05 marzo 2010

TUMBET MALLORQUIN

Teníamos ya ganas de hacer este rico plato mallorquín tras verlo durante algunos años en libros, revistas e Internet. Aparentemente es sencillo, como todos los platos que descienden de la ancestral alboronía árabe, aquel rico plato que ya nos mostró Anna de Las Buenas Migas hace tiempo, y que no sé si sabréis que es el padre de platos parecidos como el pisto manchego, el ratatouille francés, la samfaina catalana o el shakshuka árabe, entre otros. El tumbet es similar, pero también diferente, y posee una coreografía que le hace distinto como todos esos platos que han calado hondo de nuestra gastronomía.


El plato insistimos que es muy sencillo, y si se desgrasa correctamente, que para nosotros es fundamental en este plato, se consigue un plato vegetal delicioso y bien económico. Y ojo, el sabor de las verduras fritas en buen aceite de oliva virgen extra (usamos el Sotaroni que nos envió Carmen Rico) y luego mezcladas con un buen tomate frito casero se nos antoja imprescindible, así que si lo preparáis con otro tipo de cocción tipo horno etc, el plato no sabrá igual. Por lo demás, ya sabéis, usar ingredientes frescos y de calidad. Sobra añadir que con unos buenos filetes de lomo, un pan de calidad y un siempre apetecible huevo frito, este tumbet se convierte automáticamente en un plato de lujo y un muy buen plato único para almorzar. Practicaréis además un slow food de calidad, clave en nuestra cultura gastronómica.

Vamos a ello. Para 3-4 personas, utilizaremos 8 patatas pequeñas o 3 grandes, 1 cebolla hermosa o 4 pequeñas (usamos cebollas francesas), 1 calabacín pequeño, 1 pimiento verde tipo italiano, 1 berenjena o 1/2 grande, 1/2 pimiento morrón, 4 dientes de ajo gruesos, tomate frito casero, harina para rebozar, AOVE y sal.


Lo primero de todo será lavar correctamente cada verdura, pelarlas como veis (ojo, es una sugerencia) y la berenjena cortada ponerla en un barreñito o ensaladera con sal para que expulse los amargos.


Para las frituras usamos un wok con abundante aceite de oliva limpio el cuál al finalizar podréis aprovechar para otros guisos o frituras. Echar los ajos con su piel para dar sabor al aceite en toda la fritura. Subiremos el fuego a fuerte.


Fuimos por partes porque todas las verduras tienen su tiempo de cocción. Primero empezamos con el calabacín. Lo tuvimos 3 minutos. Como veréis a continuación pondremos las verduras ya terminadas en papel de cocina el cuál iremos cambiando a cada fritura para que empape al máximo. También ir echando un poco de sal fina en cada tanda, pero sin pasarse.


Luego la patata, la tuvimos 10 minutos o hasta que doró.


Luego los pimientos, de ambos colores, los tuvimos 5 minutos.


Por último la cebolla picada, la tuvimos cerca de 2 minutos. Aquí recordamos bajar un poco el fuego.


Por último la berenjena. Es la última porque la emborrizamos de una capa muy suave de harina (queda más jugosa). Aquí hasta que estén bien hechas y a fuego fuerte.


Montamos el plato, primero una capa de tomate. Reservar tomate para servir por encima.


La berenjena.


El calabacín.


Los pimientos y la cebolla. Veréis que está todo bien escurrido.


Y por último las patatas.


Lo metimos al horno durante 20 minutos a 180º con un poco de mejorana y orégano. Pero esto es opcional. Así quedó emplatado.


Salud y buen fin de semana.

04 marzo 2010

TRATTORIA DG, UN ITALIANO DIFERENTE EN MADRID

Hace cuatro fines de semana estuvimos en el nuevo restaurante del chef Andrea Tumbarello, en el mismo local de la antigua Paninoteca de Sergi Arola, en la conocida calle Juan Bravo de Madrid. La Trattoria DG continua con la linea de cocina italiana oficiada en el Don Giovanni, restaurante que para muchos es el mejor italiano de todo Madrid, aunque nosotros no podemos opinar lo mismo porque nunca hemos estado. El caso es que siendo una idea paralela, se le ha dado un giro de tuerca tras contar con los servicios del reconocido chef César Martín, chef del antiguo restaurante Balzac, al parecer uno de los más distinguidos cocineros trabajando la caza.


