ambas gastronomías. Además, dice Apicius que este plato le da un aire al desconocido para nosotros plato de Samfaina de bacalla a la catalana.

Pues sin más dilación vamos a presentároslo. Para dos personas 3 tajadas de cola de bacalao (o 2 lomos, como gustéis), 1 pimiento rojo, 1 pimiento verde, 2 pimientos choriceros (o carne de pimiento choricero en bote), 1 cebolleta, 5-6 tomates maduros o de rama, 1 ajo, 1/2 guindilla, 1/3 litro de AOVE, sal y pimienta (opcional).


Lo primero que habrá que hacer es poner a desalar el bacalao 24-48 horas antes en agua fría, y si es verano hacerlo dentro de la nevera. Los trozos los podéis ir probando pinchando sus carnes con la punta de cuchillo y viendo si ésta al probarla está salada. Para estos lomos es suficiente con 24 horas y 2 cambios de agua. Podéis también usar lomos de bacalao fresco pero salados industriales.

Lo siguiente será calentar un tercio de litro de aceite de oliva virgen extra siempre a no más de 160º. Aunque podéis echar los ajos y la guindilla una vez se superen los 120º, en este momento apagaríamos y dejaríamos dorar los ajos. Posteriormente los sacaríamos, dejando que el aceite de la cazuela se temple. Pero para que nos entendamos todos, hay que calentar bastante el aceite sin que humee con los ajos dentro, y cuando estos 'bailen' en la cazuela apagaremos y dejaremos dorar, máxime si lo hacemos en cazuela de barro ya que ésta conserva por mucho más tiempo el calor.


Mientras podemos ir encendiendo el horno a 200º y preparar en un recipiente tipo pyrex los pimientos y los tomates bronceados de nuevo aceite de oliva virgen extra, y aderezados con sal. Para que os hagáis una idea los tuvimos en el horno, bajando el mismo a 180º hacia la mitad, como 50 minutos/1 hora.


Pero vamos al meollo del pil-pil. Cuando el aceite se temple un poco, en el termómetro vemos que llegue a 90º, echaremos las tajadas siempre con la carne hacia abajo. En esto hay una terrible discusión entre los chefs a ver qué da más gelatina, si la piel o la carne del bacalao, pero a nosotros así nos funciona muy bien.


Mientras el aceite se va enfriando poco a poco, podéis no obstante ponerlo al 1 en la vitro para mantener un mínimo, y siempre sin bajar de 60º, empezaremos el meneo. Ahora sólo será cuestión de agitar suave y constantemente esta cazuela pequeña, es muy fácil y poco cansino hacerlo con las manos. Os avisamos, los movimientos deben de ir creciendo poco a poco. Ojo, si hay poco aceite, por esto de que uno piense que así engorda menos, y además mucho bacalao, el pil-pil quedará muy líquido y quedará cortado. Hay que cuajarlo, y para ello necesita grasa. Mirar una forma casera de saber si estamos por debajo de 60º es tocando el aceite con la yema del dedo y si está caliente pero sin quemar en absoluto, estaremos en esa franja aproximadamente.


Si tenemos termómetro sonda, y mientras menamos, vamos tomando temperatura, toda esta tecnología es sólo para que salga bien con más seguridad.


Después de 20-30 minutos meneando, dependará de muchos factores, saldrá el pil-pil.


¿Pero qué hacer si no sale?, pues muy sencillo. Os lo contamos para quién no lo sepa. Habrá que sacar las tajadas y con un colador pequeño remover el aceite en círculo manteniendo siempre la temperatura. Si véis que aún así no cuaja, será por lo que os comentábamos, poco aceite y demasiada proteína, así que echar algo más e ir ligando la salsa. Olvidaros por favor de la harina. Bueno, pues una vez hecho reservaremos el mismo.


Vamos con el resto de ingredientes. Trocearemos la cebolla.


Y la doraremos en una sartén/cazuela que sea amplia con un poco de aceite del pil-pil. Nosotros usamos una sartén para presentar el plato, vosotros veréis que queréis.


