A mí siempre que llega el verano, me vuelve loco este sencillísimo plato al que hoy quería rendirle un tributo muy especial en el blog, las judías bobby con mayonesa hecha con limón. En realidad, es un tributo a esa cocina sencilla pero excelente, y a la continuidad en su degustación, porque además de ser un clásico de todos los veranos y nunca sentir pereza al hacerlo, con el paso de los años sigue apeteciéndome como el primer día. Y no os creáis, que ese 'piloto' que me avisa que ya hay que comerlas sólo se me enciende ahora, el resto del año está en un apagado absoluto. A mi chica esta preparación también le gusta pero no comparte conmigo esta extraña devoción que tengo por un plato que no deja de ser una simpleza culinaria, aunque si me la alteráis en algún detalle os aseguro que no sería lo mismo. Es decir, ni me pongáis judías verdes planas, ni congeladas, ni troceadas, ni mayonesa de bote, ni otras guarniciones en el plato que las que veis. Me las comería sí, pero os aseguro que no sería igual. Tiene que ser así y ahora en verano; ¿algo freudiano? ¿sugestión? pues a lo mejor, pero con estos calores y ahora que estas judías están aún en temporada ¡es el momento perfecto!.
Por si a alguno le ha llamado la atención lo de judías bobby, que no se alarme. Las judías bobby son las clásicas cilíndricas o redondeadas de toda la vida, lo que pasa es que las llamamos por este nombre para distinguir la variedad, que se llaman precisamente así. Las bobby se ven todo el año, pero ahora en primavera y vísperas del verano están de temporada y bajan de precio bastante, además, te la juegas menos. Fuera de temporada las hemos comprado alguna vez caras, hasta 5€ el kilo, y algunas veces las hemos visto hasta 7€. Además, alguna vez nos han salido leñosas ¿será casualidad?, no lo sabemos, pero te das cuenta que es una rabia invertir mucho dinero en una variedad que en invierno la supera en precio y calidad la plana. Estas que veis las compramos hace una semana a unos 3,20€ el kilo, algo bastante más asequible.
Por si no lo sabéis la judía bobby es una de las judías de vaina que se enmarcan dentro de las judías enanas, y éstas poseen una calidad innata que las distingue con buena nota de posibles hermanas o primas. Desde luego si estas judías son buenas, son tiernas hasta decir basta, y son ideales para tomar en frío (como os mostramos hoy), aunque también para arroces porque son más pequeñas y más sugerentes cuando te las encuentras entre el arroz.
Como guía para comprarlas os imaginaréis que éstas deben estar muy sanas, que sean de color verde ácido y sin negreces por los extremos. Si os las pueden dar a probar en crudo, se ve en seguida si son leñosas o no, morderlas o crujirlas con las manos. No deben de ofrecer mucha resistencia. Pues nada más, que os dejamos esta sencilla receta que esperamos que os guste. Y recordar, tomarlas muy frías, al igual que la mayonesa, que de verdad que es cuando uno las pruebas y llega hasta la lágrima.
Para 2-3 personas, medio kilo de judías verdes bobby, 1 huevo grande o 2 huevos pequeños, el zumo de medio limón, sal, 1/5 litro de aceite de oliva refinado (o girasol). No os recomendaremos nunca hacer mayonesa con aceite virgen extra a no ser que utilicemos la misma en pequeñas cantidades o para canapés menudos. La mayonesa poseería un sabor fuerte y algo amargo, aunque ojo, hay gente que le gusta así (la hemos visto). Otra opción para los que no puedan tomar huevo o ahora en verano quieran evitar riesgos con la maldita salmonella, es hacer lactonesa, que la que nos propuso Dolors hace un par de semanas es insuperable.
A primera hora de la mañana (o de la tarde) limpiaremos las judías (eliminar los extremos) y luego lavarlas en agua fría. Empezaremos pronto para que el plato se sirva frío.
A continuación ponerlas en la vaporera junto con una patata mediana por persona partida por la mitad o en cuartos (y con piel), y cocer durante 45 minutos a fuego muy suave y dos dedos de agua. Era la primera vez que las hicimos al vapor, y fue el éxtasis. A media cocción eso sí destapar, y añadir algo de sal. También comentaros, que si no tenéis vaporera cocerlas como siempre en agua salada durante 30-40 minutos (la olla tapada), y si es en olla a presión durante 8 minutos y dejar bajar la pesa.
Mientras iremos haciendo la mayonesa. Echar el huevo grande o los dos huevos pequeños en el fondo de un recipiente, algo de sal, algo del zumo del medio limón y un chorro breve de aceite de oliva. Ir con la batidora batiendo sin moverla mucho, y cuando vaya cuajando ir dándole algo de vida a los movimientos, mientras empezamos a echar el clásico hilo de aceite.
A la mitad de la elaboración echar el resto de limón y probar de sal, batir hasta que espese (tampoco la espeséis mucho). Una vez hayamos acabado la metemos corriendo en la nevera y más en verano, cubriéndola con un papel de aluminio. No dejéis la mayonesa de un día para otro, la que sobre tirarla.
Una vez las judías acabadas que eran todo sabor, las dejamos templar.
Una vez frescas las colocamos así junto con la patata (es una sugerencia).
Tuvimos la salsa y las judías con patatas en la nevera unas tres horas más o menos. Servir si queréis como os fotografío, e ir mojando la verdura en la mayonesa, o mejor, removerlo todo.
Muero por comerlas otra vez.
Salud.






































