Pues a lo que íbamos, como por casa teníamos aún mongetes del Ganxet quisimos hacer este plato con esta variedad de alubia catalana, y como era previsible, le tendría que acompañar la siempre fiel butifarra, que si no se encuentra la fresca se puede hacer con butifarra blanca (botifarra blanca). El arroz salió extraordinario, y aunque veréis que es un plato que no tiene ningún misterio, el sabor del mismo quedó buenísimo. Al final lo hicimos en seco (sin caldo), y con una base de verduras pochadas y un regusto a fumet de cerdo muy acertado. Al finalizar su preparación, que no su cocción, lo depositamos en una fuente de barro y al horno, para que ambos instrumentos le aportaran sabor y aromas.
Y antes de contaros cómo elaborar el plato resaltaros dos pasos importantes en la elaboración del mismo. Uno que una vez terminada la cocción de las mongetes éstas deben de quedarse por un momento sin caldo (ahora lo veréis). El otro gran paso es el del refrito de la manita de cerdo una vez cocida, creemos sinceramente que este detalle aporta un sabor excepcional al caldo final con el que coceremos el arroz. Acordaros de estos dos detalles.
Una vez dicho esto, vamos a por la receta.
Los ingredientes para 3-4 personas son, 300gr de arroz, 100gr de mongetes secas puestas en remojo 12 horas antes, 1 butifarra fresca o blanca, 1 manita de cerdo, 1 taco de jamón, 2-3 cebollas francesas, 1 cebolleta, 1 pimiento verde, 1 trozo de calabaza de unos 120gr, 1 tomate mediano, 150gr de calabacín, 4 ajos, perejil al gusto, 2 patatas, 1 zanahoria grande, 1 sobre de azafrán, 1 hoja de laurel, 2 clavos, media ramita de apio, AOVE, agua y sal.
Lo primero que habrá que hacer es cocer las mongetes con la manita, el jamón, el laurel, las zanahorias, los ajos (menos uno) y las dos cebollas con los clavitos pinchados. Lo tuvimos cociendo alrededor de una hora y cuarto.
Mientras lavar y picar la verdura en cubitos. El tomate reservarlo.
Empezaremos a pochar la cebolleta, el pimiento y la calabaza muy despacio en cuarto de vaso de AOVE y un poco de sal.
Cuando haya pochado todo bien y haya reducido, echaremos el blando calabacín. Lo que es rehogar cinco minutos.
Partiremos la butifarra en pedazos y las patatas una vez peladas.
Rehogaremos estos ingredientes por unos minutos junto a la verdura. Echar un poco más de sal.
Una vez transcurrida la cocción, probar las mongetes, sacar con sumo cuidado y con una cuchara y un tendedor las viandas y separándolas por partidas. Si os lleváis alguna mongeta del Ganxet por el camino, devolverla.
Una vez hayan rehogado las patatas y la butifarra, colaremos el caldo de las mongetes a un recipiente y las alubias las dejaremos en la cazuela de barro. Apagamos el fuego de la cazuela.
Mediremos el caldo, sólo queremos 2 veces y media la cantidad de arroz, y batiremos en él las verduras de la cocción a conciencia.
El jamón lo guardamos para alguna sopa de ajo, y la manita la deshuesamos y rehogamos en una cazuela o sartén con tapa, con un poco de AOVE. ¡Cuidado que salta!.
Una vez torrada la manita tenéis dos opciones, o os la coméis con pan y un poco de sal, un manjar de dioses, o la tiráis, eso como veáis. No la dejéis en el arroz porque ya no va a expulsar jugo alguno y blandita no es tan agradable. Echaremos ahora a rehogar el tomate en el aceite de freír la manita.
Una vez rehogadito, sólo unos minutos, echaremos el caldo y llevaremos a hervir.
Mientras aderezaremos con un poco ajo y perejil 'majao' y unas hebras de azafrán. Lo probaremos de sal (no debe de quedar soso).
Encenderemos el horno a 200º y mientras, dejaremos cocer el caldo unos minutos para todo se fusione bien. También encenderemos el fuego de la cazuela y echaremos el arroz para anacarar levemente. Rehogaremos el mismo con cuidado unos minutos y añadiremos el caldo.
Acto seguido lo meteremos al horno a 200º hasta que el caldo se consuma.
Una vez listo el resultado es éste. Lo dejamos reposar 10 minutos.
Después de reposar, quedo con un aspecto dorado y con un sabor muy rico.
Siempre hemos dicho que la cocción al horno en cazuela de barro aporta al grano además de mejor sabor, una mejor estabilidad. No sabemos si esto serán conjeturas, pero nos da la impresión que la cocción es más uniforme y el punto dura más. Sobró para el día siguiente, y el arroz estaba muy bueno.
Salud y buen fin de semana.










































































