06 julio 2009

JUDIAS BOBBY CON MAYONESA DE LIMON

A mí siempre que llega el verano, me vuelve loco este sencillísimo plato al que hoy quería rendirle un tributo muy especial en el blog, las judías bobby con mayonesa hecha con limón. En realidad, es un tributo a esa cocina sencilla pero excelente, y a la continuidad en su degustación, porque además de ser un clásico de todos los veranos y nunca sentir pereza al hacerlo, con el paso de los años sigue apeteciéndome como el primer día. Y no os creáis, que ese 'piloto' que me avisa que ya hay que comerlas sólo se me enciende ahora, el resto del año está en un apagado absoluto. A mi chica esta preparación también le gusta pero no comparte conmigo esta extraña devoción que tengo por un plato que no deja de ser una simpleza culinaria, aunque si me la alteráis en algún detalle os aseguro que no sería lo mismo. Es decir, ni me pongáis judías verdes planas, ni congeladas, ni troceadas, ni mayonesa de bote, ni otras guarniciones en el plato que las que veis. Me las comería sí, pero os aseguro que no sería igual. Tiene que ser así y ahora en verano; ¿algo freudiano? ¿sugestión? pues a lo mejor, pero con estos calores y ahora que estas judías están aún en temporada ¡es el momento perfecto!.


Por si a alguno le ha llamado la atención lo de judías bobby, que no se alarme. Las judías bobby son las clásicas cilíndricas o redondeadas de toda la vida, lo que pasa es que las llamamos por este nombre para distinguir la variedad, que se llaman precisamente así. Las bobby se ven todo el año, pero ahora en primavera y vísperas del verano están de temporada y bajan de precio bastante, además, te la juegas menos. Fuera de temporada las hemos comprado alguna vez caras, hasta 5€ el kilo, y algunas veces las hemos visto hasta 7€. Además, alguna vez nos han salido leñosas ¿será casualidad?, no lo sabemos, pero te das cuenta que es una rabia invertir mucho dinero en una variedad que en invierno la supera en precio y calidad la plana. Estas que veis las compramos hace una semana a unos 3,20€ el kilo, algo bastante más asequible.

Por si no lo sabéis la judía bobby es una de las judías de vaina que se enmarcan dentro de las judías enanas, y éstas poseen una calidad innata que las distingue con buena nota de posibles hermanas o primas. Desde luego si estas judías son buenas, son tiernas hasta decir basta, y son ideales para tomar en frío (como os mostramos hoy), aunque también para arroces porque son más pequeñas y más sugerentes cuando te las encuentras entre el arroz.

Como guía para comprarlas os imaginaréis que éstas deben estar muy sanas, que sean de color verde ácido y sin negreces por los extremos. Si os las pueden dar a probar en crudo, se ve en seguida si son leñosas o no, morderlas o crujirlas con las manos. No deben de ofrecer mucha resistencia. Pues nada más, que os dejamos esta sencilla receta que esperamos que os guste. Y recordar, tomarlas muy frías, al igual que la mayonesa, que de verdad que es cuando uno las pruebas y llega hasta la lágrima.

Para 2-3 personas, medio kilo de judías verdes bobby, 1 huevo grande o 2 huevos pequeños, el zumo de medio limón, sal, 1/5 litro de aceite de oliva refinado (o girasol). No os recomendaremos nunca hacer mayonesa con aceite virgen extra a no ser que utilicemos la misma en pequeñas cantidades o para canapés menudos. La mayonesa poseería un sabor fuerte y algo amargo, aunque ojo, hay gente que le gusta así (la hemos visto). Otra opción para los que no puedan tomar huevo o ahora en verano quieran evitar riesgos con la maldita salmonella, es hacer lactonesa, que la que nos propuso Dolors hace un par de semanas es insuperable.


A primera hora de la mañana (o de la tarde) limpiaremos las judías (eliminar los extremos) y luego lavarlas en agua fría. Empezaremos pronto para que el plato se sirva frío.