Por fin veremos que las verduras están listas. Para que se pelen rápido podéis meterlas en una bolsa limpia y la cerráis a la espera de que se enfríen o templen. Nosotros las dejamos en la terracita que se templaran.


Los tomates, una vez pelados los freiremos con algo de AOVE, sal y pimienta en otra sartén aparte. Vamos, que lo que vamos hacer es un poco de tomate frito casero.


Los pimientos una vez pelados los haremos tiras.


En la sartén dónde está dorándose la cebolla, una vez dorada ésta los echaremos junto con la carne del pimiento choricero. Ya sabéis que si usáis pimientos choriceros secos, debéis de calentar agua en un cazo, cuando hierva apagáis, y los ponéis en remojo bien limpios por fuera. Una vez se haya enfriado el agua los limpiáis de carne en una tabla colocando los trozos de piel boca abajo y rascando con una cuchara de madera. Pero vamos, la carne de pimiento choricero envasada es muy cómoda y no notamos mucha diferencia.


Una vez rehogado todo echamos el tomate bien frito.


Removeremos todo, y colocaremos los lomos encima con la salsa pil-pil que arrastren, no importa. En la receta original echan el pil-pil por encima, nosotros no lo hemos hecho así porque nos harta más. A lo que vamos, una vez todo bien colocado bajaremos el fuego al mínimo.


Ahora colocamos una tapa mientras se templan las tajadas... y una vez estén calientes (10 minutos) las naparemos con un poco de pil-pil templado, o si lo queréis calentito lo podéis calentar sólo un poco en la misma cazuela de barro. No lo pongáis en ebullición. Les colocaremos los ajos loncheados encima, y un poco de guindilla para decorar.


Una forma de comerlo podría ser con abundantes patatitas fritas alrededor (a nosotros así nos encanta). Pero la gente se lo toma así sin más.


Salud y buen fin de semana.

25 marzo 2010

CORDERO EN SALSA CON SETAS

Hace unas semanas compramos un carré de cordero lechal, en el que venían unas chuletas de cordero soberbias, y los trozos que no eran chuleta (ni palo ni riñonada) los congelamos y los aprovechamos para hacer un guiso o estofado de cordero con una salsa muy sencilla hecha a base de setas de bolsa (comerciales) y algunas especias, y para acompañar un arroz blanco. La salsa quedó muy buena, no resultaba ser pesada ni grasienta, es muy sencilla de preparar y muy económica, y por supuesto que con el arroz quedaba estupenda. Creemos sinceramente que deberías de probarla, sobre todo a aquellos que no están muy familiarizados con este animal, y sobre todo ahora que el cordero empezará a bajar de precio y a estar en plena temporada.


Las setas ya sabéis que son las clásicas de bolsa congeladas; nosotros las vemos muy útiles para comerlas a la plancha acompañando un huevo frito, o en croquetas, o en una improvisada tortilla de patatas, o en salsas de carnes y pescados, o por qué no en sopas por supuesto (riquísima la sopa de cilantro). Y aunque las que venden son variadas, no tienen el carácter de las setas silvestres, pero indudablemente son siempre una buena compra. Estas que veis son del Mercadona, pero existen varias marcas comerciales repartidas entre las grandes superficies y tiendas de congelados de vuestras localidades, y que por supuesto no deberíais de perder de vista.

Vamos a ello. Ingredientes para 2-3 personas, 370gr de cordero lechal (partes menos nobles), 1 cebolla hermosa, 150gr de setas, 2 tomates maduros medianos, pimienta negra, 1 rama pequeña de apio, perejil fresco, 1 ramita de romero, 1 ñora seca, sal, 1 diente de ajo, 1 sobre de azafrán, 1 guindilla seca (o cayena), un poco de brandy y AOVE.


Lo primero será rehogar el cordero con algo de sal y AOVE, pero lo que es dorar nada más.


Mientras vamos picando la cebolla en trozos menudos.


Y el apio...


Sacamos el cordero de la olla gracias a una paleta y lo reservamos bien escurrido.