La Trattoria DG está situada en una de las mejores zonas de Madrid, y al entrar te das cuenta que es un restaurante moderno con una decoración desenfadada y estilosa, con amplia iluminación y un servicio de camareros numeroso, aunque lo único que puedes ponerle de pega es que dependiendo de las zonas hay más o menos intimidad entre las mesas. Pero para nosotros esto no es un contra, y el ambiente que sea tan informal, no es algo tan exagerado como algunos dicen por la red. Quizás por estos detalles nos parece algo diferente, teniendo en cuenta que la cocina que sirven destaca por su calidad y originalidad, además, es un sitio dónde pasas a cenar una pasta o una pizza, sin protocolos, largas sobremesas y justo antes de salir a tomar algo por la noche.

Extraído del blog de Carlos Maribona de abc.es

Pero a lo que vamos, lo que más destacamos del sitio es por supuesto la carta. Nosotros por ser la primera vez no arriesgamos en absoluto, y no pedimos ningún plato de los que César propone porque antes queríamos conocer qué tipo de cocina italiana servían en estos fogones. Otra vez será, por supuesto, porque que sepáis que los que estáis interesados en caza podéis degustar platos tan interesantes como una ensalada DG con perdiz escabechada, una pizza de paloma, un carpaccio de gamo, un plato de pichón asado con garganelli (al parecer es para muchos uno de los platos estrella), una royal de liebre con tagliatelle etc. Apuestas sin duda originales, y que la próxima vez pediremos.


Tras ver una la carta de vinos con buenas referencias y una gran surtido de vinos italianos, bueno es saberlo, pedimos unas cervezas y nos pusieron de aperitivo un poco de prosciutto italiano relleno de algo que no supimos diferenciar. Parecía una pasta de queso, pero todavía a día de hoy tenemos nuestras dudas.


Con respecto al agua, pedimos una frizzante con gas que no habíamos visto nunca, ya que la San Pellegrino no la tenían, al final, este agua con gas resultó ser del montón, en fin, tampoco hay que darle mayor importancia.


Al centro pedimos una curiosa ensalada de rúcula, canónigos y espinacas, que el chef italiano llamó ensalada fantasía. Ensalada que llevaba queso de cabra en lonchas, parmesano, sal, aceite de oliva y unas bolas de helado de aceto balsámico de Módena que conformaban la salsa final. El resultado fue una ensalada muy interesante y muy apropiada para el verano, tomamos nota de esta forma de prepararla. Mirar.


Aquí aliñaban primeramente el aceite con sal y balsámico en un plato aparte.


Y aplastaban las bolas de helado.


Al final la ensalada quedaba así, alguno dirá que quedaba poco ortodoxa, pero es original, y uno ve todo el proceso.


Pedimos también al centro una pizza prosciutto e funghi muy rica pero no fue la mejor que nos hayamos comido en nuestra vida, aunque sí quizás la más cara (en relación al tamaño). Pero estaba rica ojo, lo curioso de este plato es que fue pedirla y traerla a los 8-10 minutos de pedirla. Bueno, merece la pena probarla porque sobre gustos, ya sabéis.


Ya en los segundos platos, yo pedí unos panciotti de berenjenas con setas, y sinceramente un 10. Exquisito. La pasta al dente, como tiene que ser, pero un al dente en su justa ejecución porque sinceramente esperaba la pasta mucho más dura. La salsa formidable, una mezcla de aceite de trufa, parmesano y setas que aportaron un gran sabor en una cantidad ideal, más es un error. Recomendable sin duda.


Otro comensal se pidió la lasaña de la mama (o algo así), la cuál estaba muy bien hecha, que no es fácil. Su contenido era carne, pero como no la probé, no os puedo decir texturas y sabores. El que la pidió dijo que estaba excelente, y a la vista está. Servida en recipiente de barro y al parecer en su punto de temperatura.


Otro pidió unos tagliatelle con setas y parmesano que también estaba excelente. La pasta desde luego la ofician aquí de maravilla. La parte italiana de la Trattoria nos estaba gustando mucho.


Por último otro comensal se pidió unos sencillos espaguetis al pesto. Este comensal ya había estado en este restaurante en otra ocasión, que además fue quién nos lo recomendó, y repitió este plato porque la otra vez le encantó. Bueno es saber que siguen la misma pauta de calidad.


De postre un plato cien por cien recomendable, la Panacota con pimienta de Sechuán. Quizás la mejor panacota que yo haya comido jamás. Es un postre sólo para una persona, si os gusta la panacota pedir una por barba.


Y un tiramisú, que no probé pero que comentaron que estaba excelente.


Pues para la próxima muchos deberes pendientes. Tenemos que probar su famosa torrija de panettone, y sobre todo porque este plato ya se lo vimos a los chicos de Directo al Paladar y se nos hacía la boca agua. Y por supuesto los carbonara, que son muy famosos, y la caza y sus excéntricos platos.