A continuación ponerlas en la vaporera junto con una patata mediana por persona partida por la mitad o en cuartos (y con piel), y cocer durante 45 minutos a fuego muy suave y dos dedos de agua. Era la primera vez que las hicimos al vapor, y fue el éxtasis. A media cocción eso sí destapar, y añadir algo de sal. También comentaros, que si no tenéis vaporera cocerlas como siempre en agua salada durante 30-40 minutos (la olla tapada), y si es en olla a presión durante 8 minutos y dejar bajar la pesa.


Mientras iremos haciendo la mayonesa. Echar el huevo grande o los dos huevos pequeños en el fondo de un recipiente, algo de sal, algo del zumo del medio limón y un chorro breve de aceite de oliva. Ir con la batidora batiendo sin moverla mucho, y cuando vaya cuajando ir dándole algo de vida a los movimientos, mientras empezamos a echar el clásico hilo de aceite.


A la mitad de la elaboración echar el resto de limón y probar de sal, batir hasta que espese (tampoco la espeséis mucho). Una vez hayamos acabado la metemos corriendo en la nevera y más en verano, cubriéndola con un papel de aluminio. No dejéis la mayonesa de un día para otro, la que sobre tirarla.


Una vez las judías acabadas que eran todo sabor, las dejamos templar.


Una vez frescas las colocamos así junto con la patata (es una sugerencia).


Tuvimos la salsa y las judías con patatas en la nevera unas tres horas más o menos. Servir si queréis como os fotografío, e ir mojando la verdura en la mayonesa, o mejor, removerlo todo.


Muero por comerlas otra vez.

Salud.

03 julio 2009

AL RICO ZARANGOLLO MURCIANO

Qué duda cabe que el zarangollo es el reflejo de una cultura como es la murciana, dedicada en cuerpo y alma a su famosa huerta la cuál, junto con la de Navarra o la de Rioja, es de las más importantes de todo nuestro territorio. Pues este platillo, popular dónde los haya, es quizás uno de los revueltos más exquisitos que existen en toda nuestra gastronomía, y si no lo habéis probado nunca, no os podéis imaginar qué gran sabor se exprime de una simple cebolla nueva y del buen calabacín de temporada. Algo digno de que probéis acompañado de unas buenas tostadas de pan, una buena ensalada de tomate aliñao a ser posible de Mazarrón (los venden en EC), unos buenos filetes de lomo ibérico y para beber un buen vino de Jumilla. Así la experiencia se convierte en un placer para los 5 sentidos. Al verlo, alguno de la zona sentirá verdadera raigambre murciana.


Y lo curioso de esto, es que nosotros hemos hecho zarangollos a montones, y durante varios años, sin saber qué ingredientes exactos tenía el plato más genuino (que hay muchos diferentes). Adulterábamos sin querer esta receta con otras viandas (queso, chorizo, pimiento etc), pero nunca la hicimos exactamente así. Y no fue hasta ahora, después de repasar unas recetas viejas que recopilamos hace unos años, cuando nos dimos cuenta que la teníamos en el olvido. Pues nos pusimos manos a la obra y más fácil imposible. El resultado es genial, además no echas de menos nada más. Un lujo.

Los ingredientes para 2-3 personas son, 4 huevos frescos, 2 calabacines medianos, 1 cebolla o cebolleta, AOVE, pimienta y sal. Opcional orégano.


Lavamos la verdura, pelamos la cebolla y picamos ésta. El calabacín eso sí en trocitos menudos.


Pochamos esto con medio vaso de aceite de oliva, sal y pimienta a fuego muy lento, durante unas 2 horas, dando vueltas de vez en cuando. Es importante que la verdura no se queme y tenga aceite. Luego lo quitaremos. Podemos ir tostando pan.


Una vez todo pochado escurrimos la verdura en un colador, y dejamos que gotee unos 10 minutos, meneando la misma y siempre sin apretar. Que el aceite caiga por sí sólo.


Una vez colado el aceite sobrante (lo aprovecharemos para otros platos), batiremos aparte los huevos con algo de sal.