Y ya en su grasa rehogaremos la cebolla, el apio y la guindilla (despipada) al igual que la ñora que curiosamente no se ve. Si no tenéis guindilla podéis usar una cayenita pequeña desmenuzada.


Una vez esté todo bien rehogado, echaremos las setas. A todo esto, tuvimos rehogando la cebolla y el apio unos 10-14 minutos, para que os hagáis una idea.


Rehogaditas éstas echaremos el brandy, una vez evaporen los alcoholes la carne de los tomates rallados y volveremos a rehogar hasta que pierdan el agua.


Mientras, vamos preparando las especias. No uséis colorante alimentario.


Una vez listo, volveremos a echar el cordero, también el romero y el agua, sólo hasta que cubra. Lo llevaremos a ebullición.


Una vez empiece a calentar el caldo, echaremos el azafrán y el majado de ajo y perejil. Todo esto y una vez hirviendo lo pusimos a cocer en la olla a presión por una media hora desde que sube la pesa, daros cuenta que se trataba de cordero lechal (menos de seis semanas), si fuera recental (menos de cuatro meses) y no digamos pascual (más de cuatro meses) de 50 minutos a una hora y veinte minutos, dependiendo claro está de las edades y de las calidades. De todas formas si véis que todavía el cordero queda duro, cerráis y a cocer de nuevo.


Una vez cocido desgrasaremos un poco con una cuchara, y dejaremos reducir con la olla abierta y a fuego medio por unos 20 minutos dando algunos meneos a la misma para que la salsa no se pegue a la olla. También, y para que la salsa espese tostaremos en una sartén a parte media cucharada sopera de harina floja, ya sabéis, dejar tostar hasta que aquello palidezca un poco.


Una vez tostada, y con la olla aún cociendo, depositamos la harina en un vaso e iremos mezclando la misma con algo de salsa que sacaremos de la misma olla.


Cuando las tajadas se desnuden un poco sobre la salsa, será el momento de echar la harina; acto seguido empezaremos a menear la olla durante unos cuantos minutos más, y apagaremos.


Servido en el plato queda así.


Esperamos os haya gustado.

Salud.

24 marzo 2010

RESUMEN MIS MEJORES UTENSILIOS, MIS PEORES CACHARROS

Por fin os traemos un resumen de lo más destacable del último foro al que os invitamos de 'Mis mejores utensilios, mis peores cacharros'. Bueno antes de nada agradeceros de corazón vuestra participación, la verdad es que no son encuestas que se hagan en un momento, y sabemos que todos le habéis dedicado parte de vuestro tiempo. Mil gracias. Comentaros que tanto Andrés, de El Amasadero, como nosotros hemos acabado encantados del trascurso del foro y de toda vuestra participación, 75 fichas son muchas, sobre todo teniendo en cuenta que no se trata de dejar un comentario y ya está, si no que habéis tenido que pararos a pensar en vuestros gustos sobre cacharrería de cocina, y eso tiene su mérito. Y por supuesto, a los tres premiados nuestra más sincera enhorabuena, además ayer mismo se les enviaron sus regalos y creemos que están muy contentos (esperamos nos cuenten).

Foto extraída de www.grupolahosteleria.com

Y sobre el foro en sí, de verdad que ha sido intenso, participativo, didáctico, y en general muy curioso. Para empezar os diremos que menos mal que indicamos no poner robots de cocina en la encuesta para que hubiera más juego, porque vamos, más de un diez por ciento (hemos hecho el cálculo) puso uno. En fin, que la única conclusión que sacamos de esto, y no penséis mal, es que lo queramos negar o no la cocina actual y más en las casas ha cambiado mucho con los años. No os podéis imaginar el éxito de estas máquinas en la red, y la cantidad de utensilios de alta precisión o tecnológicos que usamos en una cocina de gama media. Veréis, sin ir más lejos en el foro 28 personas han dicho que sin su balanza digital (el más nombrado en el apartado de favoritos) no son nadie. También 7 batidoras (de pie y de mano), 4 cafeteras de café expreso, 11 ralladores microplane, 2 kitchedaid, 12 olla express y 3 termómetros digitales nos dice que muchos usan la tecnología para su vida en la cocina, y no es para menos. Si a esto le sumamos que el sifón, la balanza milimétrica, el soplete, la mandolina o el termómetro de horno son los utensilios que el resto de participantes quiere comprar a futuro, está claro que nuestras cocinas se están volviendo más sofisticadas.

