Hola amigos. Hoy os vamos a mostrar como preparar una fácil
menestra con ternera, plato de fácil factura, sabroso, económico y que además cunde. Sólo tendremos que disponer de una excelente
carne de ternera de calidad, y de una miscelánea de
verduras congeladas como las que ahora os voy a mostrar, las cuáles se venden o bien por separado en los
stands de congelados de muchas tiendas y supermercados, o bien en bolsas individuales (
menestras completas,
guisantes, coles de bruselas etc). Os reconozco que a nosotros este plato nos encanta, sobre todo cuando tenemos que hacer
tuppers para la semana y claro, queríamos mostraros como prepararlo por si queréis hacer lo mismo y aprovecharnos del mundo congelado que hoy por hoy ayuda muchísimo.
Esta
menestra es muy popular, como su origen, y se sirve en muchas
casas, bares y
restaurantes como
menú del día. Deberíamos de relacionar la clásica palabra de
menestra con un plato cien por cien vegetal, porque entre otras cosas el nombre
'menestra' procede de la famosa
minestrone italiana, que aunque sólo signifique en castellano '
plato', su base son
vegetales. Por tanto, cuando se le añade
carne la gente debería denominarla
'menestra con carne', porque si os dáis cuenta cuando lleva el clásico
jamón, todos hemos aprendido que se le tiene que llamar '
menestra con jamón'.
Y qué sepáis que la
menestra como tal es el plato más clásico de todos, típica de aquellas zonas de la península dónde sus campos son auténticos productores de
verduras, zonas como
Navarra, La Rioja, Murcia, Palencia etc. Veréis que aunque este plato se le haya relacionado con el norte de
España, realmente se oficia como
gastronomía local en casi todas las zonas hortícolas de nuestra geografía.
Por último os cuento, que si se hace natural está mucho mejor. En mi casa siempre se ha hecho, sobre todo cuando mi madre oficia la clásica
menestra de primavera con ese
cordero pascual que nos llega a todos a los mercados en plena época estival. Aquí emplea muchas de las
verduras de temporada (
guisantes frescos, habas, zanahorias, patatas etc) que son realmente excepcionales , y es quizás uno de los mejores platos elaborados con
verduras que se hace en mi familia. Daros cuenta que es cien por cien natural y el resultado final es sólo fruto de la dedicación que le emplea mi madre en comprar y seleccionar las viandas, limpiarlas y cocinarlas. El resultado os lo podréis imaginar, un plato de
verduras y
cordero rico y caldoso repleto de verduritas tiernas y con un sabor exquisito. La verdad es que a toda mi familia nos gusta muchísimo, tanto nos gusta que se lo estamos pidiendo a mi madre vísperas de
Abril. Por si nunca la habéis hecho, un día de estos os lo bloguearemos y nos decís.
Sin enrollarnos más. Nosotros oficiamos mucho este plato durante el año porque es muy cómodo, y lo servimos siempre en caldo corto. Pero para que veais mejor cómo se hace, mejor os lo explicamos. Necesitaremos para empezar comprar la
carne. Nosotros seleccionamos una estupenda bandeja de
carne magra de alguna
IGP española como la
ternera asturiana, o la
Sierra de Guadarrama o
gallega especial para guiso, bandejas que también podéis adquirir en algunas grandes superficies a unos
8€-
12€ el kilo, aunque si vais a la
carnicería el propio dependiente os recomendará una carne ideal. Qué sepáis que la carne ideal (relación calidad precio) para guisar es la carne de
calidad B. La carne de
calidad A sirve por supuesto, pero debido al cocimiento extremo al que se la somete la misma hace que la misma carne no compense. Insistimos, ya el dependiente os dirá qué carne tiene y las calidades y vosotros elegir. Con medio kilo hay para que coman cuatro personas, si al plato lo acompañáis con una pequeña guarnición de
patatas fritas (por ejemplo) y una
ensalada.
Una vez con la
carne bajo el brazo viene la
verdura. Para ello seleccionaremos para medio kilo de
carne, un puñado de
judías verdes, un puñado de
habas, otro de
zanahorias baby (valdrían las normales), otro de
guisantes y por fin, otro de
coles de bruselas. También echaremos una bandeja de
champiñón fresco, un poco de
cebolla, una
cabeza de ajos,
AOVE, sal, pimienta,
vino blanco y una hoja de
laurel. ¿Fácil verdad?.
Cuando lo cocinéis comprobaréis que desprende unos de los mejores olores a
guiso de carne que existen junto con el de las
carrilleras y las
albóndigas.
Se limpiará bien la
carne de gordos y ternillas.
La rehogaremos con algo de
AOVE, la
sal, laurel y
pimienta en grano.
La sacaremos (reservaremos) y en el
aceite resultante pocharemos la
cebolla.
Una vez que haya pochado, echaremos las
zanahorias y la
cabeza de ajos (aunque se podía haber echado antes). Si queréis no echar aún la
zanahoria.
Se reincorpora la
carne..
Y se echa
vino blanco y
agua en una relación
2/3 hasta cubrir. Si queréis podéis evaporar algo los vapores del
vino previamente a echar el
agua. Se cierra la
olla a presión y se deja cocer en orden a
45 minutos.
Mientras limpiamos los
champiñones y los lavaremos a fondo.
Destaparemos la
olla y probaremos de
sal.
Y echaremos las
verduras junto con los
champiñones los cuáles cortaremos en dos mitades
. Taparemos de nuevo y
20 minutos más de cocción.
El resultado será éste. La
carne tierna y las
verduras hechas.
Servir con o sin caldo, siempre sobra del mismo, a veces lo guardamos.
Salud.
