26 noviembre 2009

CERRAMOS POR VACACIONES

Por fin. Desde el 1 de Agosto que no nos cogíamos un período de descanso largo, y ya era hora. Bien es verdad que por estas fechas siempre nos cogemos nuestras segundas vacaciones anuales y este año por fin hemos estado recabando fuerzas y hemos planificado un viaje que queríamos hacer desde hacía mucho tiempo y que por circunstancias no habíamos podido realizar. Por fin nos vamos a recorrer los Países Bajos.

Foto extraída de www.elbuskador.com

La verdad es que es un viaje que uno siempre tiene a la vuelta de la esquina, porque ya sabéis que a Europa os vais ya por dos duros y cualquier fin de semana, pero claro, si quieres algo más ambicioso, hasta que te pones y dices 'lo hacemos', no os podéis imaginar la pereza que da. Ya os imaginaréis por qué, ponerse a buscar sitios donde ir, donde comer, dónde dormir etc. Si os sabéis algún santuario concreto en estos países, podéis dejarnos un comentario.

Y muchos os diréis, ¿y se os ocurre iros en Diciembre? ¿13 días de promedio al mes lloviendo?, pues no teníamos otra, nos hemos hecho la idea y paraguas en mano nos vamos para allá con mucha ilusión por conocer todo aquello. No pedimos tampoco que haga un sol radiante, creemos que ver Gante, Brujas etc en esas condiciones como que perdería algo su encanto. Pero, por favor, que no diluvie ni que azote mucho el viento, para eso preferimos que nieve.

Pues nada más. Os dejamos pues con la melodía que para mí representa toda la organización del viaje estos meses atrás. ¿Por qué? pues no os puedo decir. Me encanta Coldplay y cuando oigo este tema no sé porqué su sonido me traslada allí, es algo que no he decidido yo, pero así ocurre. Se trata del corte Strawberry Swing de su álbum Viva la Vida y os ponemos lógicamente su vídeo que es sencillamente espectacular. Ha sido producido por el grupo de creativos visuales Shynola y en él se representa mediante una ficción tipo comic/videojuego, toda una alegoría fantástica del amor. El propio cantante Chris Martin encarna a un superhéroe que se adentra en un mundo tenebroso, lleno de monstruos y oscuridad y al final se da cuenta que pese a los baches, caídas y arrebatos, todo merece la pena si es por amor. Sin duda con este metraje han creado una historia visual impresionante sobre una metáfora que aunque recurrente siempre agrada.

Mercado Calabajío cierra sus puertas hasta el 9 de Diciembre. Qué paséis todos unos días estupendos.

Para ver el video pinchar aquí.

SOPA DE PIMIENTOS MORRONES AL AZAFRAN

Existe un libro muy interesante sobre recetas granadinas que la diputación de Granada editó hará un par de años de una pequeña tirada muy breve y sólo distribuida en la provincia y que descubrimos gracias a la genial María Pimientos de Directoalpaladar. En este pequeño libro curiosamente sin ilustraciones, vienen cientos de recetas sencillas y tradicionales que aunque muchas no hayan nacido en la provincia de Granada, han arragaido fuerte entre algunas familias y restaurantes de muchas de las pequeñas localidades repartidas por toda la orografía alpujarreña, del centro y de la costa. Una de las recetas que más nos gustó de todas las que venían en el apartado de hortalizas fue ésta, la sopa de pimientos. Estaba redactada por un tal Jose Antonio Mazuecos Molina el cuál nos encandiló con su propuesta de hacernos imaginar por un momento lo buena que tendría que estar una sopa hecha con la esencia del caldo de asar los pimientos, algo sin duda extraordinario para el paladar. Un caldillo vegetal exhuberante que siempre lo aprovechamos para arroces, bases o incluso para aliñar otras ensaladas. Por tanto esta receta no podía salir mal por definición. ¿Queréis acompañarnos para ver cómo se hace?.


Bueno, os tenemos que confesar que retocamos la receta un poco (es que a veces no lo podemos evitar), pero más o menos es esta la sopa. Nos encantó y poco más que añadir. De verdad que si tenéis por casa un par de pimientos morrones muertos de risa dentro de la nevera o en la fresquera, y queréis hacer una sopa escandalosamente sabrosa sin utilizar ninguna base para 'engordar' el sabor, animaros a realizar esta sopilla guarnecida con la que vais a disfrutar muchísimo, y lo mejor de todo, por muy poco dinero. En parte nos recordó a la famosa sopa Verata o también llamada sopa de tomate de la Vera, y en serio, ya no sabemos con cuál quedarnos. Ambas son extraordinarias.

Ingredientes para 2-3 personas, 2 pimientos morrones hermosos, 2 tomates grandes, 1/2 cebolla, 2 huevos, 10 almendras, 2 rebanadas de pan blanco (usamos de molde sin corteza), un poco cayena (nosotros usamos el exquisito Merquén que me hizo llegar recientemente nuestro amigo Polo), 30gr de pasta menuda pero no sémola, tipo fideos, piñones, maravilla, lluvia, sopa de letras, AOVE, sal, 3 dientes de ajo, azafrán, agua y sal.