Luego está el tema de la repostería y panadería, creo que ha arrasado en cuanto a utensilios nombrados se refiere. Los reyes absolutos del foro han sido la básculas de cocina (28), los moldes y cortapastas (12), las siempre útiles y nombradísimas espátulas y lenguas de silicona (24), los medidores (5) y las varillas (4) han sido muy relevantes.

Destaca también la importancia que se le da a muchas de las herramientas básicas de nuestra cocina, muchos han dado marcas y procedencias pero los cuchillos (23) han sido un éxito. Los cerámicos y japoneses los más impactantes; también las ollas/cazuelas de barro (5) y las sartenes (18) de varias marcas también, cada uno ha expresado sus gustos. Y por último, los eternos morteros (5), el utilísimo pelador de patatas (9), las tablas de cortar (16), las siempre útiles cucharas de madera (11). También destacamos que a futuro hay otros 11 compradores de buenos cuchillos, total, 44 personas de los 75 que participaron, tienen en cuenta a los cuchillos.

Como curiosidad, mencionar la envasadora al vacío (1), que parece que no tiene mucho éxito en las casas y sin embargo preguntas en una cocina profesional y ya no pueden vivir sin ella. También ha sido curioso el poco éxito del silpat (1), utensilio que hace años pronosticaron que iba a ser una revolución. Por último, destacar que nadie ha mencionado los tuppers, incluidos nosotros, utensilio que actualmente son utilizados por casi todo el mundo.

Foto extraída del buscador buscape.com.mx

En la categoría de los cacharros que menos han gustado (imprescindibles para otros) destacan claramente tres, la manga pastelera reutilizable (11), los moldes de silicona (10), y el famoso pela ajos (13). Yo no sé que opinaréis vosotros, pero el pela ajos sin ninguna publicidad se ha colado en miles de casas, independientemente de si es muy útil o no, nos parece muy destacable. Nosotros personalmente no lo vemos un trasto inservible, pero sí que es verdad que al final se tiende a pelar los ajos como toda la vida, a mano o con el cuchillo. A todo esto otros artículos que no ha gustado mucho es el aparato cierra empanadillas (8) o el prensaajos (8), está claro que se prefiere tratar el ajo de manera tradicional. La yogurtera (4) también ha salido a colación, y de verdad, ¡mirar qué es un trasto!, casi tanto como la liquadora (3) o el cuchillo elétrico(3), aunque hay que reconocer que estos aparatos tuvieron su boom. El centrifugador de lechugas (3) se queda en tablas, ya que es un imprescindible para otros tantos. Y para acabar con la tanda de peores cacharros, ¡tomad nota futuros compradores!, tampoco han tenido éxito el exprimidor de silicona (4), el pulverizador de aceite (5), la pistola para las galletas (5), la freidora (5), el cortador de bizcochos (5) y el cortapizza (5). La verdad es que no nos imaginamos como algo tan flexible como la silicona puede exprimir un limón, y sobre los cortapizzas, comentaros que para este menester, para nosotros el imprescindible es la tijera de cocina.

Y en cuanto a las nuevas adquisiciones de la gente, muchas y muy variadas cosas, de nuevo la repostería/panadería gana con creces, pero vamos, ya os lo imaginábais. Insistimos en la apabullante compra de moldes variados (43), más de un 50% se ha comprado un molde recientemente (incluído nosotros), moldes para magdalenas, muffins, bizcochos, panes, galletas etc, y bueno, si se trata de pastelería de nuevo sale a colación las boquillas y biberones (14), sopletes (10), utilizado éste último mucho en repostería. Destacan las adquisiciones de 7 termómetros sonda y 7 banetones, y es que el pan hecho en casa está de moda. Por último, y aunque tenga que ver con las harinas pero no con los dulces y panes, 4 participantes se acaban de comprar la máquina de pasta. Mi hermano la tiene, y todavía no hemos podido usarla, es la gran asignatura pendiente de nuestro blog.