En definitiva es una gran alternativa con una carta muy variada y selecta que merece la pena visitar. Aunque en su relación cantidad precio el local se nos hace algo caro, creo que hay que probarlo al menos una vez, sobre todo si queréis experimentar, que es lo que vimos que hacía la gente y con razón.

Y poco más que contaros, a todo esto, pedir el pan focaccia para acompañar los platos, está riquísimo y acompaña a la perfección. Y paciencia con los camareros, porque están constantemente preguntándote. Ni tan tanto ni tan calvo.

Salud.

03 marzo 2010

SVAMPSOPPA O CREMA DE SETAS

Hola amigos, hoy vamos con una receta sencillísima, no por ello menos deliciosa, que hemos rescatado desde el mundo culinario exterior, nada más y nada menos que de Suecia, lugar lejano en kilómetros y costumbres a nuestro país, pero con recetas riquísimas como ésta que además, es muy fácil de hacer. Hablamos de la sopa svampsoppa, una delicia de plato que en su traducción encontramos sopa de setas pero que en realidad debería de llamarse crema de setas, porque todo el mundo la oficia en crema.


Pero independientemente de este detalle, cuando vimos esta receta en Internet consideramos que era un primer plato ideal para comidas improvisadas o cenas 'en blanco'. Comentamos esto porque nos podemos aprovechar de esas bolsas congeladas que contienen un mix de setas de cultivo a un precio realmente bueno, que pese a que sean setas más insípidas que las que encontramos en la naturaleza, y siempre y cuando no podamos optar por hacerlo con seta natural en cualquiera de sus variedades de temporada, es una opción muy digna que os queremos demostrar . Pues si compráis una de estas bolsitas podréis tener resuelto un riquísimo primer plato para toda la familia ¡y en menos de media hora!.

Nos recordó mucho a una crema de champiñones que hemos hecho en alguna ocasión, la única diferencia creemos recordar que está en que para la de champiñones usamos algo de patata. Como veréis es una diferencia mínima. A todo esto, para blanquear y saborizar estas cremas es ideal el uso de una nata ligera, si usarais aceite de oliva éste daría un buen sabor sin duda, pero muy diferente en aspecto y gusto. Vosotros veréis si queréis probar con aceite de oliva, igual os gusta más. Ojo, lo mismo ocurre con la mantequilla, la receta original la lleva.

Vamos con la svampsoppa, para 2-3 personas 200gr de setas variadas, 2 chalotas, 125ml de nata (algo más de la mitad de un brick), 375ml de caldo de ave, perejil fresco, sal, pimienta y AOVE. Para decorar, y aparte del perejil, reservar 2-3 setas por comensal.


Lo primero será picar las chalotas en trozos menudos y sofreír en aceite o mantequilla.


Las rehogaremos en dos cucharadas soperas colmadas.


Tan fácil como que cuando rehogue bien la cebolla se añaden las setas descongeladas y escurridas. Salpimentaremos.


Las dejaremos estofar al fuego hasta que reduzcan, pero sin tostar demasiado que oscurecería en parte la misma.


Echaremos ahora el caldo y esperaremos a la ebullición. Una vez hierva dejarlas cocer unos 15 minutos.


Una vez cocidas, probaremos de nuevo de sal y de pimienta...


Y a batir a conciencia. Cuidado con el exceso de caldo, ir poco a poco.


Una vez batida la crema, añadiremos la nata y la pondremos en una olla limpia al fuego otros 10 minutos. Secaremos la sartén donde preparamos la crema con un papel de cocina e iremos tostando las setas reservadas con unas gotas de AOVE para luego decorar los platos con las mismas.


Una vez haya cocido, apagaremos, serviremos en cuencos o platos y decoraremos con un hilo de nata, perejil muy picado y algunas setas a la plancha.


Más fácil imposible, pero buenísima.

Salud.

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02 marzo 2010

Q-TONIC ¿LA MEJOR TONICA DEL MUNDO?

Pues no, es sencillamente una buena tónica. ¿Por qué no es la mejor?, porque la competencia pisa fuerte. Ya os contamos cosillas al respecto en aquel viejo reportaje que hicimos sobre la Fever Tree, dónde os indicábamos que la auténtica tónica gasificada con quinina ha vuelto resurgiendo de entre las cenizas, además, ha sido todo un acontecimiento seguido y aplaudido entre los foodies y gourmets de todo el mundo. Y es que hemos vuelto a resucitar un mercado con muchas tónicas de una calidad excepcional con ingredientes cien por cien naturales. Y de este tipo de tónicas hemos probado quizás las tres apuestas más laureadas, tónicas que muchos llaman premium y que son las inglesas Fever Tree y Fentiman's y la americana Q-Tonic, ésta última es quizás la más moderna en su fabricación, aunque no he podido averiguarlo con exactitud. Desde luego, sí lo es en nuestro mercado, y se ha puesto muy de moda en bares y restaurantes de gama alta. También es la más cara de todas y entonces ¿merece la pena pagar entre a casi 4€ la botella en tienda física?. Lo analizamos.