Lo primero lógicamente será asar los pimientos morrones en el horno a 190º embadurnados de aceite de oliva y sal. Los asamos entre 45 minutos y una hora. Si se os queman mucho envolver el recipiente de horno en papel de aluminio.


Mientras tanto, pelamos los tomates y los ajos (los partimos en dos). Picamos también la cebolla.


Rehogamos la cebolla, la cayena, las almendras y el ajo en AOVE hasta que todo dore.


Echamos a continuación el tomate troceado junto con algo de sal, y el azafrán molido. Lo dejamos reducir hasta que que lo veáis como en la segunda foto (unos 20 minutos). El azafrán le da un toque único al plato que no podremos JAMAS sustituir por el colorante artificial o el pimentón.


Batimos el refrito a conciencia y reservamos.


Cocemos 2 huevos unos 12 minutos en agua con sal, los 12 minutos se cuentan desde que el agua comienza a hervir.


Tatachán, ¡los pimientos ya han acabado!. Los dejaremos enfriar enteros (importante para que se pelen bien) y luego los pelaremos y los trocearemos o con la mano o con unas tijeras. Cuando los peléis, os daréis cuenta que el caldo que queda en la bandeja quedará infestado de las semillitas del propio vegetal, no os preocupéis, se cuela y a disfrutar.


Y al acabar tostaremos el pan en un poco de aceite de oliva para finalmente cortarlos en cubitos o en crutons.


Pondremos los pimientos en una olla, echando el caldo colado sobre los mismos, y completando con agua hasta cubrirlos.


A continuación, añadiremos el refrito que hemos batido. Rebañamos el recipiente de agua para no dejar mijita de ese refrito caído del cielo.


Daremos vueltas a los pimientos, y dejaremos cocer tapados unos 15 minutos. Aquí el pimiento cogerá mejor textura para tomar en sopa, nada crujiente y muy tierno. Una vez haya cocido, añadiremos la pasta, nosotros nos pasamos un poco en cantidad. Echar como medio vaso de chato de vino.


Daremos vueltas hasta que se haga la pasta (que no se nos pase por Dios) y mientras picaremos el huevo duro.


Cuando esté hecha la pasta, añadiremos el huevo, apagaremos y removeremos. Cuestión de 1 minuto.


Rica, socorrida, exquisita... y bonita ¿verdad?.


¡Ufff! cada vez que vemos las fotos de la sopa ¡meteríamos la cuchara hasta no parar!.


Salud.

25 noviembre 2009

ACEITE DE OLIVA NAT + OLEO, LA ESENCIA DE GRANADA

Hace poco os dábamos algo de información sobre las denominaciones de origen del aceite de oliva de Granada, y en concreto datos sobre la famosa denominación Poniente de Granada con la que os prometimos que os publicaríamos algún aceite de oliva propio de esta indicación geográfica protegida. Y sobre esta denominación vamos a hablar de dos propuestas, una el aceite Primum Olivetum y otra ésta, el aceite ecológico NAT+OLEO, ambos dentro de la marca Aceites Garnatí pero que no provienen de la misma almazara. Hoy le va a tocar el turno al aceite ecológico monovarietal Nat+Oleo porque realmente fue el AOVE que más nos gustó de entre los dos aceites en cuestión, y con éste probamos una de las variedades que dan carácter al producto local, la aceituna Lucio (ahora os contaremos).


Primero comentaros que Aceites Garnatí nace en el año 2007 como una unión o gran cooperativa de tres almazaras inscritas dentro de la propia denominación, Cooperativa San Francisco de Asís (en la localidad de Montefrío), Puerto Lope SCA (Puerto Lope) y la que hoy nos atañe, la almazara Casería de la Virgen SL (Alomartes). Esta última almazara, de carácter totalmente familiar, se constituyó en 1998 aunque la tradición familiar de oleicultores en esta familia se remonta a cuatro generaciones. Según su web "[..] fué la ilusión y el deseo de elaborar y comercializar aceite de alta calidad procedente de los olivares propiedad de la familia López Rodríguez, lo que motivó a los cuatro hermanos a desarrollar este proyecto empresarial".

Pues fueron nuestros amigos Gabriel y Verónica los que nos consiguieron estos dos aceites desde el mismo despacho de venta de esta cooperativa a un precio que rondaba los 4€ la botella de medio litro, y comprándola por cajas de 12. El precio desde luego es fantástico.


Cuando nos dieron los dos aceites, al verlos nos dimos cuenta que ambos venían muy bien presentados; éste en concreto venía en una botella de tamaño medio, chata en la salida y de un cristal oscuro y opaco. Pero lo realmente curioso de este aceite de oliva, y que fue por lo que lo compramos, es que efectivamente está elaborado con esta curiosas variedad Lucio, una de las variedades de aceituna autóctonas más importantes.