En la misma línea están las futuras adquisiciones, más moldes de diferentes tipos (28), termómetros para hornear (17), sopletes (12), banetones (10), rodillos (9), máquina para pasta (8), boquillas y biberones (7), amasadoras como la kicheneaid (7), básculas de cocina (7), piedras para hornear (6), rejillas (5), incluso algunos han pedido un horno nuevo (4). Como utensilio que no tiene que ver con el arte de trabajar la harina y el horno, hay 15 futuros compradores de una mandolina, que es imprescindible para 5 participantes, aunque un trasto para otros 3.


Foto extraída de la tienda confronte.com.ar

Y como anécdotas graciosas, ha habido varias, pero nos hizo mucha gracia que en utensilios a futuro alguno haya puesto cosas tan originales como "cable de los que se usan para mantener los terrarios calentitos" o "cualquier trasto que se enchufe". También, y como utensilios imprescindibles, las gafas de ver, o el Ipod touch ya que a la vez de navegar, se pueden leer recetas y escuchar música mientras cocina (nos parece genial); también alguno ha comentado que ve muy útil el 'teléfono' extensible del fregadero, ¡y tanto!. O como favoritos el delantal... No sé, nos han parecido ideas muy originales.

Conclusiones, mucha variedad, muchos gustos diferentes, pero indiscutiblemente los artículos de repostería y horno en general, han sido los protagonistas.

Gracias de nuevo a todos por vuestra colaboración.

23 marzo 2010

LECHE GRANJA DE SAN ISIDRO - MONJES CISTERCIENSES

Hace una semanas nuestros amigos Diego y Lorena nos trajeron de Palencia un par de litros de leche fresca pasteurizada de la marca Granja de San Isidro, cooperativa regentada por la orden cisterciense del famoso Monasterio de San Isidro de Dueñas (llamado popularmente Monasterio de la Trapa), sito entre la localidad de Dueñas y Venta de Baños.


En esta explotación existen tres zonas limitrofes, el propio monasterio, la lechería y la vaquería. Según leemos, el monasterio de San Isidro de Dueñas se dedica a la elaboración y venta de leche de los tipos entera y desnatada, ambas ellas certificadas y pasteurizadas. El ordeño se realiza en dos tandas con la recepción de la leche en los tanques de refrigeración, se pasteuriza y pasa a un tanque isotermo para su envasado en bolsas con cierre hermético. La leche se almacena en cámaras frigoríficas hasta su distribución. No sabemos los litros que producen al día.


Tampoco sabemos si será leyenda urbana o no, porque viene poquísima información en la red, pero dicen que el comienzo en la producción de esta leche (y que alguien nos corrija) empezó hace un más de cincuenta años con el lógico motivo de ganar fondos para el monasterio pero también para dar leche de calidad a los hospitales de la zona, pero esto no lo tenemos muy claro. El caso es que actualmente se presenta como una verdadera competencia en la zona, y sabemos que se vende muy bien y es muy conocida, sobre todo por su precio, 0,75€ el litro.

Pues nosotros la localizamos hace tiempo buscando cosas que visitar, conocer y tomar de un repentino viaje a Palencia por motivos laborales, pero no tuvimos oportunidad de probarla ni comprarla porque no teníamos sitio dónde conservarla hasta la vuelta. Y por fin la hemos probado gracias a estos chicos que nos la trajeron directamente de una panadería. No pudieron acercarse al despacho de venta del monasterio porque iban apurados de tiempo, pero Diego nos ha comentado que sigue estando el mismo abad de siempre, más mayor, pero el que recuerda de toda la vida.