Echaremos la verdura en la sartén, y con el aceite que tiene pegado a las paredes, rehogaremos la misma junto con los huevos batidos.


Veréis que poco a poco se irá cuajando. Lo importante es que no quede muy secas, pero este detalle como gustéis.


Sacar de la sartén y comer caliente. Ideal para tomarlo de aperitivo.


Salud y buen fin de semana.

02 julio 2009

QUESERIA ARTESANAL DE MUCIENTES EN VALLADOLID

Esta gente sabe lo que hace. Buenos productos, buena imagen y hasta buenos precios. Los dueños de la Quesería Artesanal de Mucientes (Valladolid) trabaja la leche de oveja como no veíamos en mucho tiempo y queríamos enseñaros la calidad de sus productos que es sencillamente excepcional. Ya lo decía muy bien el pingüe hace un par de años en su famoso blog, "[..] Si esta semana alguien se deja caer por este Valladolid repleto de capirotes, nazarenos y tallas de incalculable valor, y necesita bajar al "infierno" de la gula, debería escaparse a quince kilómetros y cargar, no vaya a ser que en el purgatorio no haya ágape y haya que llevarse la fiambrera del campamento".


Nosotros probamos los yogures, las cuajadas y dos tipos de queso, y de todos salimos plenamente satisfechos. Yo personalmente aluciné con el yogur natural, unas acidez deliciosa y muy cremoso, con un sabor leche de oveja que a mí me pareció único. La cuajada la consideremos diferente, por lo natural y suave que era se notaba que era un producto cien por cien artesanal, y también era de leche de oveja. Y por último los quesos, ambos fantásticos, uno semicurado de oveja tierno y cremoso, y otro curado mantecoso y sabroso que puede hacer temblar a los que se las den de sibaritas del queso. Una delicia de queso con el que disfrutar con un buen vino de la zona, Cigales como no ¿Os parece bien un Valdelosfrailes Pago de las Costanas?.

Pues además de su producto, tienen una web sencillamente espectacular. Os recomendamos visitarla y disfrutar navegando por ella. No cuenta mucho de sus orígenes pero descubrimos que se trata de un negocio familiar de muy corta andadura, quizás 5 años a lo sumo, aunque este dato no lo tenemos muy claro pero lo deducimos de varias búsquedas que hemos hecho por la red. El caso es que aunque es un negocio joven lo vemos lleno de futuro. Producen quesos con leche cruda de oveja propia, y no compran leche de fuera, y la calidad está garantizada. Los precios rondan los 12'50€ el kilo de queso, aunque el semicurado costaba cerca de los 10€. ¿No os parece increíble?.

Aquí os dejamos alguna instantánea de los yogures y las cuajadas...


Como veréis, probamos varios tipos de yogures y algunos de ellos con sabor a arándanos que la verdad es que estaba bastante aceptable. Yo personalmente prefería el natural al de sin frutas, pero por ejemplo mi chica no.


Los quesos, ambos eran excepcionales. El de oveja curado lo repartimos entre la familia, y la verdad es que era un buen ejemplar. Al gusto ya os hemos dicho que era contundente, sabroso y mantecoso. Un bocado sublime para tomarlo en pequeñas porciones, acompañado de un buen pan, algo de jamón ibérico y de buena compañía.


¿Buena pinta eh?


Aunque a mí al paladar me gustó más el curado que el semicurado, de quedarme con uno de ellos me quedaría con este último porque a la larga lo utilizamos para mas cosas. Este último era muy aromático para ser de esta curación, y sin duda volveríamos a repetir la compra. Aunque sobre gustos ya sabéis.


Aquí os dejamos por último otra instantánea de las neveras de queso situadas en la propia tienda.


...y de nuevo los yogures..


También venden algunos artículos más, como mieles artesanales (no las hemos probado) o tacos de queso curado en aceite de oliva virgen extra, pero no compramos.


Si pasáis por allí, no dudéis en visitar la tienda, y nos contáis.

Salud.