Esta variedad es conocida en todo Granada desde hace muchos años, es más, se sabe que es una de las variedades más antiguas de todo andalucía y que ha sido la responsable de los aceites de las almazaras locales. Es una aceituna que pertenece a un olivo vigoroso, fuerte y de hoja grande. También indican que la aceituna madura pronto y que ésta es voluminosa y negra, de piel lisa y sin pico (parecida a la picual) y con un gran sabor. El árbol rinde muy bien, y al parecer es amable con los terrenos muy rústicos, necesitando además poca agua.


Así que cuando vimos estas botellas y su variedad quisimos probarlo, y aunque en la cata se portó esperábamos quizás algo más. En cuanto al color éste era precioso, de color dorado y turbio. Es quizás mi tonalidad favorita junto con la verde, aunque con ésta he tenido más disgusto que otra cosa. El olor y sabor de frutado medio con notas clarísimas a hierba fresca, y un toque que recuerda al olor de la tomatera. Esto fue lo único que supimos apreciar. Posee quizás un sabor amargo medio, y ligeramente picante, con un dulzor demsiado sutil y matices ácidos. Consideramos que es un aceite de oliva correcto (ya sabéis que nos gustan los ligeramente amargos) e ideal para crudo, sobre todo para aquellos platos en el que pueda destacar su color y apariencia. Superó en la cata al Primum Olivetum, eso sin duda.


¿Dónde comprarlo por Internet? pues sólo hemos visto un sitio aquí. De todas formas, pasará un tiempo hasta que lo compremos porque estamos deseando probar más aceites de esta denominación. Además, si os somos sinceros desde que probamos el Pago de los Baldíos San Carlos estamos pasando por una etapa bastante normalita en cata. Además, la feria de Extremadura del Alcampo, la última en la que compramos varias marcas, ha dejado más chascos que otra cosa, pero ya os iremos contando cuáles destacaron.


Salud.

24 noviembre 2009

RABO DE TORO EXOTICO

Hola a todos. Mis cuñados Raquel y Jose han aportado a nuestro blog una receta de rabo de toro exótico que hace poco hicieron en casa y que fue todo un éxito. Así que sin más, os dejamos con la misma para que toméis buena nota de ella. Y ojito, si la hacéis comprar mucho pan porque lo vais a necesitar. Todo el texto que haya continuación y las fotos, están hechas por ellos.


Se trata de una variante del tradicional rabo de toro, lo denominamos exótico por el toque dulzón y a la vez picante del chocolate y del jengibre. Una sensación aromática indescriptible.


Los ingredientes para 2-3 personas son:

1 Rabo de toro (ternera)
1 Litro de vino tinto
2 Cebollas pequeñas o una grande
2 Puerros
1 Tomate natural
1 ó 2 Zanahorias (depende del tamaño)
2 Dientes de ajo
Especias: orégano, laurel, pimienta en grano, jengibre y unas onzas de chocolate al 70%
Sal, harina, aceite y coñac.

En la víspera, cortamos toda la verdura, y la introducimos en una cazuela grande junto con las especias, los ajos y el laurel.


Añadimos el vino tinto e introducimos dentro el rabo de toro, dejándolo macerar 24 h. Transcurrido este tiempo comenzamos con el autentico proceso reelaboración.


Sacamos el rabo, lo secamos bien con papel absorbente, salamos, y enharinamos. Para después sofreír en aceite bien caliente, con esto conseguimos sellar la carne y que mantenga los jugos en la cocción. Con respecto al tema de la sal a mi me gusta salar el rabo un poquito en éste punto, sé que existen otras opiniones y que hay quién lo sala al final pero después de experimentar me he dado cuenta que de ésta forma queda mas sabroso.


Cuando el rabo esté bien doradito, escurrimos bien la verdura y la rehogamos en la olla.


NOTA: me gusta quitar un poquito de aceite pues se trata de una carne muy gelatinosa y queda muy grasienta al final si dejamos mucho aceite, (lo justo para pochar la verdura, apenar que cubra el fondo de la olla con una película fina). Cuando la verdura esté hecha , calentamos el coñac y flambeamos la carne. Después añadimos el vino de la maceración y cocemos a fuego muy lento; si nos decidimos por la olla rápida con 45 min. bastaría, si lo hacemos en cacerola habría que dejarlo 3 o 4 horas o hasta que la carne se separe del hueso


Terminada la cocción sacamos la carne y trituramos la salsa, si os queda muy líquida la dejáis reducir un poquito.


Después introducimos la carne de nuevo y añadimos los trocitos de chocolate, dos o tres onzas son bastante, pues se trata de aromatizar sin que predomine el sabor del chocolate.


Dejamos cocer cinco minutos más hasta que se funda el chocolate y se mezclen los sabores, removiendo para que no se pegue. Rectificar de sal si fuese necesario.


Y ya está, sólo queda emplatar, a mi me gusta acompañar este plato con patatas fritas y un pimiento de piquillo abierto a modo de capote.


Buen provecho.