El formato es una maravilla, nos encanta. Es el formato clásico de toda la vida, ese que peca de incómodo pero que es muy gustoso al tacto y del que tenemos muy buenos recuerdos. Es como si tuvieras un contacto más cercano con la leche en este tipo de bolsas, todo psicológico claro. Aunque se trata de una simple bolsa de plástico hermética, con una xeriografía sencilla y muy vintage con las palabras Monjes Cistercienses en grande, es segura y fiable. Su caducidad estriba entre 4-5 días, su sabor es a nata pura y su regusto es fantástico. Blanquea el vaso y huele a leche, cosa que muchos odian pero que yo adoro, sobre todo si ésta se sirve fría.


Incluso nos atreveríamos a decir que podría ser una de las mejores leches frescas envasadas de España, y atendiendo a su relación calidad a su precio, creemos que la mejor. Qué poca competencia tiene que tener en la zona, y quitarse de ella debe de ser duro. Desde luego os recomendamos que si pasáis por la zona de Palencia y alrededores, hagáis el esfuerzo de comprarla ahora que todavía es invierno porque sencillamente está exquisita.


Salud.

22 marzo 2010

SARTEN DE GULAS Y ALCACHOFAS

No podemos negaros que las gulas nos encantan, es un producto bastante agradable y altamente nutritivo que ha conseguido convencer a mucha gente por su excelente relación parecido/precio. Nunca llegarán al bouquet de la angula genuina, pero tampoco todas las gulas son iguales. En este caso se aplica la premisa de que las mejores suelen ser la más caras, y si las compráis frescas (no congeladas) éstas poseen mejor textura. Y qué alguien nos corrija si no es así, y de verdad que no es por despecho, pero compraráramos unas buenas gulas (que no angulas) y las cocináramos a la vasca, es decir, con el clásico ajo y guindilla, poco tienen que envidiar al bocado auténtico de la angula preparada con estos mismos aderezos. La textura y el olor evidentemente no es el mismo, pero no me negaréis que si las oficiamos en este plato, todo sabor que se diferencie del ajo, lo mata el picante. ¿O no?. Pues bien, estamos muy contentos con esta réplica de bajo coste, ya en otro post os comentábamos que ha sido todo un éxito comercial y un logro de sostenibilidad, no lo olvidemos.



Pues la idea era sencilla, mezclar las excelentes alcachofas cocinadas en sus jugos, escalfar unos huevos y servir unas gulitas de guarnición. Al final quedó un plato muy rico que volveremos a repetir. Sin duda el ajo, volvió a ser protagonista, junto con unos estupendos piñones.

Vamos a los ingredientes para una sartén para 2 personas, 1 kilo de alcachofas frescas, 1 sobre de gulas de 100gr, 2 huevos, 2 tomates frescos, 1 cebolla mediana dulce, 3-4 dientes de ajo, 1 cucharadita de merquén o 1/2 guindilla, un puñadito de piñones, un poco de vino blanco, 1/2 cucharadita de harina de trigo para engordar la salsa, 1 rebanada de pan (usamos pan de molde casero), sal y AOVE.



Lo primero será freír el pan en un poco de AOVE y reservaremos.



Partiremos los ajos en finas lonchas, y la cebolla picada.



Doraremos en la misma sartén los dientes de ajos, los sacaremos y luego pocharemos la cebolla y el laurel. La foto de los dientes de ajo salió borrosa y no la hemos publicado.



Una vez pochada, echaremos el tomate rallado y algo de sal.



Pelaremos las alcachofas y las reservamos en agua helada con perejil tronchado, del perejil se echan hasta los tallos.



Una vez el tomate esté hecho, echaremos el merquén y la harina.



Removeremos y echaremos el vino y dejaremos que reduzca.



Hacemos la majada del pan con tres o cuatro lascas de ajos doradas, algo de agua y la echaremos en el guiso.



Añadiremos un par de litros de agua (no exagero) y echaremos las alcachofas a cocer.



Dejaremos cocer lentamente con tapa hasta que el aspecto sea éste. Nosotros tardamos cerca de 1 hora en cocerlas.





Echaremos el resto de láminas de ajo por encima, y reservaremos.



En una sartén aparte rehogaremos las gulas con un poco de AOVE.



Y las echaremos por encima.



Cascaremos los huevos encima.



Y al horno con papel de aluminio durante 10 minutos o hasta que el huevo cuaje.



Salud.