Descubrimos esta tónica, y la acabamos comprando, hace muy poco, cuando nuestro cuñado Jose nos envió un correo en el que venía un artículo advirtiendo que la combinación de esta tónica con la ginebra Whitley Neill era el gin tonic mejor del mundo. Por esta razón las compramos, y ambas bebidas nos gustaron pero no tanto como la combinación de Hendrick's con Fever Tree. Al principio creímos que la culpa fue del pomelo que le echamos para aderezar, que le dió un toque extra amargo que no nos convenció, y no, la culpa era del pomelo y de la tónica, que el ser poco dulce no aportaba un sabor redondo al trago y acentuaba el amargor innato de la tónica. Muchos al probarla agradecerán que no sea un cocktail dulce, es más, los diabéticos pueden tomarla, pero para los que hemos tomado muchos gin tonic a lo largo de nuestra vida, nos parece que el dulzor hace más gustosa la experiencia. Aún así, la tónica es buena, es suave, refinada y bien equilibrada, pero vamos, en nuestra modesta opinión, poco tiene que envidiar a la Fever Tree, no ya por el tema del dulzor si no porque además la Fever tiene algo más de gas y es una grandísima tónica que vale menos de la mitad que la Q-tonic.


Para que os hagáis una idea de los precios, en el El Club del Gourmet (ECG) te encuentras la Q-Tonic a más de 4€ la botella, y la Fever Tree a 1,75€. La diferencia en precio es notable, en eso estaremos todos de acuerdo, y la verdad, la Fever Tree nos impactó más. Nosotros de todas formas no compramos estas bebidas en ECG, las compramos en una tienda online por Internet y nos salió mucho mejor de precio adquiriendo más tónicas para nuestros amigos. Por si lo queréis saber, al pedir varias cajas te sale el pedido un 40% más barato incluído gastos de envío.


De todas formas si os gusta tomar la ginebra con tónica y algún cítrico, la mejor opción creemos que es la Fentiman's, ya que esta tónica tiene un sabor muy adecuado para acompañar guarniciones de cítricos y sale por 1€ la botellita. Su sabor está muy logrado y nos encantó, y no tiene nada que envidiar a la Fever Tree ya que también tiene quinina. En cambio, si pretendéis preparar una ginebra con pepino, perejil, alquequenje etc quizás no os interese que la tónica sepa a esto, pero vamos, eso va en gustos. Un descubrimiento lo de la marca Fentiman's hace un par de años, en su día os hablamos de su refresco de cola 100% natural y está buenísimo. Esta marca sabemos que la vende en The Food Hall, en la localidad de San Sebastián de los Reyes

Leemos también en la web que la quinina de esta tónica procede del árbol de la fiebre (Cinchona ledgeriana) de los Andes peruanos, y en vez de azúcar utilizan el edulcorante de moda, el agave orgánico, que en esta ocasión es extraído en los campos de México. Algo curioso es que en la etiqueta dónde especifican su composición no aparece el anhídrido carbónico, pero la tónica lo tiene, aunque como os hemos comentado posee una aguja más suave que el resto de la competencia. Esto junto con el hecho de que lleve miel de agave, que tiene un 60% menos calorías que el azúcar, amplia el espectro de consumidores.


Por último, y a diferencia de la Fever Tree, la Q-tonic utiliza en su composición agua triplemente purificada y la marca inglesa utiliza agua mineral natural. Ambas son muy interasantes, y en sabor este aspceto apenas aporta nada.

La tónica está creada por un chico joven llamado Jordan Silbert, y la botella (la más bonita de las tres) ha sido diseñada por Aruliden, una consultora fundada por una tal Rinat Aruh y un tal Johan Liden, al parecer especialistas en diseños de productos como Motorola o el famoso Mini.


En definitiva, la Q-tonic nos ha gustado claro que sí, aunque para nosotros es memos competitiva que la Fever Tree. Lo que está claro es que estas tres tónicas son las mejores tónicas que hayamos probado jamás, y si os somos francos, tónicas hemos probado muchísimas. ¿merece la pena el sobrecoste?, a 4€ la botella evidentemente no, pero al precio que estamos adquiriendo las Fever Tree, desde luego, incluso para tomar a diario que nos encanta.


Salud.

Mercado Calabajío recomienda siempre el consumo moderado y responsable de bebidas alcohólicas.